En la actualidad, no es estraño escuchar en la web hablar de las dietas de ayuno, también conocidas como fasting. Durante estas, se aplica un régimen de alimentación con restricción de tiempo. Básicamente, este consiste en reducir la ingesta de cualquier alimento a un lapso temporal estrecho y bien delimitado.

Durante este periodo corto (que suele ser de 4 o a 6 horas) las personas pueden ingerir cualqueir alimento que deseen. Lo que implica que son capaces de alimentarse sin restricciones.

Sin embargo, una vez se acaba esta ventana temporal, los individuos deben pasar las restantes 20 o 18 horas en ayuno. Durante este otro tiempo, solo se puede beber agua o alguna otra bebida sin calorías (los alimentos sólidos quedan excluídos hasta la proxima ventana).

A pesar de que el fasting ha ido ganando popularidad en los últimos años por sus resultados, hasta la fecha no se habían realizado estudios científicos específicos para esta técnica. Es por esto que los resultados reflejados en la publicación de la revista científica Cell Metabolism pueden llegar para dar bases comprobadas a lo que empíricamente se sabía sobre este tipo particular de ayuno.

El estudio se realizó en individuos con obesidad

“Este es el primer ensayo clínico en humanos que compara los efectos de dos formas populares de alimentación con restricción de tiempo sobre el peso corporal y los factores de riesgo cardiometabólico”, dijo Krista Varady.

Esta es la primera autora de la investigación realizada por la Universidad de Illinois en Chicago (UIC). Actualmente, Varady trabaja como profesora de nutrición en la Facultad de Ciencias de la Salud Aplicadas de la UIC.

Para dar inicio a este campo de estudios poco explorado, Varady y sus colegas tomaron la decisión de hacer seguimiento a la acción de estas dietas en personas con obesidad. Asimismo, tomaron como referencia dos de las más comunes, una con una ventana de alimentación de 4 horas y otra con una de 6 horas.

Así, dividieron aleatoriamente a los participantes entre el fasting de 4 horas (entre las 3pm y las 7 pm), el de 6 horas (entre la 1 pm y las 7 pm) y un grupo control que debió mantenerse en su peso, no cambiar sus hábitos alimenticios ni su actividad física.

Factores considerados

Una vez se hizo esta división, todos los voluntarios comenzaron con las dietas designadas. Durante todo el proceso, se monitorearon diversas variables corporales que podían mostrar con claridad el efecto del ayuno con restricción de tiempo en el organismo. Básicamente, los puntos a los que se les prestó atención fueron: el peso, la resistencia a la insulina, el estrés oxidativo, la presión arterial, el colesterol LDL, el colesterol HDL, los triglicéridos y los marcadores inflamatorios.

No hubo diferencias entre los dos régimenes de fasting evaluados

“(…) es revelador que no hubo un beneficio adicional de pérdida de peso para las personas que mantuvieron un ayuno más largo, hasta que tengamos más estudios que comparen directamente las dos dietas o busquemos estudiar el momento óptimo para el ayuno, estos resultados sugieren que las 6 horas ayunar podría tener sentido para la mayoría de las personas que desean seguir una dieta diaria en ayunas”, dijo Varady.

Una de las metas del estudio, además de determinar los efectos generales del ayuno en el organismo, era comprender cuál de estos dos métodos era más exitoso si se buscaba perder peso. Según sus resultados, ya fuese que se pasaran 18 o 20 horas de ayudo, la disminución de la masa corporal era esencialmente la misma.

Imagen tomada de: Efectos de la alimentación restringida en el tiempo de 4 y 6 h sobre el peso y la salud cardiometabólica: un ensayo controlado aleatorio en adultos con obesidad, Metabolismo Celular (2020).

En consecuencia, el ayuno con 6 horas al día para alimentarse podría convertirse en la opción más eficiente para las personas. Ya que este les permite tener los mismos resultados de pérdida de peso, con dos horas menos de abstinencia al día.

En solo 8 semanas los primeros resultados se notaron

El estudio se mantuvo por 10 semanas, pero, a los 2 meses de este ya se había hecho notorio el efecto del ayuno con restricción de tiempo. En ambos grupos experimentales, el peso corporal disminuyó en aproximadamente un 3%. Mientras, el grupo control se mantuvo en sus valores originales.

Una reducción natural de la ingesta de calorías

Uno de los motivos de esta pérdida de peso paulatina parece ser la disminución general de energías calóricas que se consumen al día. Por lo general, la ingesta diaria de los dos grupos que realizaron el fasting fue de unas 550 kcal.

Lo particular del asunto es que ninguno verdaderamente las estaba contando o regulando. De hecho, se dio como una consecuencia natural de la reducción de las horas de alimentación.

También se redujeron otros factores perjudiciales

Además de disminución de la masa corporal, a las 8 semanas de haber iniciado las dietas, las personas ya mostraban reducciones en elementos como la resistencia a la insulina y el estrés oxidativo. Estos se mostraron mucho menores al compararlos con los valores de los individuos del grupo de control.

Algunos factores se mantuvieron igual

Sin embargo, el ayuno no hizo cambios en absolutamente todos los ámbitos. De hecho, elementos como la presión arterial, el colesterol LDL, el colesterol HDL y los triglicéridos no mostraron diferencias entre los grupos experimentales y el de control.

¿Y los efectos adversos?

Finalmente, Varady y su equipo también buscaron comprender los posibles riesgos cardiometabólicos que podrían ofrecer estas dietas de forma general y cada una por separado. Nuevamente, sus resultados mostraron que no había una diferencia significativa entre el grupo que comió por 4 horas y los que comieron por 6.

Al inicio del estudio, algunos participantes reportaron algunos síntomas leves como mareios o dolor de cabeza. No obstante, a medida que este avanzaba los efectos adversos ya no se hicieron presentes y quienes los habían reportado previamente dejaron de padecerlos.

Referencia:

Effects of 4- and 6-h Time-Restricted Feeding on Weight and Cardiometabolic Health: A Randomized Controlled Trial in Adults with Obesity: https://doi.org/10.1016/j.cmet.2020.06.018