La pandemia del coronavirus es un hecho sin precedentes que ha puesto al mundo de cabeza y que, incluso ahora, tiene a las sociedades desbalanceadas. Muchos procesos, elementos y actividades que se daban por sentado ahora se han visto coartadas a causa de la cuarentena.

Con la llegada del COVID-19 toda la sociedad ha sido víctima de su influencia. Tanto los sectores más obvios (como el de la ciencia y la medicina), como otros subyacentes (así como la economía o la propia industria del entretenimiento), han visto cómo la sombra del SARS-CoV-2 se cierne sobre sus terrenos y los obliga a modificar sus planes.

Con el mundo entero corriendo para poder encontrar una vacuna o un tratamiento, las esperanzas de que la crisis de salud se detenga nos mantienen al filo de asiento. Sin embargo, existen otras áreas que desde ahora mismo –pase lo que pase con el COVID-19– auguran un futuro próximo lleno de obstáculos. Tal es el caso del mundo de entretenimiento. A pesar de todos estos, ¿logrará mantenerse a flote?

El mundo del entretenimiento corre peligro

Como lo mencionamos, variados sectores se encuentran justo ahora luchando contra las consecuencias del coronavirus. Pero, la verdad es que existen algunos que han sido afectados más integralmente que otros.

Para el caso del mundo del entretenimiento, es posible notar cómo todas y cada una de sus aristas se han visto en la necesidad de mutar para ajustarse a las nuevas situaciones. Hasta la fecha, hemos visto como algunas triunfan, mientras que otras no tanto.

Con la finalidad de comprender mejor toda esta situación, es conveniente ahora que nos paseemos por las diferentes áreas de la industria del entretenimiento. Ya que, solo de este modo será posible comprender en profundidad cómo el COVID-19 ha afectado a cada una de estas.

Música

Si debemos pensar en áreas del entretenimiento que se han visto afectadas, el mundo de la música es uno de los primeros en la lista. A pesar de que a través de canales como YouTube, Spotify y Apple Music, entre otros, los artistas pueden darse a conocer y mantener el contacto con sus fans, estas no suelen ser las fuentes que les dan sustento a sus carreras.

De hecho, en promedio, al menos el 65 o 75% de las ganancias de un artista provienen de sus eventos en vivo, según el analista de Midia Research, Mark Mulligan. En la actualidad, con la situación del coronavirus en medio de un repunte mundial y las actividades de este estilo suspendidas hasta nuevo aviso, son pocas las esperanzas de los cantautores y músicos de recuperar sus fuentes de ingreso usuales este año.

Por lo general, en la web existen alternativas ya que permiten a los usuarios ver conciertos, eventos y demás de forma asíncrona –y muchas veces gratuita–. Estos formatos pueden ayudar a engrosar y fortalecer la base de fanáticos de un artista determinado, pero no son capaces de hacer mucho más que eso.

Debido a esto, una industria que anualmente reporta un promedio de ganancias de 27 mil millones de dólares, podría comenzar a transitar periodos de austeridad. De hecho, variados artistas ya se han declarado en bancarrota por esta situación y han solicitado la ayuda de sus respectivos gobiernos para que creen programas de apoyo para el diezmado sector de la música.

El caso de Japón

Como un ejemplo de la situación, podemos mencionar el caso de la industria de la música de Japón. Desde el 2010, las cifras de esta solo habían sabido aumentar. Ahora, para el 2020, se estiman pérdidas de hasta un 70% en el sector.

Algunas empresas y bandas han probado el uso de la tecnología y los encuentros digitales para paliar esta situación. Sin embargo, siguen siendo pocos y el gobierno no ha desarrollado aún mecanismos de ayuda para quienes no cuenten con esta posibilidad. Algo que sería común por ejemplo en artistas menos reconocidos que no tengan el poder de convocatoria de las grandes estrellas.

Por su parte, empresas privadas como Spotify se han solidarizado creando programas de apoyo para los músicos que se han visto afectados por los tiempos de pandemia.

