La pandemia del coronavirus se ha convertido en un riesgo cada vez más grande desde que nos enteramos de la presencia del virus en el ya lejano enero. Ahora, a mitad del 2020, nos encontramos en medio de crisis de salud mundial que jamás nos habríamos imaginado.

Por si fuera poco, las predicciones de múltiples científicos, así como de entidades como la Organización Mundial de la Salud, han vaticinado un repunte de contagios para mediados de este año. Ahora que estamos sobre las fechas, podemos ver los indicios de este temido segundo brote.

Asimismo, poco a poco observamos cómo la mortalidad del COVID-19, que antes imaginamos mucho más baja que la de la gripe, ahora ha subido a números preocupantes. Acá, a pesar de que todos estamos en riesgo, es donde se refleja lo particularmente vulnerables que son los adultos mayores a toda la situación.

Los riesgos de mortalidad

Un reciente estudio publicado en MedRxiv, que analizó las tasas de mortalidad en Nueva York de marzo a mayo, ha revelado que el riesgo de mortalidad para el común denominador de las personas es más alto de lo que se cree.

Según sus resultados, en promedio, cualquier persona infectada tiene al menos un 1,45% de posibilidades de fallecer a causa del SARS-CoV-2. Esto mientras que las cifras oficiales suelen situarse más cerca del 1%. Un porcentaje que, cabe destacar, sigue siendo mucho mayor que otros riesgos como morir en un accidente de tránsito (0,4%).

Aun así, también se sabe que este porcentaje base puede cambiar dependiendo de otras condiciones. Por ejemplo, los hombres están en más riesgo que las mujeres, al igual que las personas citadinas en comparación con las que viven en ambientes rurales. Sumado a esto, ya se sabe que tener condiciones subyacentes, que pueden ir desde la hipertensión o la diabetes al cáncer o enfermedades cardiacas, puede también influir negativamente en el riesgo de mortalidad.

Sin embargo, el mayor punto de inflexión sigue siendo la edad. Según la investigación un joven en sus 20 años tiene mil veces menos posibilidades de morir por el COVID-19 que un adulto mayor que ya pasa los 75 años.

COVID-19 y adultos mayores

Tasa de mortalidad en la ciudad de Nueva York. Porcentaje de personas que murieron en la ciudad de Nueva York luego de la infección con el virus que causa el COVID-19, marzo-mayo 2020. Vía: MIT Tecnology Review.

Los resultados arrojados por el estudio que se llevó a cabo en Nueva York, reflejaron que en los meses registrados, la tasa de mortalidad para las personas mayores de 75 años superaba el 13, 83%. Incluso, en algunas ocasiones se llegó a sugerir que rozaba el 17% de riesgo.

Con este monto, se puede equiparar el riesgo de mortalidad del coronavirus con el conocido juego de la ruleta rusa, donde tienes 1 posibilidad en 6 de perder. Claramente, esta es una noticia preocupante que debería hacer que redobláramos los esfuerzos por proteger a nuestra población mayor.

¿En qué cifras creer?

Por lo general, las cifras oficiales reportadas por el gobierno, poniendo como ejemplo en este caso al estadounidense, solo registran a las personas que han sido probadas y dado positivo para el COVID-19. Debido a lo que, esto implica que solo se habla de aquellas que han ido a los hospitales en busca de atención médica.

Como consecuencia, los casos asintomáticos, los cuadros de enfermedad leve que pasan casi desapercibidos y las personas que simplemente viven coronavirus en casa sin buscar ayuda, no aparecen en estos conteos. Por este motivo, las el porcentaje de riesgo general reportado para aquellos que se encuentran en los hospitales es de un 5%.

Por otra parte, el 1,45% presentado en el estudio toma en cuenta tanto los casos de hospital como aquellos que han quedado fuera del radar. De esta forma, esperan poder representar una cifra más real que refleje el verdadero riesgo de muerte si una persona se contagia con el COVID-19, vaya o no al médico.

Sin embargo, las cosas se complican puesto que, al no estar debidamente reportados, los científicos solo pueden hacer estimaciones de los casos afectados. Por ende, las proyecciones que de ellos surgen solo pueden ser tomadas como aproximaciones y no como una medida exacta.

Riesgo en el umbral

A pesar de que el estudio no muestra entonces medidas exactas, y de que se encuentra apenas en la etapa de preimpresión, igualmente es capaz de reflejar con un poco más de claridad una realidad que se vive en Estados Unidos. Incluso con las cifras actuales, la nación parece tener todas sus apuestas en una pronta reactivación de las actividades.

En general, buscarán empezar primero elementos como las clases, en las que la mayoría de los asistentes son individuos de poco riesgo. Sin embargo, al hacer esto, de forma indirecta el movimiento de estos podría convertirse en un nuevo elemento amenazante para la población mayor.

Referencia:

Estimating the infection fatality risk of COVID-19 in New York City, March 1-May 16, 2020: https://doi.org/10.1101/2020.06.27.20141689