Las superficies ambientales son vías comunes de contaminación y transmisión microbiana en los establecimientos de elaboración de alimentos. Las enfermedades transmitidas por los alimentos son una carga importante tanto para la salud pública como para la rentabilidad de la industria alimentaria.

Más del 90 por ciento de las enfermedades transmitidas por los alimentos son causadas por el consumo de alimentos contaminados con microorganismos nocivos como hongos, bacterias y virus. La contaminación microbiana puede producirse en múltiples etapas del proceso de producción de alimentos, incluida la producción en sí, el procesamiento, la distribución y la preparación.

Estrategia novedosa

Dado que las bacterias (por ejemplo, Pseudomonas, Listeria monocytogenes, Salmonella, etc.) pueden adherirse y colonizar las superficies sólidas, si no se eliminan oportunamente pueden proliferar rápidamente y formar bioláminas que pueden ser difíciles de erradicar. Por lo tanto, es necesario contar con estrategias novedosas para reducir la contaminación microbiana de los productos alimenticios.

En presencia de luz ultravioleta, oxígeno y agua, el dióxido de titanio (imagen microscópica), un conocido agente desinfectante seguro para los alimentos, se activa para eliminar las bacterias.

En un nuevo estudio, un equipo de ingenieros y científicos alimentarios de la Universidad de Missouri desarrolló un revestimiento, hecho de dióxido de titanio, que es capaz de eliminar los gérmenes transmitidos por los alimentos y proporcionar una capa preventiva de protección contra la futura contaminación cruzada en las superficies de acero inoxidable que entran en contacto con los alimentos.

En presencia de luz ultravioleta, oxígeno y agua, el dióxido de titanio se activa para matar las bacterias y otros microrganismos de las superficies de contacto con alimentos en las que se aplica. Los investigadores explican que el revestimiento se aplica como un líquido, pero seguidamente se transforma en un material duro, comparable a una fina capa de cerámica.

Control preventivo

Una vez que seleccionaron, sintetizaron y caracterizaron el dióxido de titanio, un conocido agente desinfectante que es seguro para los alimentos, los investigadores optimizaron sus propiedades antimicrobianas y perfeccionaron la durabilidad del material.

Este revestimiento, explican los investigadores, no sólo puede ser útil en las líneas de procesamiento de alimentos crudos de una planta procesadora, sino también en las líneas de alimentos listos para comer, como los mostradores de supermercados, comedores y restaurantes.

Más del 90 por ciento de las enfermedades transmitidas por los alimentos son causadas por el consumo de alimentos contaminados con microorganismos nocivos como hongos, bacterias y virus.

Aunque su efectividad contra el nuevo coronavirus no ha sido probada, el equipo cree que su recubrimiento tiene el potencial de ayudar a detener la propagación de la pandemia COVID-19 en un entorno de procesamiento de alimentos.

Hasta ahora, el recubrimiento ha demostrado ser eficaz contra una cepa de E. coli que puede ser mortal en las personas, y se está trabajando más para comprobar sus propiedades antimicrobianas contra otras bacterias potencialmente peligrosas en un entorno real.

Los autores del estudio puntualizaron que el revestimiento de dióxido de titanio desarrollado tiene un gran potencial para las aplicaciones de control preventivo en la industria alimentaria.

Referencia: Design and characterization of mechanically stable, nanoporous TiO2 thin film antimicrobial coatings for food contact surfaces. Materials Chemistry and Physics, 2020. https://doi.org/10.1016/j.matchemphys.2020.123001