Existe un axioma bien conocido de que un año de perro equivale a siete años humanos, pero esta simple fórmula es claramente imprecisa. Si fuera cierto, entonces, al igual que los perros, los humanos deberíamos poder reproducirnos a los 7 años y muchos de nosotros deberíamos vivir hasta los 150 años.

Esta fórmula tradicional se deriva simplemente de observar la esperanza de vida promedio de los humanos de 70 (en ese momento) y la esperanza de vida promedio de los perros (estimada en 10), y proporcionando una conversión matemática simple.

Reloj epigenético

Pero un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Diego aplicó las herramientas de la ciencia a la cuestión de convertir la edad de los perros respecto a los años humanos.

El estudio, que resultó en una mejor fórmula para calcular la edad de los perros en años humanos, se deriva de los efectos del envejecimiento en el ADN de los perros. La nueva fórmula sugiere que un perro de 1 año está más cerca de los 30 años que de los 7.

La gráfica muestra un ejemplo de la tabla de envejecimiento del perro utilizando, a modo de comparación, a la estrella de cine Tom Hanks.

Tanto humanos como perros (y todos los demás seres vivos) tenemos ADN dentro de nuestras células codificado con información genética heredada de las generaciones que nos precedieron.

Los científicos que estudian el envejecimiento señalan los efectos de los factores ambientales en términos de marcadores químicos en nuestro ADN. Estos marcadores, específicamente los grupos de metilo, etiquetan nuestro ADN.

Según una teoría emergente sobre el envejecimiento, es el patrón cambiante de estas etiquetas a lo largo de nuestras vidas lo que determina si pareces “joven para tu edad” o si envejeces prematuramente. Este proceso, la modificación química del ADN de una persona durante toda la vida, crea lo que los investigadores del envejecimiento llaman el reloj epigenético.

Nueva fórmula de conversión

Para el estudio, los investigadores analizaron muestras de ADN de 104 perros labrador, que abarcan un rango de edad de 16 años, y compararon los cambios en sus muestras de ADN con el ADN previamente recogido de 320 humanos con edades entre 1 y 103 años. El equipo de investigación buscó similitudes en el proceso de metilación entre los dos conjuntos.

Este análisis genético reveló que, en comparación con los humanos, los perros envejecen más rápido al comienzo de sus vidas y alcanzan el equivalente a la edad media humana en solo unos pocos años.

Existe un axioma bien conocido de que un año de perro equivale a siete años humanos, pero esta simple fórmula es claramente imprecisa.

Los investigadores equipararon la tasa de cambios de metilación en perros con la del reloj epigenético humano para crear una nueva fórmula de conversión de la edad del perro. Esta fórmula calcula que la edad humana de un perro es aproximadamente igual al logaritmo natural de la edad real del perro multiplicado por 16, más 31 (edad humana = 16ln (edad perro) + 31).

De este modo, un perro de 1 año tendría alrededor de 31 años, a los 3 años tendría unos 48 años, a los 5: 56 años, a los 8: 64 años, a los 10: 67 años, a los 15: 74 años.

Al final del día, el envejecimiento es un proceso natural e inevitable que afecta a todos los organismos vivos del planeta. La edad en sí no es una enfermedad, pero las mascotas mayores desarrollan problemas relacionados con la edad.

Investigaciones como esta son relevantes, ya que cuanto más aprendemos sobre el envejecimiento, más podemos hacer para aumentar la duración de la salud.

Referencia: Quantitative Translation of Dog-to-Human Aging by Conserved Remodeling of the DNA Methylome. Cell Systems, 2020. https://doi.org/10.1016/j.cels.2020.06.006