En cualquier brote de enfermedad infecciosa, contar con pruebas de diagnóstico precisas y accesibles es uno de los pilares de las políticas de medidas de control para comprender y reducir al mínimo la propagación de la enfermedad. Esto es particularmente cierto en la pandemia del coronavirus.

En la actualidad las principales de tecnologías de diagnóstico para detectar la infección coronavírica son las pruebas moleculares, llamadas así porque detectan moléculas de ARN específicas del coronavirus (PCR), y las pruebas serológicas, que identifican marcadores de respuesta inmunitaria (anticuerpos) en la sangre del huésped.

Un elemento clave

A la fecha, gran parte de la atención se centra en la prueba molecular del SARS-CoV-2, que puede detectar con gran precisión la presencia del coronavirus en el cuerpo del huésped. Sin embargo, esta prueba  no es útil para distinguir si el coronavirus ya fue neutralizado por el huésped, por lo que no puede evaluar el estado de inmunidad contra el SARS-CoV-2.

Las pruebas de anticuerpos de base serológica pueden complementar las pruebas moleculares al proporcionar una estimación más precisa de la incidencia del SARS-CoV-2 y al detectar potencialmente a los individuos con inmunidad contra la enfermedad.

Los investigadores identificaron 13 pruebas de anticuerpos COVID-19 de alto rendimiento las cuales registraron al menos un 95 por ciento de precisión.

En ausencia de vacunas y terapias efectivas para el coronavirus SARS-CoV-2 y la enfermedad que causa (COVID-19), contar con pruebas de anticuerpos confiables puede ser un elemento clave de la política de salud pública porque permite controlar la propagación de la enfermedad y definir estrategias de flexibilización de restricciones.

Precisión revisada

Un estudio realizado por investigadores de la NSF International, una organización de salud pública mundial e independiente, y Novateur Ventures encontró una variabilidad significativa en la precisión de las pruebas de anticuerpos para COVID-19 disponibles en la actualidad.

Para el estudio, los especialistas revisaron los datos de rendimiento independientes publicados de 5  inmunoensayos de quimioluminiscencias (CLIA), 15 ensayos de inmunosorción enzimática (ELISA) y 42 pruebas de anticuerpos RDT (prueba de diagnóstico rápido) que se encuentran disponibles en el mercado.

En base a evaluaciones independientes de su sensibilidad (capacidad para identificar correctamente a las personas con la enfermedad) y especificidad (capacidad para identificar correctamente a aquellos sin la enfermedad), los investigadores identificaron 13 pruebas de anticuerpos COVID-19 de alto rendimiento las cuales registraron al menos un 95 por ciento de precisión.

Las pruebas de anticuerpos confiables pueden clave para controlar la propagación de la enfermedad y definir estrategias de flexibilización de restricciones.

El estudio reveló una variabilidad significativa en la precisión de las pruebas comercializadas y destacó varias pruebas de diagnóstico rápido en el laboratorio y en el punto de atención con altos niveles de rendimiento en la detección de anticuerpos específicos contra el SARS-CoV-2.

Los investigadores señalan que las pruebas de anticuerpos son importantes para comprender el alcance de la exposición al COVID-19 para que pueda ser monitoreado y tratado de manera efectiva.

En este sentido, señalan los autores del estudio, es importante que los gobiernos regionales y nacionales continúen sus esfuerzos coordinados para validar de forma independiente el rendimiento de las pruebas de anticuerpos y contribuyan con la industria para ampliar su capacidad de producción.

Referencia: COVID-19 Serological Tests: How Well Do They Actually Perform? MDPI, 2020. https://doi.org/10.3390/diagnostics10070453