El síndrome de Wolfram es una enfermedad degenerativa progresiva caracterizada por el desarrollo de diabetes desde la infancia, seguido de pérdida de la visión y sordera en la adolescencia, así como incontinencia y síntomas psiquiátricos.

Esta enfermedad es bastante rara y no existe un tratamiento eficaz contra ella. Afecta a una de cada 500,000 personas en todo el mundo, y el pronóstico no suele ser bueno: la mayoría de los pacientes muere a los 30 años.

Los investigadores siguen indagando para comprender mejor la enfermedad y dar con una terapia efectiva, y un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences ha arrojado resultados prometedores en este aspecto.

Un equipo de farmacología de la Universidad de Yale ha descubierto el mecanismo causante del síndrome de Wolfram y también un tratamiento potencial que involucra dos fármacos existentes.

El papel del calcio en el síndrome

Un 99 por ciento del calcio del cuerpo se puede encontrar en los huesos y los dientes. En cambio, el uno por ciento restante se encuentra en solución en las células y fluidos corporales, por lo que, en efecto, interviene en una variedad de funciones biológicas críticas, como la función nerviosa, la secreción de insulina e incluso la contracción muscular.

Los investigadores de Yale se enfocaron precisamente en eta última forma de calcio para analizar su relación con el síndrome de Wolfram. “El calcio es una molécula de señalización”, dijo la autora Barbara Ehrlich, profesora de farmacología en Yale. “Señalará, por ejemplo, cuándo debe segregarse la insulina”.

La señalización de calcio está regulada por proteínas que se unen al calcio, como el sensor neuronal de calcio-1 (NCS-1), sobre la cual se propuso en su momento que estaba involucrada en esta patología.

Los investigadores decidieron estudiarla a fin de comprender su papel, y en un modelo celular que carecía de la misma, midieron el calcio intracelular a fin de observar las diferencias. Descubrieron que la señalización del calcio, así como las funciones celulares dependientes del calcio, particularmente la secreción de insulina y la viabilidad celular, se habían interrumpido.

De esta forma confirmaron que la proteína interviene en estos procesos, y que esto a su vez desencadena los síntomas debilitantes del síndrome fatal. A esto siguió buscar una forma de revertirlo.

Ibudilast y un inhibidor de la calpaína

Probaron varios compuestos farmacológicos a fin de determinar su eficacia en la restauración de la señalización de calcio y la mejora de las funciones celulares, dando con dos medicamentos que funcionaron: ibudilast y un inhibidor de la calpaína.

Lo bueno es que, por ejemplo, el Ibudilast, fue aprobado hace casi 20 años como un tratamiento válido para tratar el asma en Corea del Sur y Japón. Actualmente se está probando en una serie de ensayos clínicos en Estados Unidos para evaluar su eficacia como tratamiento para la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica, e incluso contra COVID-19.

Referencia:

Yale researchers discover potential treatment for rare degenerative disease. https://news.yale.edu/2020/07/16/yale-researchers-discover-potential-treatment-rare-degenerative-disease

Calpain inhibitor and ibudilast rescue β cell functions in a cellular model of Wolfram syndrome. https://www.pnas.org/content/early/2020/07/02/2007136117.abstract