El coronavirus se ha convertido en una de las pandemias más grandes que ha experimentado el mundo. La dispersión de este virus parece ser incontrolable y, mientras la ciencia busca medios para deternerlo, la medicina también se esfuerza por encontrar formas de tratarlo.

Ahora, una nueva investigación ha apuntado a que podría utilizarse la linfopenia como un mecanismo de diagnóstico. Según lo expuesto recientemente en el International Journal of Laboratory Hematology, esta podría convertirse en un marcador predictor para casos severos de COVID-19.

¿Qué es exactamente la linfopenia?

La linfopenia o linfocitopecina se refiere al evento en el que el conteo de linfocitos (una clase de glóbulos blancos) en la sangre es anormalmente bajo. Por lo general, este se presenta cuando el cuerpo ha sido afectado por una causa externa como infecciones. Debido a esto, suele ser una de las consecuencias comunes en afecciones que van desde el VIH hasta la gripe.

Un estudio retrospectivo

Los investigadores Jason Wagner, Andrew DuPont, Scott Larson, Brooks Cash y Ahmad Farooq, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston, fueron los encargados de realizar el estudio.

Este se trató de un análisis de cohorte retrospectivo que se aplicó a un hospital académico que trataba pacientes con COVID-19. Para poder llevarlo a cabo, los investigadores tomaron en cuenta desde los factores demográficos de cada paciente, hasta sus datos clínicos y todo su proceso dentro del centro de salud.

De este modo, pudieron tener una mirada general al historial del paciente, al desarrollo de sus síntomas y a cómo este podría relacionarse con los registros de linfopenia. Esta se registró en todos los pacientes al momento del ingreso al hospital.

Linfopenia – Un indicador temprano de la severidad del COVID-19

Como una constante, los pacientes que entraban a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tenían un conteo de linfocitos más bajo. Por lo que, la linfocitopenia en estos era mucho más notoria.

Asimismo, aquellos que la presentaban también se mostraron más propensos a desarrollar una lesión renal aguda. Por lo que, se puede ver que la linfopenia actuó en ambos casos como un predictor de la gravedad del COVID-19 y también como un marcador de problemas futuros de insuficiencia orgánica por el coronavirus.

Una nueva herramienta de diagnostico

“Debido a la incertidumbre que rodea las implicaciones de este virus, sabíamos que debía existir un factor pronóstico que pudiera ayudar a los trabajadores del hospital a tratar el COVID-19”, dijeron los autores.

La meta final de esta investigación era, entonces, determinar nuevas herramientas o conocimientos que pudieran serles de ayuda a los profesionales de la salud en medio de la compicada situación de pandemia. Ahora, sus resultados podrían haber logrado justamente eso.

“Esta evidencia respalda la hipótesis de que la linfocitopenia puede ser un factor de pronóstico temprano, útil y fácil de obtener para determinar el curso clínico y la gravedad de la enfermedad de un paciente ingresado en el hospital por COVID-19”, acotaron los autores.

Gracias a estos estudios, los doctores podrían comenzar a usar a la linfocitopenia como un marcador de pronóstico. Así podrán determinar con más seguridad el tipo de tratamiento que recibirá un paciente.

Puesto que, saber de antemano qué tantas posibilidades tiene de desarrollar un caso grave de la enfermedad ofrece una ventaja notoria. Esta se refleja en la posibilidad de dar asistencia temprana al paciente y mitigar las posibles consecuencias negativas de su enfermedad.

Referencia:

Absolute lymphocyte count is a prognostic marker in Covid‐19: A retrospective cohort review: https://doi.org/10.1111/ijlh.13288