Cine

El mundo del cine también es uno de los que más fuertemente se ha visto afectado por la pandemia. Al ser los cinemas lugares cerrados, con circulación de aire limitada y que reúnen a grandes masas de personas, se convierten en un riesgo en medio de una pandemia.

Por este motivo, muchas cadenas de cine en el mundo se han visto obligadas a cerrar sus como una medida de conciencia y prevención. Unos de los primeros en cerrar sus puertas se ubicaron en el territorio chino, el original epicentro del virus. Sin embargo, luego de que los casos comenzaran a remitir, se permitió una apertura parcial de estos establecimientos.

Ahora, se han visto obligados a bajar la santamaría de nuevo debido al repunte de los casos de COVID-19. Sumado a este movimiento, las cadenas de cines en Inglaterra también han cesado sus actividades, detalle que ha perjudicado en gran medida a los empleados de este sector.

Por otra parte, para mediados de este julio, algunos cinemas cadenas como AMC tienen pautada una posible reapertura. Aun así, todo esto será bajo estrictas medidas de prevención que cambiarán nuestra forma de ver películas. Además, por si fuera poco, el miedo a un posible regreso del virus podría mantener las salas de cine desoladas incluso después de que se levanten las restricciones por el coronavirus.

Incluso algunas personalidades, como Spike Lee, han declarado que no realizarán más actividades hasta que una vacuna para el COVID-19 se ubique y se distribuya. De este modo, son capaces de preservar la salud propia y también la de los demás.

¿Y la producción cinematográfica?

Como contraparte, espacios como California y todo el Reino Unido, a pesar de no abrir los cines de nuevo, se ven en la capacidad de reanudar las labores de producción que se habían cancelado por el coronavirus. Esta enfermedad marcará un antes y un después en el estilo de rodaje de las películas que conocemos.

Como un ejemplo de esto, podemos mencionar cómo se está considerando utilizar la CGI para realizar las escenas íntimas en las películas, para asegurar la seguridad de los actores. Otro detalle digno de mencionar que será afectado por el COVID-19 tiene que ver con las ceremonias de premios, tanto los típicos Oscars, para las producciones cinematográficas, como los Emmys, para las series, podrían cambiar drásticamente debido al coronavirus.

Standup Comedy

Por su parte, la industria del standup comedy también ha recibido un golpe muy fuerte debido a la cuarentena. “Los entornos de proximidad son donde prospera la comedia” ha dicho Simon Lupton, cofundador de Seven Seas Films y ex editor comisionado de BBC. Esto al referirse a los pubs y sótanos que suelen ser los espacios de encuentro para los standups.

Por lo general, la intimidad que estos confieren permite un nivel de complicidad superior. Uno que les ofrece a los humoristas la posibilidad de conectar mejor con la audiencia. Asimismo, estos promueven que el público se sienta más relajado. Debido a lo cual, como consecuencia, será más propenso a solo reír y disfrutar.

Ahora, un espacio cerrado y con poca ventilación natural, donde la gente está muy cerca una de otra y ríe constantemente, esparciendo micro partículas de saliva en el ambiente, realmente no parece una opción muy alternativa con el virus SARS-CoV-2 rondando libremente por el mundo.

Debido a esto, el stand up ha tenido que encontrar nuevos medios y mudarse a terrenos digitales. Sin embargo, la sensación general no es la misma. Además, los “standoperos”, que usualmente guían su presentación con el feedback de risas que ofrece la audiencia, se encuentran con un nuevo obstáculo: la necesidad de hacer sus presentaciones sin escuchar una sola risa.

Esta desconexión puede hacer que la calidad de las presentaciones baje y que el sentimiento general que producen no sea igual. Por ende, la cantidad de público interesado disminuirá. Además, por si fuera poco, el ingreso general de los locales físicos no suele venir de las entradas adquiridas. En realidad, este nace de los consumos que se realizan dentro de los establecimientos. Por lo que, al dejar el local de lado la falta de presupuesto podría causar un cierre permanente.

