Los perros y los gatos suelen mover sus orejas cuando detectan un sonido que logra llamar su atención, y esto se ha observado también en varias especies de monos. Pero en los humanos este gesto ciertamente podría ser motivo de risas y de comparaciones con Dumbo.

Sin embargo, aunque no seamos conscientes de ello, también lo hacemos, algo que no se había documentado hasta ahora. Un equipo de investigadores publicó un artículo en la revista eLife en el que informa por primera vez que los humanos movemos inconscientemente nuestros oídos hacia el sonido en el que queremos centrar nuestra atención.

Movimientos del pinna, la parte visible del oído

Los investigadores de la Unidad de Neurociencia y Neurotecnología de Sistemas (SNNU) aplicaron una técnica conocida como electromiografía de superficie (EMG) para registrar las señales que controlan los más mínimos movimientos del pinna, la parte externa visible del oído en un grupo de individuos humanos, y evaluar dos tipos de atención.

Expusieron a los participantes a sonidos novedosos en intervalos aleatorios desde diferentes posiciones laterales mientras leían en silencio un texto monótono. Con este experimento buscaban evaluar la atención reflexiva que se produce automáticamente cuando escuchamos sonidos inesperados.

Para evaluar la atención al objetivo, que ocurre cuando escuchamos activamente, los expusieron a una historia corta proveniente de un orador posicionado lateralmente, mientras que en el lado opuesto otro orador contaba otra historia.

Durante ambos experimentos, los sensores unidos a la piel de los sujetos detectaron la actividad eléctrica de los músculos responsables de mover el pinna o alterar su forma. Y en ambas ocasiones hubo movimientos musculares en el sistema de orientación vestigial del pinna que dirigieron la atención auditiva de los participantes.

Observando el más mínimo movimiento

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Los perros, gatos y otros animales suelen mover sus oídos cuando escuchan algo interesante, pero esto no había sido observado en los humanos hasta ahora.

Los investigadores también realizaron grabaciones especiales de video de alta definición de los sujetos durante los experimentos a fin de observar con detalle y caracterizar mejor los pequeños movimientos del oído.

Entonces pudieron observar diferentes movimientos hacia arriba del oído, así como diferencias en la fuerza del movimiento hacia atrás del borde lateral superior del pinna, dependiendo del tipo de estímulo auditivo aplicado a los voluntarios.

“La actividad eléctrica de los músculos del oído indica la dirección en la que el sujeto está enfocando su atención auditiva”, dice el profesor Danial Strauss, neurocientífico, informático y líder de la investigación.

“Es muy probable que los humanos aún poseamos un sistema de orientación rudimentario que intente controlar el movimiento del pinna (la parte externa visible del oído). A pesar de haberse vuelto vestigial hace unos 25 millones de años, este sistema todavía existe como un ‘fósil neuronal’ dentro de nuestros cerebros”.

Este estudio ha demostrado que los músculos alrededor del oído se activan tan pronto como se perciben sonidos novedosos, inusuales o relevantes para los humanos. Pero también demuestra el potencial de la electromiografía de los músculos del oído en la medición de la atención auditiva.

Referencia:

Vestigial auriculomotor activity indicates the direction of auditory attention in humans. https://elifesciences.org/articles/54536