En la actualidad, los perros son utilizados para detectar drogas y armas, y una importante cantidad de estudios ha mostrado que los canes entrenados pueden identificar eficazmente ciertas condiciones médicas, como la malaria, la enfermedad de Parkinson y algunos tipos de cáncer. Ahora, el olfato extremadamente sensible de los perros podría convertirse en una herramienta innovadora en la lucha contra el COVID-19.

En un estudio piloto, investigadores de la Universidad de Helsinki adiestraron a perros a reconocer la firma de olor previamente desconocida de la enfermedad COVID-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2.

Pruebas de olor

Los resultados del estudio fueron exitosos. Después de unas pocas semanas de adiestramiento, los perros fueron capaces de identificar con precisión cuáles muestras de orina pertenecían a pacientes con COVID-19 y cuáles a individuos sanos.

La investigadora Anna Hielm-Björkman, líder del grupo que adiestró a los perros, comentó:

“Fue fantástico ver qué tan rápido los perros reconocieron el nuevo olor. Después de poco tiempo, los animales identificaron la orina de las personas infectadas por el nuevo coronavirus, casi tan confiablemente como una prueba de PCR estándar”.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal, la posibilidad de que un perro se contagie con el coronavirus es remota.

Sobre la base de estos prometedores resultados, los investigadores se están preparando para realizar un estudio aleatorizado que involucre una mayor cantidad de muestras, en el que los perros podrán mostrar si efectivamente pueden identificar qué paciente está infectado con el coronavirus. De obtener los resultados deseados, como esperan los autores, se podría evaluar la posibilidad de incorporar las pruebas de olor en la práctica clínica.

Firmas químicas particulares

El enfoque de utilizar perros para la detección de personas infectadas con el coronavirus se está replicando en otras partes mundo. Equipos de investigadores y entrenadores de Reino Unido, Alemania, Francia, Estados Unidos y Chile, están adiestrado perros para tal fin.

Los investigadores no han podido determinar qué sustancias son las que producen el olor aparentemente característico de la enfermedad COVID-19. El coronavirus no tiene un olor específico, pero la infección genera cambios metabólicos, lo que a su vez conduce a la liberación de firmas químicas particulares, que es lo que perciben los perros con su olfato altamente sensible.

Estudios han mostrado que los perros pueden identificar eficazmente ciertas condiciones médicas, como la malaria, la enfermedad de Parkinson y algunos tipos de cáncer.

Además de su notable capacidad para detectar olores, los perros pueden detectar cambios sutiles en la temperatura de la piel, lo que los hace útiles para determinar si una persona tiene fiebre.

Es ampliamente reconocido que el sentido del olfato de los perros es por mucho mejor que el nuestro. Los humanos tenemos alrededor de 5 millones de células olfativas, una cifra que palidece cuando se compara con los 300 millones que poseen los perros.

Para poner en contexto, investigaciones han demostrado que los perros pueden ser entrenados para detectar un olor en una dilución equivalente a una cucharadita de azúcar en dos piscinas de agua de tamaño olímpico.

Referencia: The Finnish COVID dogs’ nose knows! University of Helsinki, 2020. https://bit.ly/38VLPFm