Pocos lo saben, pero ciertos la infección con ciertos patógenos puede aumentar el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer. De hecho, predominantemente los virus y algunas bacterias son responsables de aproximadamente 20 por ciento de los casos de cáncer en todo el mundo.

Un ejemplo de ello es el virus del papiloma humano (VPH), del cual existen alrededor de 200 genotipos que pueden clasificarse de alto y bajo riesgo en función de su oncogenicidad. Los de alto riesgo son aquellos que infectan por lo general las mucosas y están asociados con cánceres vaginales, vulvares, cervicales, de pene, anales y orofaríngeos.

Es por ello que los investigadores y médicos han puesto gran parte de sus esfuerzos en llegar a una vacuna capaz de evitar la infección con este virus. Esto no solo ayudaría a solventar este problema tan común, sino también reduciría el riesgo de estos tipos de cáncer.

¿Qué es el VPH?

Los virus del papiloma humano (VPH) son grupos diversos de virus pertenecientes a la familia de los Papillomaviridae, que constituyen una de las infecciones de transmisión sexual más frecuente.

Los VPH forman parte de la familia de virus Papillomaviridae. Fuente: Getty Images.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado el VPH como el virus de transmisión sexual más común entre los humanos. Asimismo, la ONG británica Cancer Research, que enfoca sus esfuerzos en la investigación de esta infección dice que “aproximadamente 8 de cada 10 personas contraerán el virus en algún momento de sus vidas”.

Existen más de 200 tipos, pero alrededor de 40 de ellos pueden infectar el área genital tanto de hombres como de mujeres, así como la boca y garganta. Mientra sque otros tipos de VPH causan verrugas comunes, como las verrugas de las manos y las plantas de los pies. Los primeros se contagian por contacto sexual, mientras que los otros no necesariamente por esta vía.

Dado que es un virus muy común, muchos humanos ya han desarrollado anticuerpos para combatirlo, y muchos ni siquiera se enteran de que se contagiaron. Sin embargo, existen muchos casos en los que los resultados pueden ser fatales dada su relación con el cáncer.

¿Quiénes crearon la vacuna contra el VPH?

Ian Frazer, inmunólogo australiano que trabajó en el desarrollo de la vacuna contra el VPH.

Ian Frazer, un profesor profesor de la Universidad de Queensland, en Australia, se dedicaba al estudio del VPH. Cuando se encontraba disfrutando de su año sabático en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, conoció al chino Jian Zhou, quien casualmente también estaba interesado en este tema. Entonces unieron fuerzas para tratar de encontrar una vacuna contra este virus.

Sin embargo, la tarea no era para nada sencilla. Como muchos se habrán enterado con la pandemia de COVID-19, muchos virus pueden replicarse en un laboratorio, pero este no era el caso del VPH. Y este paso en particular era fundamental para el desarrollo de una vacuna.

Es por ello que se lanzaron en la aventura de intentar copiar el virus aplicando técnicas de ingeniería genética. “Identificamos el código genético de la parte externa del virus y eso fue lo que tratamos de recrear a través de un cultivo celular”, explicó Frazer a la BBC en una oportunidad.

Los investigadores siguieron adelante bajo la premisa de que, si lograban replicar la capa externa del virus y esta les salía idéntica a la del original, el organismo podría identificarlo y así desencadenaría una respuesta del sistema inmunitario contra el patógeno. Este modelo de vacuna permitiría proteger a una persona ante una futura exposición, impidiendo a su vez el aumento del riesgo de cáncer cervical.

“Lo intentamos 20, 30 veces, hasta que finalmente lo logramos. La apariencia del virus que creamos era la del VPH. Nos emocionamos muchísimo. Si se podía desarrollar una vacuna, esta era la manera de hacerlo”.

Tras meses de ardua experimentación, en 1991 los científicos dieron en el clavo y patentaron su descubrimiento. Al poco tiempo, las compañías farmacéuticas empezaron a contactarlos, entre ellas, Merck, que como veremos más adelante, ha tenido una participación activa en la fabricación de las vacunas.

Sin embargo, los procesos de desarrollo y aprobación de vacunas son bastante extensos, y desde entonces, pasarían años antes de que la vacuna pudiera comercializarse.

Los ensayos médicos incluyeron a 6.000 mujeres que fueron vacunadas y estuvieron bajo control médico durante dos años, tras lo cual se determinó una efectividad de 100 por ciento. Estas pruebas finalizaron en 2001.

Inmunización desde la infancia

Se acostumbra vacunar contra el VPH a niños y niñas antes del inicio de la vida sexual.

