En Estados Unidos, los gastos de atención médica suelen ser mucho más elevados que en otros países de altos ingresos. Según la Oficina de Responsabilidad del Gobierno el gasto de medicamentos aumentó aproximadamente un 25 por ciento entre 2013 y 2017, y se espera que se incremente aún más para 2023.

Esto ha llevado a muchos pacientes a enfrentar una dura realidad e indagar en diferentes opciones que les permitan solventar su necesidad de manera económica. Mientras tanto, las autoridades a nivel estatal y federal buscan la forma de ideal de solucionar el problema de los crecientes precios de los medicamentos, como la importación de países donde son más económicos, como Canadá.

En vista de ello, un equipo de investigadores de la Universidad de Florida en Gainesville decidió estudiar un poco la situación actual. Y según su artículo publicado en la revista JAMA Network, 1.5 por ciento de los adultos estadounidenses está comprando medicamentos en el extranjero para ahorrar dinero.

Ciertos grupos de personas compran medicamentos fuera de EE.UU.

Los investigadores extrajeron datos de 61,238 adultos que informaron haber usado un medicamento recetado por un médico u otro profesional de la Encuesta Nacional de Salud de 2015 a 2017. 56.5 por ciento de los participantes eran mujeres, 70.8 por ciento eran de piel blanca y la edad media fue de 50.5 años.

Entonces observaron comportamientos como el uso de Internet para el cuidado de la salud, la compra de medicamentos recetados de países fuera de los Estados Unidos en los últimos 12 meses así como la omisión retraso de su administración, o el uso de terapias alternativas para ahorrar dinero.

Encontraron que el 1.5 por ciento de los participantes informó haber comprado medicamentos fuera de Estados Unidos para ahorrar dinero. Este comportamiento fue informado principalmente por personas mayores de 64 años, de origen hispano o inmigrantes, con un mayor nivel educativo, con ingresos familiares más bajos y que no tenían seguro.

“La prevalencia de la compra de medicamentos fuera de los EE. UU. Fue significativamente diferente por edad, raza / etnia, estado migratorio, estado civil, nivel educativo, ingresos familiares, tipo de seguro de salud y estado de salud autoinformado”.

Y en general, la búsqueda de información de salud en línea o el uso de una farmacia en línea se asoció con una mayor probabilidad de comprar medicamentos fuera de los Estados Unidos.

Sin garantía de calidad

Y aunque estos comportamientos podrían ser útiles en situaciones de emergencia, o no sean tan mal vistos en ciertos contextos, lo cierto es que conllevan un riesgo importante por diferentes razones. Por ejemplo, al comprar un medicamento en línea en el extranjero por ser más económico no necesariamente se sabe si este cumple con los estándares de calidad.

“Los pacientes deben ser informados de estos riesgos potenciales que pueden enfrentar, y las políticas que buscan perseguir la importación de medicamentos deben reforzar la garantía de calidad y los procesos de monitoreo estrictos para promover la administración segura de medicamentos importados en el mercado estadounidense”, dijo Young-Rock Hong, uno de los autores, en un comunicado.

En conclusión, aunque la proporción de pacientes que obtiene sus medicinas en el extranjero es pequeña, hay una preocupación latente. Por ende, es necesario continuar el monitoreo de estos comportamientos para promover la administración segura.

Referencia:

Socioeconomic and Demographic Characteristics of US Adults Who Purchase Prescription Drugs From Other Countries. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2767592