La etapa universitaria es seguro uno de los mejores recuerdos que tendremos de nuestra vida. ¿Pero qué pasa si justo en un momento crucial de esta aparece un coronavirus salvaje que se convierte en pandemia y logra paralizar al mundo entero?

Sin lugar a dudas, los jóvenes y no tan jóvenes que se encontraban estudiando al momento de la crisis también se han visto afectados por la situación. Sí, en la universidad puede que un descanso en casa no venga mal de vez en cuanto, pero ya sabemos que el confinamiento actual no necesariamente sirva como descanso. Para muchos es una etapa llena de preocupaciones que en algunos casos puede motivar malos hábitos como comer de más, o incluso beber más de la cuenta.

Nicole Ryerson, profesora asistente de psicología en State Lehigh Valley, suele investigar los vínculos conductuales, psicológicos y fisiológicos del consumo de alcohol en estudiantes universitarios.

Y tras notar que las ventas de alcohol seguían elevadas en Pensilvania en abril de este año, cuando la pandemia ya estaba haciendo de las suyas en Estados Unidos, decidió estudiar el efecto de la pandemia sobre los hábitos de bebida entre los estudiantes universitarios.

Una encuesta en línea para los estudiantes

Ryerson envió una encuesta en en línea a los estudiantes de Penn State Lehigh Valley a través del servidor de listas de estudiantes, la cual fue respondida por apenas 11 por ciento de los receptores. A pesar de ello, la investigadora considera este porcentaje como un logro ya que no se especificó ningún incentivo para ello.

Y tal como predijo antes de iniciar la investigación, los resultados indicaron que los estudiantes “están siendo golpeados bastante duro” con la crisis pandémica actual. Algunos han visto reducida su capacidad para ganar dinero, obtener recursos, mantener el contacto social e incluso el ámbito académico. Ryerson agregó que:

“Todos esos los factores están relacionados con la salud psicológica. Por lo tanto, es preocupante cuando alguien se ve afectado en todas estas áreas. Su salud psicológica está en declive. Y es difícil para los estudiantes expresar eso, ya sea porque no lo reconocen ellos mismos o pueden provenir de una cultura que no acepta estas cosas”.

Lo más preocupante es que los estudiantes que informaron que experimentaron una disminución en la salud psicológica debido al COVID-19 también tienen más probabilidades de informar haber experimentado un aumento en el consumo de alcohol.

De modo que la información recolectada hasta ahora debe servir como una señal de advertencia para los docentes, quienes también deben orientar a los estudiantes sobre formas de evitar el consumo excesivo de alcohol o los problemas para dormir.

La autora también se había preguntado si el incremento de las ventas de alcohol en abril de este año se debía a que los restaurantes y bares habían cerrado y los jóvenes habían trasladado la bebida al confinamiento, pero su encuesta no logró averiguarlo.

Referencia:

Researcher studies COVID-19’s far-reaching impacts on college students. https://medicalxpress.com/news/2020-07-covid-far-reaching-impacts-college-students.html