Teatro

Cuando hablamos de comunidades que se han visto afectadas por el COVID-19, el ámbito teatral tampoco puede quedar descartado. De hecho, este sector también se ha visto gravemente afectado por las medidas de cuarentena. Esto ya que, nuevamente, los espacios donde se llevan a cabo estas actividades suelen ser cerrados y agrupar a demasiadas personas a la vez.

Así podrían ser los arreglos de asientos en los teatros en la época postCOVID-19.

Por lo que, en momentos como los actuales, simplemente no son lugares seguros para frecuentar si se quiere detener la propagación de una enfermedad altamente contagiosa. Ahora, espacios altamente conocidos por sus puestas en escena musicales como Broadway han cerrado sus puertas al menos hasta el 2021 a causa de la pandemia. Pero, lo han hecho sin dar una fecha exacta de regreso. Esto debido a que probablemente tampoco la tienen clara.

Actualmente, personalidades como Alistair Smith, editor de The Stage, opinan que: “Grandes actividades comunales como el teatro van a estar entre las últimas en reabrir”.

Pero, opina que incluso entonces la situación para el teatro no será la misma:

“Incluso entonces, probablemente [la reapertura] será con algunas modificaciones: capacidades reducidas, pruebas de temperatura en la entrada, tal vez incluso grupos más pequeños debido a las instalaciones estrechas detrás del escenario. Y no puedo imaginar a demasiadas personas que quieran enamorarse de un bar de teatro en el intervalo”.

Debido a estos cambios, los costos de las entradas podrían volverse más altos para cubrir el bajo flujo de personas por función. Un detalle que podría convertirlas en eventos exclusivos o prohibitivos. Por otra parte, si se mantienen los precios, incluso podrían enfrentar el riesgo de una bancarrota. Justo ahora, el reconocido Teatro de Shakespeare se encuentra en riesgo de cerrar permanentemente por déficits presupuestarios.

Televisión

Por su parte, el ámbito televisivo también se encuentra con sus propios problemas. En este caso, con las audiencias siendo perfectamente capaces de consumir los contenidos desde casa, el inconveniente no viene de parte del sector demandante sino del oferente.

Debido a las restricciones del COVID-19, muchas producciones televisivas y cinematográficas han tenido una cancelación o suspensión forzosa. Por los momentos, el sector ha logrado surtir las demandas de nuevos contenidos a corto plazo gracias a proyectos que ya se habían venido desarrollando y tenían un lanzamiento cercano programado.

Sin embargo, ahora que nos adentramos en la segunda mitad del año, el panorama podría cambiar. Esto debido a que, por las restricciones impuestas a causa de la pandemia, podría llegar un punto en el que las televisoras y productoras se quedaran sin contenidos nuevos almacenados y se vieran incapacitadas para crear más.

Por su parte, algunos de sus principales atractivos (como la cobertura de deportes y conciertos en vivo) actualmente se encuentran paralizados. Debido a lo cual, alternativas como las plataformas de streaming o de videos pueden comenzar a verse más llamativas y menos costosas para los consumidores. Pero, todo esto dependerá de la duración de la pandemia y qué tanto contenido sean capaces de ofrecer las grandes empresas antes de agotarse por completo.

¿Y el streaming?

Por otro lado, no todas las aristas de la industria del entretenimiento se han visto afectadas negativamente por el COVID-19. De hecho, algunas como el mundo del streaming han dado saltos a pasos agigantados.

En medios de la pandemia, el exitoso documental “Tiger King” de Netflix lo ayudó a posicionarse entre sus consumidores y ha fidelizarlos más a sus servicios. Sin embargo, no ha sido el único beneficiado, otras plataformas jóvenes como Disney+ (menos de 8 meses en el mercado) han logrado duplicar su número de usuarios durante la cuarentena.

Sin embargo, no todo es positivo. El mundo del streaming –al igual que el de la televisión-también depende de la creación constante de contenidos. Un detalle que justo ahora se encuentra particularmente paralizado, como lo vemos en este listado de rodajes de Netflix que se han suspendido por el coronavirus. Por este motivo, mientras la pandemia siga, las plataformas corren el peligro de eventualmente quedarse sin ofertas nuevas para sus usuarios.

