La piel blanca, suave, sin ningún tipo de irregularidades, ha liderado los estándares de belleza en muchas comunidades humanas durante largo tiempo. Cualquier cosa que no encaje con ello, parece causar desagrado y vergüenza entre muchos, incluso entre aquellos que se perciben estas diferencias en sí mismos. Y como ya imaginarás, esto ha sido motivo de prejuicios y discriminación a lo largo de nuestra historia.

Pero la ciencia avanza y las maneras de pensar evolucionan. El proceso no es fácil, pero puede dar buenos resultados, y un factor clave para ello es el conocimiento. ¿O es que acaso nuestra forma de ver las cosas no cambia a medida que aprendemos?

Pues bien, en esta oportunidad hablaremos del vitiligo, una enfermedad estigmatizada durante mucho tiempo, sobre la cual es importante concientizar, tanto a quienes la padecen como a los que no, para reaccionar de manera más prudente al toparse con ella.

¿Qué es el vitiligo?

El vitiligo surge como resultado de la pérdida de la melanina, un pigmento presente en la piel, cabello y pupila. Foto: Leonardo Benavente/Flickr.

El color del cabello y de la piel está determinado por la melanina, un pigmento presente en la mayoría de los seres vivos. Este cumple dos funciones principales en nuestro cuerpo: protegernos del sol, y proporcionar color en diferentes tonalidades a nuestra piel, cabello, y nuestros ojos.

Dicho esto, podemos definir el vitiligo como una enfermedad que causa la pérdida del color de la piel, en cualquier parte del cuerpo, e incluso en el interior de la boca. Estas áreas descoloridas por lo general van expandiéndose con el tiempo, no necesariamente llegando a cambiar por completo el color de la piel, sino dejando marcadas diferencias respecto al color original.

Características del vitiligo

El vitiligo suele aparecer antes de los 40 años, sin distinción de raza, aunque es más visible en personas de piel oscura. Foto: Erika Dupree/Flickr.

Antes de entrar en más detalles, adelantamos que pese a su carácter progresivo y crónico, el vitiligo no es contagioso ni mortal. De hecho, el único síntoma que desarrollan los afectados es la decoloración de su piel.

Sin embargo, los estudios han revelado que las personas que lo padecen tienen un elevado riesgo de trastornos autoinmunes como enfermedad tiroidea, artritis reumatoide, la psoriasis, y otros.

El vitiligo puede aparecer en cualquier sexo o raza, y se estima que afecta hasta a un 2 por ciento de la población mundial.

En cuanto a las manchas, también conocidas como parches decolorados, tienen los bordes bien delimitados, y en algunos casos se muestran un poco inflamados y rojizos. También se ha documentado que, a pesar de que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en las zonas íntimas, las manchas suelen aparecer en las partes más expuestas al sol: manos, brazos, pies, cara y labios.

La velocidad con la que aparecen y se expanden los parches es bastante variable, en algunos casos más rápido que en otros. Pero lo que sí está claro es que la enfermedad suele desarrollarse en edades tempranas, por lo general antes de los 40 años.

¿Qué causa el vitiligo?

El vitiligo se considera una enfermedad inmunitaria, una condición en la que las células encargadas de la protección del cuerpo detectan a ciertos componentes del mismo como amenazas y los atacan. Hasta ahora, se sabe que el vitiligo ocurre cuando las células que producen la melanina mueren, o dejan de funcionar por acción de las células inmunitarias.

Y a pesar de que no es una enfermedad tan rara como muchos piensan, sus causas siguen siendo desconocidas. 40 por ciento de sus casos son por causas genéticas: cuando ambos padres presentan la enfermedad, la descendencia puede heredar la predisposición genética, un factor desecadenante.

Tipos de vitiligo

El vitiligo puede desarrollarse de diferentes formas, por lo que se ha clasificado en: localizado, segmentario, generalizado, disperso y universal. Foto: Brianna Cristiano/Flickr.

Como ya dijimos, el vitiligo puede iniciar en cualquier parte del cuerpo y extenderse de forma muy variada. Algunas personas podrían solo desarrollar unas pocas manchas localizadas, mientras que en otras, estas podrían abarcar buena parte de su piel.

Partiendo precisamente de esta variedad, los expertos la han clasificado en cinco tipos: localizado, segmentario, generalizado, disperso y universal.

Vitiligo localizado o local, cuando la decoloración se presenta en una o solo unas pocas áreas del cuerpo, por lo general las manos o la cara.