La adopción generalizada del examen de citología cervical para detectar el virus fue un gran éxito que redujo la incidencia de cáncer cervical de manera significativa. Pero a este siguió el desarrollo de vacunas contra el VPH, que podían impedir la infección frente a una exposición.

Las vacunas funcionan en quienes no han contraído la infección. Y como el virus se contagia mayoritariamente a través de relaciones sexuales, el momento idóneo para la inmunización entre los humanos es en l a infancia, antes de que inicie la actividad sexual.

Hasta ahora, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. recomiendan administrar dos dosis a niños y niñas entre los 11 y los 12 años, aunque estudios previos han encontrado efectividad incluso en una sola dosis.

Vacunas contra el VPH aprobadas hasta ahora

Hasta ahora se han aprobado tres vacunas en total para prevenir este virus: Quadrivalente Gardasil o Gardasil 4V (fabricada por Merck), Cervarix bivalente (fabricada por GlaxoSmithKline) y Gardasil 9 no agresivo (fabricada también por Merck).

Gardasil 4V es la primera vacuna profiláctica aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) en 2006 para proteger contra los genotipos 6, 11, 16 y 18 del VPH y contra el cáncer en mujeres de 9 a 26 años asociado a esta infección. En 2009, esta misma vacuna fue aprobada para ser administrada en hombres de 9 a 26 años para la prevención del condiloma acuminado.

Por su parte, Cervarix, aprobada en 2009, ofrece protección contra los genotipos 16 y 18. Sin embargo, esta ha sido poco adoptada en los Estados Unidos debido a su corto alcance de genotipos del virus en comparación con otras vacunas disponibles en el mercado.

Y la más reciente, Gardasil 9, confiere protección contra todos los genotipos cubiertos por su prima Gardasil 4V, y cinco genotipos de adicionales: 31, 33, 45, 52 y 58. Esta ofrece la ventaja de un alcance mucho más amplio que sus compañeras, siendo capaz de proteger a los humanos de alrededor del 90 por ciento de los cánceres anales y cervicales, así como contra grandes porciones de cánceres de otros sitios anatómicos.

Cuando se lanzó en diciembre de 2014, Gardasil 9 ofrecía protección en hombres de 9 a 15 años, pero un año después se amplió la edad de vacunación masculina en edades de 9 a 26, igualándose así con las edades aprobadas para las mujeres.

Adopción de las vacunas contra el VPH en el mundo

Sin lugar a dudas, la aprobación de estas vacunas ha sido un hito en la historia de la humanidad, y aunque aún no ha tenido una amplia distribución, varios países han reconocido sus beneficios para la salud pública y han implementado programas de vacunación nacionales.

Tenemos el caso de Australia, que fue uno de los primeros países en instituir un programa nacional de vacunación contra el VPH financiado con fondos públicos. Enfocado en adolescentes, este programa ha permitido suministrar las vacunas en casi 80 por ciento de las niñas y 70 por ciento de los niños australianos.

Gracias a ello, Australia ha experimentado una disminución en los nuevos casos de verrugas genitales y las infecciones por VPH. Escocia implementó jornadas similares y han observado beneficios similares.

Más mujeres suelen recibir la vacuna contra el VPH

Sin embargo, los países que no han implementado campañas para garantizar la distribución de dichas vacunas no han han obtenido todos los beneficios que ofrece esta dinámica. Un ejemplo de ello es Estados Unidos, donde para 2015, tan solo el 37.1 por ciento de las mujeres de 13 a 15 años y el 27.1 por ciento de los hombres de 13 a 15 años recibieron al menos tres dosis de dichas vacunas.

Un informe de 2017 basado en datos de 2016 reveló que el 60.4 por ciento de los estadounidenses de 13 a 17 años de cualquier sexo que recibieron al menos una dosis de vacuna. Este porcentaje seguía por debajo de las expectativas, pero representó un aumento del 56.1 por ciento respecto a 2015.

Pero cabe acotar que hubo diferencias importantes en la recepción de la vacuna entre sexo. Por ejemplo, la absorción de al menos una dosis de vacuna en adolescentes las mujeres durante este período de tiempo fue de 65,1 por ciento en comparación con el 56 por ciento en los varones adolescentes.

Lo que nos lleva nuevamente al problema de que los hombres parecen seguir rezagados respecto a las mujeres en materia de vacunación, a pesar de que las vacunas están disponibles y recomendadas para ambos sexos.

Referencias:

Vacuna del virus de papiloma humano: el descubrimiento científico que protege a millones de personas del virus de transmisión sexual más común. https://www.bbc.com/mundo/noticias-45842861

Natural history of human papillomavirus and vaccinations in men: A literature review. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/hsr2.118