La pandemia ha hecho reflexionar a muchas personas sobre los hábitos de consumo que siguen manteniendo los humanos a pesar de sus efectos nocivos sobre el medio ambiente y el equilibrio del planeta.

Solo en China, los bloqueos aplicados para contener el brote de coronavirus causaron una caída de las emisiones de dióxido de carbono, y efectos similares se observaron en otros países como India. Pero los expertos advirtieron que no era momento de cantar victoria, ya que al volver a las actividades industriales habituales probablemente volverían los niveles de contaminación previos, e incluso aumentarían.

Ahora debemos tener en cuenta que no se trata de problemas aislados. Y es que la contaminación del aire, como muchos ya sabrán, es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades respiratorias. Y según los asesores del gobierno del Reino Unido, es probable que la contaminación del aire aumente el número y la gravedad de las infecciones por COVID-19.

En un informe publicado este miércoles por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido, los expertos dijeron que es necesario investigar urgentemente el vínculo entre el aire sucio y la pandemia. Así podrían surgir datos relevantes que podrían dar lugar a mejores estrategias para manejar la situación.

¿La contaminación del aire aumenta el riesgo o gravedad de COVID-19?

Alastair Lewis, presidente del grupo independiente de asesoramiento científico sobre la contaminación del aire del gobierno del Reino Unido, recordó que la exposición a aire contaminado está firmemente vinculada al aumento de las enfermedades respiratorias y cardíacas.

Y como ya nos ha reiterado la literatura hasta ahora, la presencia de ambas son factores que aumentan el riesgo de enfermar gravemente por COVID-19. “Dado esto, no sería sorprendente si hubiera un vínculo entre la exposición a la contaminación del aire, pasada o presente, y la infección por COVID-19”, señaló.

La evidencia que vincula el problema ambiental con la probabilidad de contagio o la gravedad de la infección con el SARS-CoV-2 todavía es escasa. Pero dadas estas conexiones, el Comité sobre los efectos médicos de los contaminantes del aire, otro grupo asesor del gobierno conformado por 15 expertos, considera necesario indagar.

“Aunque todavía no hay evidencia empírica clara de que la exposición a contaminantes del aire aumenta la probabilidad o la gravedad de la infección por Covid-19, el conocimiento de los impactos de la contaminación del aire en la salud sugiere que esto es probable”, señalaron en su informe.

Un factor no considerado

Este aspecto pudo pasar desapercibido, o bien omitirse por conveniencia. A pesar de ello, los abogados que actuaban para Mums for Lungs y Good Law Project recomendaron poner en marcha acciones para abordar esta situación aún cuando la evidencia no es concluyente.

Los críticos de una revisión de Public Health England catalogaron de “asombroso” y “totalmente irresponsable” el no haber considerado la contaminación del aire como un factor influyente en las tasas más altas de muertes entre los grupos étnicos minoritarios, por ejemplo.

Como hemos informado en otras oportunidades, los afroamericanos y los hispanoamericanos han presentado elevadas tasas de contagio en esta pandemia, lo cual se ha atribuido, en parte, a una mayor exposición al coronavirus por sus condiciones de vida.

También se han encontrado rastros del coronavirus en muestras de contaminación del aire, lo que merece atención si consideramos el papel que juegan los aerosoles en la propagación de la enfermedad.

“Las posibles interacciones entre la contaminación del aire y COVID-19 pueden ser relevantes para la gestión futura de la pandemia en el Reino Unido y en otros lugares”, concluyó el comité.

Referencia:

Report: Estimation of changes in air pollution emissions, concentrations and exposure during the COVID-19 outbreak in the UK. https://uk-air.defra.gov.uk/library/reports.php?report_id=1005