Vilitigo segmentario, cuando los parches aparecen solo en un lado del cuerpo, en forma de una línea gruesa. Este en particular suele iniciar a edades tempranas, y progresa durante uno o dos años, y luego simplemente se detiene.

Vitiligo generalizado, cuando los parches decolorados progresan de manera similar, o simétrica, en las partes del cuerpo en las que aparecen, muy próximas unas con otras.

Vitiligo disperso, donde como su nombre lo indica, las manchas aparecen en diferentes partes, pero se encuentran muy alejadas unas de otras.

Vitiligo universal, en el cual la decoloración se extiende por casi toda la superficie del cuerpo.

¿Qué tratamientos existen para el vitiligo?

Aunque esta enfermedad es crónica, en la actualidad existen varias opciones de tratamiento que, aunque no necesariamente logren erradicarla, pueden restituir la pigmentación de la piel, o bien devolverle uniformidad.

Fotoquimioterapia o PUVA

La primera opción de tratamiento para el vitiligo es la fotoquimioterapia, más conocida como PUVA oral, que consiste en la administración de psoralenos con la exposición a rayos ultravioleta (UVA). El objetivo en este caso es activar los melanocitos que aún funcionan para estimular la repigmentación de la piel, y devolverle cierta uniformidad.

El procedimiento es un poco largo, pero efectivo en 50 por ciento de los casos. Los pacientes ingieren psoralenos, y dos horas después se exponen a los rayos UVA unas dos o tres veces a la semana durante seis a 18 meses.

Los especialistas suelen aplicar PUVA con un tratamiento de fotoprotección por vía oral para evitar efectos adversos graves como quemaduras o el desarrollo de un melanoma como consecuencia de la exposición prolongada a la radiación. Otro punto de atención es que la fotoquimioterapia está dirigida solo a pacientes mayores de 10 años de edad.

Despigmentación

Otra opción es la despigmentación , que como indica su nombre, consiste en extraer los pigmentos de toda la piel hasta obtener el tono blanco tiza típico de los parches y unificar su color. Por lo general, este método se aplica en pacientes con un vitiligo muy extenso o en los que el PUVA no funcionó.

La despigmentación para tratar el vitiligo se lleva a cabo aplicando cremas con monobenciléter de hidroquinona al 20 por ciento dos veces al día. Es un tratamiento un poco lento, ya que la piel tarda entre dos y tres meses en responder, y toma de 12 meses en adelante completarlo.

Esta opción es eficaz, pero tiene la particularidad de ser irreversible. La piel no volverá a su color original, lo cual podría también causar un impacto psicológico en el paciente, sobre todo si el cambio es muy drástico. Además, pueden aparecer algunos efectos adversos como sequedad, picor, enrojecimiento e incluso dermatitis tras su aplicación.

Cirugía

Uno de los tratamientos más novedosos para el vitiligo es la cirugía. Consiste en trasplantar a las áreas afectadas melanocitos activos extraídos de otras partes del cuerpo donde sí están presentes, y de esta forma, permitir que la piel recupere su coloración natural.

Esta opción es más invasiva que las anteriores, pero ha resultado eficaz para tratar casos en los que los parches no se han extendido tanto, como en el vitiligo segmentario.

Decidirse por un tratamiento u otro contra el vitiligo dependerá de la edad, estado de salud y de los intereses del paciente en cuestión. Foto: so.far.so.good/Flickr.

Como es de esperar, no todos los tratamientos se ajustan a todos los vitiligos existentes. La selección de la opción ideal dependerá del caso en particular, tomando en cuenta no solo la extensión de los parches decolorados, sino también factores como la velocidad con la que avanzan, el estado de salud del paciente, su edad y, por supuesto, sus preferencias.

Y es que ya que el único síntoma es la decoloración de la piel, muchos pacientes prefieren simplemente no someterse a ningún tratamiento y se muestran al mundo tal y como son. Por supuesto, esto es una decisión muy personal que dependerá en gran medida del acceso a los tratamientos y de la forma en que conciba el paciente su condición.

Pero sea cual sea la decisión, lo importante es entender que el vitiligo no es motivo de vergüenza. Sí, puede hacerte diferente a los demás, pero esto no tiene por qué solapar tu belleza ni actitud. Nuestro mundo es diverso y podemos vivir con ello.

Referencias:

¿Por qué se produce el vitíligo? https://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/prevencion-salud/vitiligo.html

Vitiligo. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/vitiligo/symptoms-causes/syc-20355912