Los anticuerpos monoclonales imitan la forma en que el sistema inmunitario responde a una amenaza y representan una clase prometedora de medicamentos para tratar enfermedades infecciosas.

Tras una infección, el cuerpo humano genera moléculas que se adhieren al virus y lo marcan para su destrucción, o bien para hacer más difícil que infecte células sanas. Estas moléculas, conocidas como anticuerpos, pueden extraerse de pacientes recuperados e inyectarse a pacientes enfermos como un método para reforzar su sistema inmunitario contra el pátogeno en cuestión. A esto se le conoce como terapia de plasma convaleciente, y puede ser útil durante la pandemia de COVID-19.

Y aunque la película coreana Virus nos lo planteó como una solución eficaz en tan solo 48 horas, lo cierto es que no es tan fácil como parece. Como lo plantea un artículo publicado en Journal of Clinical Virology, el plasma de diferentes pacientes contiene diferentes mezclas de anticuerpos, y algunos anticuerpos pueden dirigirse al COVID-19 de manera más efectiva que otros.

Por ejemplo, algunos anticuerpos, conocidos como neutralizantes, evitan directamente que el SARS-CoV-2 ingrese a las células. Mientras que otros anticuerpos no pueden prevenir la infección, pero activan otras moléculas inmunes para destruir las células infectadas.

Esto, por supuesto, puede marcar la diferencia en la forma en que se batalla contra un brote de enfermedad infecciosa como COVID-19. Es por ello que los desarrolladores de medicamentos han optado por los anticuerpos monoclonales, anticuerpos con mayor capacidad de atacar patógenos específicos, y luego producirlos en masa en un laboratorio.

Hace poco hablamos de esto como una forma de evitar que el coronavirus SARS-CoV-2 desarrolle resistencia. Y ahora una de estas terapias ha iniciado la fase 3 de sus ensayos clínicos bajo el nombre de REGN-COV2, a fin de evaluar si el tratamiento puede prevenir la infección entre personas sanas cercanas expuestas a alguien contagiado.

REGN-COV2: dos anticuerpos contra el coronavirus

REGN-COV2 esté elaborado a base de dos anticuerpos que se adhieren y ayudan a neutralizar el coronavirus, limitando así su capacidad de infectar células sanas y causar enfermedad. Ambos se unen a la proteína espiga del virus, una estructura que sobresale de su superficie y que se ha identificado como un punto clave para lograr su cometido de infectar.

El medicamento fue desarrollado por la compañía de biotecnología Regeneron Pharmaceuticals, quien realizará el ensayo de manera conjunta con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID).

¿Puede REGN-COV2 evitar la infección?

Según una declaración reciente, 2,000 participantes en 100 sitios diferentes dentro de EE.UU. recibirán el medicamento basado en anticuerpos monoclonales y se compararán con un placebo.
El objetivo es observar cuántos participantes contraen COVID-19 dentro de un mes de tratamiento, para lo cual se aplicarán pruebas genéticas virales y evaluaciones de los síntomas de los participantes, según ClinicalTrials.gov.

Tras este tiempo, estos seguirán siendo monitoreados para detectar infecciones, hospitalizaciones y complicaciones médicas hasta por ocho meses después del tratamiento, así como cualquier efecto secundario relacionado con el medicamento.

¿Puede REGN-COV2 ayudar a sanar a los enfermos con COVID-19?

La empresa también ha informado que probará el REGN-COV2 no solo como una terapia preventiva similar a una vacuna, sino como un tratamiento para pacientes ya enfermos con COVID-19.

Se realizarán dos ensayos clínicos: uno para pacientes hospitalizados y otro para pacientes no hospitalizados, y en función de su respuesta al medicamento, los investigadores evaluarán si el medicamento reduce la cantidad de virus en las personas infectadas y mejora su pronóstico en comparación con un placebo.

Estos ensayos de Fase 2/3 incluirán 850 pacientes hospitalizados y 1,050 pacientes no hospitalizados en 150 lugares distribuidos en países como Estados Unidos, Brasil, México y Chile.

“Estamos realizando ensayos adaptativos simultáneos para avanzar lo más rápido posible para proporcionar una solución potencial para prevenir y tratar las infecciones por COVID-19, incluso en medio de una pandemia mundial en curso”, dijo el Dr. George Yancopoulos, cofundador, presidente y director científico de Regeneron.

Pero Regeneron no es la única compañía que se ha dado a la tarea de evaluar la opción de un tratamiento con anticuerpos en medio de la pandemia. Otras empresas farmacéuticas como Eli Lilly y AbCellera también evalúan tratamientos similares en humanos.

Referencias:

Study Assessing the Efficacy and Safety of Anti-Spike SARS CoV-2 Monoclonal Antibodies for Prevention of SARS CoV-2 Infection Asymptomatic in Healthy Adults Who Are Household Contacts to an Individual With a Positive SARS-CoV-2 RT-PCR Assay. https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04452318

Regeneron Announces Start of REGN-COV2 Phase 3 COVID-19 Prevention Trial in Collaboration with National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID). https://apnews.com/PR%20Newswire/bf0041418be2156dafda8b4d46494564

Challenges of Convalescent Plasma Therapy on COVID-19. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7146649/