Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como la paroxetina (Paxil o Seroxat), son ingredientes típicos de los antidepresivos recetados más comúnmente en todo el mundo.

A pesar de que se usa para aliviar esta afección psicológica, los investigadores han decidido indagar en los efectos que adversos que puede provocar en el cerebro, sobre todo porque esta puede atravesar la placenta en mujeres embarazadas.

Y en un documento publicado en febrero en Frontiers of Cellular Neuroscience, revelan que la paroxetina antidepresiva suprime la sinapsis, ese punto en el que se conectan las neuronas. Esto da lugar a una disminución significativa de la población de células de soporte en el cerebro, y arroja una razón más para evitar su uso durante la gestación.

Minicerebros para estudios de toxicidad

Para este estudio, los investigadores de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health desarrollaron minicerebros, modelos en miniatura del cerebro humano desarrollados con células madre humanas en los que se pueden simular los mecanismos celulares típicos del cerebro humano cuando apenas se está desarrollando.

Al estar hechos de células humanas, los investigadores pueden obtener resultados mucho más cercanos a la realidad, lo que sugiere una forma más cómoda para realizar experimentos. Además, es mucho más económico trabajar de esta forma que haciendo este tipo de pruebas en animales, las cuales cuestan alrededor de 1.4 millones de dólares en promedio. Las pruebas de toxicidad con mini cerebros cuestan solo unos pocos miles de dólares.

Reducción de proteína que influye en la sinapsis

Entonces expusieron los minicerebros a dos concentraciones diferentes de paroxetina durante ocho semanas (ambas dentro de los rangos terapéuticos) y observaron su efecto en el desarrollo de los grupos de tejidos cerebrales.

Descubrieron que aunque la paroxetina no parecía tener un efecto significativo en la eliminación de neuronas, sí redujo hasta en un 80 por ciento los niveles de una proteína llamada sinaptofisina, que juega un papel clave en la sinapsis, así como de dos marcadores relacionados.

La sustancia también redujo el crecimiento normal de estructuras llamadas neuritas, que a medida que se desarrolla el cerebro, se convierten en tallos de salida y ramas de entrada en forma de raíz de neuronas maduras.

Y por último, al comparar los resultados de los mini cerebros expuestos a paroxetina con los grupos de control, los investigadores notaron que los primeros desarrollaron hasta un 75 por ciento menos de oligodendrocitos. Estas son células de soporte cruciales para que se desarrolle un “cableado” cerebral adecuado.

La conclusión es que el medicamento puede dificultar la formación normal de las interconexiones neuronales durante el desarrollo, un factor que podría sentar las bases para el autismo u otros trastornos neurológicos.

Referencia:

Antidepressant Paroxetine Exerts Developmental Neurotoxicity in an iPSC-Derived 3D Human Brain Model. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fncel.2020.00025/full