La rápida propagación y la gravedad de la enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, así como la falta de medicamentos eficaces para su tratamiento, constituyen una emergencia médica mundial.

A nivel global se han registrado millones de casos confirmados y cientos de miles de muertes por COVID-19, generando una enorme presión sobre los servicios de salud. A pesar de una aparente tasa de infección similar, los hombres representan la mayoría de los casos graves y las muertes por la infección coronavírica.

Ensayo clínico

El patrón de enfermedad más grave observado entre los hombres puede estar relacionado con la señalización de los receptores de testosterona y andrógenos. Una enzima llamada proteasa transmembrana de serina 2 (TMPRSS2) es regulada por el receptor de andrógenos y se sabe que en hombres con cáncer de próstata se presenta en niveles elevados.

Como se ha demostrado recientemente que la TMPRSS2 participa en el mecanismo por el cual el coronavirus SARS-CoV-2 ingresa en las células, podría verse afectada por el receptor de andrógenos. También se sabe que los andrógenos perturban al sistema inmunológico, lo que puede afectar a la morbilidad de COVID-19.

A pesar de una aparente tasa de infección similar, los hombres representan la mayoría de los casos graves y las muertes por COVID-19.

En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo en Suecia realizará un ensayo clínico para evaluar si un medicamento normalmente usado para tratar el cáncer de próstata también puede ser usado para tratar pacientes con COVID-19.

La base de este estudio es la hipótesis de que el fármaco antiandrogénico enzalutamida puede reducir la morbilidad causada por los andrógenos en COVID-19, por ejemplo, mediante la reducción de la entrada del virus SARS-CoV-2 en las células.

Efectos positivos

Los datos de Italia muestran que entre los hombres tratados con medicamentos similares contra su cáncer de próstata, un número considerablemente menor ha enfermado de COVID-19. También es posible que la testosterona por sí misma debilite la capacidad del sistema inmunológico para hacer frente a las infecciones por SARS-CoV-2, y que el medicamento de esa manera pueda tener efectos positivos también en esto.

El ensayo se llevará a cabo en pacientes mayores de 50 años hospitalizados con COVID-19, quienes serán asignados al azar a dos grupos: uno que, además del cuidado estándar, recibirá por 5 días el fármaco enzalutamida, y otro que recibirá solo cuidado estándar (grupo de control).

El fármaco antiandrogénico enzalutamida puede reducir la morbilidad causada por los andrógenos en COVID-19, por ejemplo, mediante la reducción de la entrada del virus SARS-CoV-2 en las células.

La gravedad de la enfermedad de los participantes, así como la duración de la estancia hospitalaria, la necesidad de oxígeno, eventos adversos y parámetros de laboratorio serán monitoreados.

El ensayo tendrá dos análisis provisionales, a 45 y 100 pacientes incluidos para evaluar la seguridad y efectividad del fármaco respectivamente. No obstante, el ensayo está diseñado para poder incluir hasta 600 pacientes.

Los investigadores explican que la señalización androgénica también está presente en las mujeres y, por lo tanto, un efecto terapéutico por inhibición androgénica también puede ser beneficioso para ellas.

En referencia al ensayo, el investigador Andreas Josefsson, profesor en el Departamento de Medicina Molecular de la Universidad de Umeå y autor principal del estudio, señaló:

“Nuestro objetivo es que, evitando el proceso subyacente detrás de una enzima, este medicamento reduzca la cantidad de coronavirus que pueda llegar a las células pulmonares”.

Referencia: Medicine against prostate cancer in new COVID-19 study. University of Gothenburg, 2020. https://bit.ly/2ZvCYag