Un estudio realizado en modelos de laboratorio mostró que la droga mifepristona puede contrarrestar los efectos negativos experimentados por las hembras después del apareamiento, un resultado que podría llevar a extender la vida útil en humanos.

La investigación, realizada por científicos de la Universidad del Sur de California, evidenció que la droga mifepristona extendió la vida de dos especies muy diferentes utilizadas en estudios de laboratorio, un resultado que sugiere que los hallazgos pueden aplicarse a otras especies, incluidos los seres humanos.

Una vida útil más larga

La mifepristona, también conocida como RU-486, es una droga utilizada por los médicos para tratar el cáncer y la enfermedad de Cushing, así como para poner fin a embarazos precoces, por lo que probablemente sea más conocida.

En una serie de experimentos de laboratorio en la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), el equipo de investigación evidenció que la droga mifepristona extendió la vida de las moscas hembras que se habían apareado.

Los investigadores creen que los resultados similares en especies tan diferentes sugieren que otros organismos podrían ver beneficios comparables, incluidos los humanos.

Durante el apareamiento, las moscas hembras reciben una molécula llamada péptido sexual del macho. Investigaciones anteriores han demostrado que este péptido causa inflamación y reduce la salud y la vida útil de las moscas hembras.

Los investigadores descubrieron que la administración de mifepristona a las moscas hembras que se habían apareado bloqueó los efectos del péptido sexual, reduciendo la inflamación y manteniéndolas más saludables, lo que propició una vida útil más larga que sus contrapartes que no recibieron la droga.

Vías metabólicas

Buscando una mejor comprensión del efecto observado, el equipo analizó los genes, las moléculas y los procesos metabólicos que se vieron alterados cuando se les administró la droga a las moscas, encontrando que una molécula llamada hormona juvenil, que regula el desarrollo de las moscas de la fruta a lo largo de su vida, desempeña un papel central.

El péptido sexual parece intensificar los efectos de la hormona juvenil, cambiando el metabolismo de las moscas apareadas de procesos más saludables a vías metabólicas que requieren más energía para mantenerse.

El estudio encontró que la administración de mifepristona provocó en moscas y gusanos procesos más saludables en vías metabólicas asociadas con la salud y la longevidad.

Además, el cambio metabólico promueve la inflamación dañina, y parece hacer que las moscas sean más sensibles a las moléculas tóxicas producidas por las bacterias en su microbioma. Pero la mifepristona influye en esas respuestas.

Cuando las moscas apareadas recibieron la droga, su metabolismo se quedó con las vías más saludables y vivieron más tiempo que las moscas apareadas que no recibieron las mifepristona. Los autores resaltaron que estas vías metabólicas se conservan en los humanos y están asociadas con la salud y la longevidad.

De forma complementaria, el equipo evaluó el efecto de la mifepristona en otro modelo de laboratorio común: el gusano llamado C. elegans. Las pruebas realizadas confirmaron que la droga tenía el mismo efecto en las hembras apareadas, prolongando su vida.

Debido a que las moscas de la fruta Drosophila y los gusanos C. elegans se encuentran en ramas relativamente distantes del árbol evolutivo, los autores del estudio creen que estos resultados similares en especies tan diferentes sugieren que otros organismos podrían ver beneficios comparables en la esperanza de vida, incluidos los humanos.

Referencia: Metabolic Signatures of Life Span Regulated by Mating, Sex Peptide and Mifepristone/RU486 in Female Drosophila melanogaster. The Journals of Gerontology, 2020. https://doi.org/10.1093/gerona/glaa164