Asimismo, para empresas grandes como Disney, los servicios de streaming no son una fuente de ingresos principal. En realidad, para esta son más valiosos los parques temáticos, resorts y cruceros –que actualmente se encuentran cerrados o apenas inician una reapertura controlada–.

Por lo que, a pesar del éxito que la empresa tiene por un lado, por otro se encuentra en una posición riesgosa. De hecho, este ha sido el motivo por el que Bob Iger, quien había anunciado su retiro como CEO de Disney a inicios del año, ha regresado a sus labores originales para poder ayudar a sortear la complicada época que se le ha presentado a la compañía.

La industria del entretenimiento busca reinventarse

Vía: Reuters

Con todo lo anterior, queda más que claro que la industria del entretenimiento como un todo se encuentra aquejada por variados desafíos. Cada área de esta se ha dedicado a enfrentarlos de un modo distinto y también ha sido afectada por estos en variadas magnitudes.

Pero, en general, es posible observar una disposición similar de todos estos sectores de reinventarse para ser capaces de salir adelante. Un ejemplo de esto lo vemos en el Festival de Cine de Toronto, que buscó optar por una versión híbrida entre un evento virtual y uno en vivo para su edición de este año.

Igualmente, el festival digital We Are One organizado por Tribeca y YouTube ha sido una de las muestras más claras del interés del mundo del cine y de las artes audiovisuales en general por mantenerse vigente y entregando nuevos contenidos.

Por su parte, sectores como el streaming están aprovechando el impulso por llenar con todos los contenidos posibles sus plataformas. En este caso, parecen haber puesto un particular interés por añadir a su haber creaciones cinematográficas en español.

Igualmente, la industria del teatro ha comenzado a llevar sus puestas en escena al mundo digital. Podemos encontrar un ejemplo de esto en la transmisión gratuita para el mundo que realizó el Cirque du Soleil al inicio de la pandemia.

Sumado a esto, el mundo de la música ha optado por la realización de conciertos con distanciamiento social de diferentes tipos. Incluso, se ha inventado la figura del “autoconcierto”, que funcionaría igual que los antiguos autocines. De este modo, se asegura la distancia y que cada usuario se encuentre en un ambiente relativamente protegido del ingreso de patógenos externos.

Bonus: un claro ejemplo de la inventiva humana

Solo la parte en color corresponde al Microshell, por lo que las personas aún tienen libertad para elegir el resto de su vestimenta.

Como si lo anterior fuera poco, iniciativas como las del estudio creativo multidisciplinar, Production Club, podrían hacer la diferencia en el mundo de la música. Estos han diseñado el Micrashell, un traje cumple con todos los requerimientos para ser un equipo de protección individual (EPI) que podría ser utilizado por quienes asistan a los conciertos.

En resumen, Micrashell es un EPI que nos mantendría seguros en medio de grandes concentraciones y nos protegería de patógenos externos. Así podríamos interactuar con otros de la forma más segura posible.

¿Cómo terminará todo?

Como hemos podido ver, gran parte de este viaje sin precedentes se trata de un proceso de ensayo y error. En las primeras etapas de este, algunas empresas han salido notoriamente beneficiadas, mientras que otras comienzan a luchar por encontrar modos de salir adelante.

No obstante, para ambos casos, estos tiempos han significado un proceso de cambio y adaptación que incluso ahora se sigue gestando. Claramente, al igual que con cualquier otra evolución de la sociedad, su cultura y sus modos de vida, dentro de la industria del entretenimiento habrá grandes ganadores y también perdedores.

Pero, lo que es claro es que esta seguirá siendo parte integral de la sociedad. Incluso si algunos sectores desaparecen o mutan, el entretenimiento seguirá siendo importante para la humanidad. Y, por esto, lo seguiremos buscando, venga en el formato en el que venga.