La investigación sobre el cáncer, sus diferentes tipos y cómo tratarlos ha estado desarrollándose por décadas. En los últimos años, han surgido cada vez más descubrimientos que apuntan a nuevos tratamientos y medicamentos que podrían ser más efectivos en la lucha contra la enfermedad.

Para esta oportunidad, una nueva investigación se ha sumado a este grupo al enfocarse en descubrir más información con la que desarrollar y perfeccionar nuevos medicamentos contra el cáncer. Esta se publicó en Molecular Systems Biology y fue dirigida por el Dr. Emanuel Gonçalves. Su enfoque se estuvo en estudiar el efecto molecular de los medicamentos sobre las cadenas de ADN de CRISPR.

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¿Qué es CRISPR?

Básicamente, esta se trata de una familia de secuencias de ADN. Su ubicación está en el genoma de organismos como bacterias y otros del tipo procariota. Por lo general, se derivan del ADN como fragmentos bacteriófagos de este.

Poder estudiarlos y comprenderlos ofrece la posibilidad de dar una mirada detallada a la forma en que los medicamentos funcionan. De hecho, permite observar con detenimiento los mecanismos de acción de estos a nivel molecular. Asimismo, ofrece un vistazo a los procesos de la actividad farmacológica y la respuesta celular.

Debido a esto, la posibilidad de estudiarlos y su relación con los medicamentos contra el cáncer podría ayudar a tener una mejor idea de cómo estos funcionan e interactúan en el organismo desde el nivel molecular. Así, la fabricación de nuevas medicinas podría hacerse más eficiente al desarrollar aquellas que promuevan los mecanismos de acción identificados que se encuentren más efectivos contra la enfermedad.

Identificaron con éxito el mecanismo de acción del 50% de las medicinas estudiadas

La investigación se dio a la tarea de estudiar casi 500 líneas celulares asociadas con el cáncer que se presentaban en las secuencias CRISPR. Asimismo, realizaron un análisis farmacológico que incluyó el uso de casi 400 medicamentos diferentes. Algunos de estos ya eran aprobados por la FDA, otros estaban en desarrollo clínico y otros se encontraban en desarrollo temprano.

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Gracias a las técnicas de rastreo y seguimiento molecular, fue posible identificar, en al menos el 50% de los casos, los mecanismos de acción que hacían efectivos a estos medicamentos. Esto, a su vez, permitió identificar biomarcadores farmacológicos probadamente efectivos que podrían ser de utilidad a la hora de diseñar nuevas medicinas.

Hasta la fecha, este estudio de análisis generalizado se trata del más grande y completo que se ha hecho hasta la fecha sobre este tópico. Para llevarlo a cabo, fue necesaria la colaboración de los científicos del Instituto Wellcome Sanger, del Instituto Europeo de Bioinformática de EMBL (EMBL-EBI) y de AstraZeneca.

Un cambio en el panorama

Hasta ahora, el desarrollo de medicamentos contra el cáncer ha sido bastante accidentado, a pesar de que ha ido mejorando con el tiempo. De hecho, para la fecha, tan solo el 10% de los compuestos llega a ser lo suficientemente prometedor como para llegar a la fase de ensayos clínicos.

Por lo que, incluso ahora, los medicamentos disponibles siguen siendo relativamente pocos y no siempre tan efectivos como se querría. El Dr. Mathew Garnett, uno de los autores principales del estudio, abordó este tema al comentar que:

“Un desafío clave en la medicina de precisión es comprender qué medicamentos son más efectivos en pacientes específicos. Un paso crítico es comprender realmente cómo funciona un medicamento en las células y esto puede ser sorprendentemente difícil. Al combinar pantallas farmacológicas y CRISPR en esta escala, nos da una visión incomparable de cómo funcionan los medicamentos y en qué tipos de cáncer. Este trabajo nos acerca un paso más a la medicina de precisión para el cáncer”.

Con este nuevo cambio, y la posibilidad de conocer el mecanismo exacto con el que un medicamento mata a las células cancerosas puede establecer un antes y un después en la medicina. Gracias a este conocimiento se podrían desarrollar compuestos específicos que permitan atacar los puntos clave de las células cancerosas para evitar su proliferación.

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Asimismo, las medicinas que atacan a varias proteínas del organismo y suelen ser más tóxicas, podrían desaparecer poco a poco. Ya que, al existir alternativas más precisas, se perdería la necesidad de hacer ataques generalizados al sistema celular para acabar con las células cancerígenas.

Referencias:

Drug mechanism‐of‐action discovery through the integration of pharmacological and CRISPR screens: https://doi.org/10.15252/msb.20199405

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