Una de las primeras advertencias a las que debimos prestar atención desde el inicio del brote de coronavirus fue a su presencia en diferentes superficies tocadas por personas infectadas. En parte, esto motivó la recomendación general de lavarse las manos con frecuencia, evitar tocar las superficies y siempre que fuera posible limpiarlas con desinfectante.

Pero ahora puede que estos comportamientos se calmen un poco ante una nueva propuesta publicada en la revista ACS Applied Materials & Interfaces. Un académico de Virginia Tech ha desarrollado un recubrimiento de superficies que, al aplicarse sobre objetos comunes, puede inactivar las partículas virales de SARS-CoV-2.

Partículas de óxido cuproso y poliuretano

Desde mediados de marzo, William Ducker, un profesor de ingeniería química de Virginia Tech, ha estado trabajando con Leo Poon, profesor e investigador de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Hong Kong, en las pruebas de una película capaz de inactivar al coronavirus pandémico.

Virginia Tech le otorgó el estatus de personal esencial a Ducker y su equipo para que pudieran utilizar los laboratorios del campus universitario para crear la película y probar sus propiedades. En palabras del mismo profesor, “casi todo el campus se cerró” para llevar a cabo esta experiencia.

El siguiente objetivo fue encontrar a alguien que pudiera probar la efectividad del recubrimiento que crearon. Al buscar en Internet dieron con Poon, quien había trabajado años atrás en el estudio del SARS-CoV-1, causante del brote de SARS en 2003 y 2004, y que también ha participado en la lucha contra el SARS-CoV-2.

El equipo de Ducker aplicó tres tipos de recubrimiento (dentro de los cuales estaba uno de partículas de óxido cuproso (Cu2O) unidas con poliuretano) en muestras de vidrio y acero inoxidable, y se las enviaron a Poon para que las analizara.

Un recubrimiento resistente y eficaz en poco tiempo

Los resultados que han obtenido hasta ahora han catalogado de exitoso su proyecto. Cuando aplican el recubrimiento sobre un vidrio o acero inoxidable, la cantidad de virus se reduce en un 99.9 por ciento en una hora en comparación con una muestra del mismo material no pintada.

Aplicar este recubrimiento podría reducir el miedo de las personas a tocar las superficies de los objetos por miedo a contraer el virus.

El SARS-CoV-2 puede mantenerse sobre superficies de diferente material hasta casi una semana, lo que aumenta el riesgo de contagio. Pero tal como indica el autor, este recubrimiento pueda inactivarlo una hora después de su aplicación, lo cual supone una ventaja bastante grande.

“La idea es que cuando las gotas caigan sobre un objeto sólido, el virus dentro de las gotas se desactive”, dijo Ducker. “Una hora es el período más corto que hemos probado hasta ahora, y las pruebas en períodos más cortos están en curso”.

El producto es robusto, y no se despega ni siquiera después de haber sido cortado con una cuchilla de afeitar, lo que garantiza un elevado nivel de eficacia en la mitigación del virus en las superficies.

Y por si fuera poco, los resultados de las pruebas revelan que este mantiene su capacidad de inactivar el virus después de haberse sometido a múltiples rondas de exposición y desinfección, e incluso después de estar sumergido en agua durante una semana.

Dicho esto, ahora las pruebas se repetirán pero para estudiar si el producto es efectivo para inactivar al coronavirus en períodos de tiempo más cortos. Mientras tanto, Ducker espera atraer fondos para su producción en masa.

Referencia:

A Surface Coating that Rapidly Inactivates SARS-CoV-2. https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acsami.0c11425