La lucha contra el coronavirus es ahora más ardua que nunca. A medida que en la mayor parte del mundo los casos del COVID-19 presentan un repunte, la humanidad se preocupa por encontrar medios eficaces para detener el contagio.

Actualmente, se trabaja en vacunas, medicamentos (tanto nuevos como experimentales) y tratamientos con los que, o frenar el contagio, o frenar la el avance de la enfermedad. Mientras tanto, también se desarrollan pruebas para el virus y sus anticuerpos con las que detectar la presencia actual o anterior del coronavirus en el organismo.

Sin embargo, todos estos métodos, a pesar de ofrecer una alta eficacia, no son tan eficientes a la hora de ser aplicados a toda una población. Es acá donde la tecnología podría brindarnos una mano, tal como señala una investigación en curso llevada a cabo por la Universidad de Stanford.

¿Una nueva herramienta de defensa?

En este caso, la atención de los investigadores del Laboratorio de Innovación en Cuidados de Salud de la Medicina de Stanford se han enfocado en los gadgets clasificados como smartwatches. Con ellos, enfocados específicamente en las marcas Apple Watch, Fitbit y Garmin, los científicos esperan demostrar la utilidad de los registros fisiológicos que realizan estos equipos a la hora de detectar tempranamente una enfermedad en las personas.

La investigación se conoce como Estudio de Dispositivos Usables de Coronavirus y dio inicio a principios de este año. Sin embargo, no es la primera de esta índole que realiza la universidad.

De hecho, en el 2017 realizaron otra relacionando a los smartwatches con la posibilidad de detectar de forma temprana afecciones cardiacas. En esa oportunidad, efectivamente demostraron la utilidad de estos equipos para esta labor. Ahora, esperan poder hacer lo mismo a la hora de presentarlos como un aliado indispensable para controlar la propagación del coronavirus.

Un estudio en proceso

Como ya lo mencionamos, la investigación se encuentra en progreso en estos momentos. Por lo que, sus resultados aún no son del todo concluyentes. No obstante, hasta ahora, lo que plantean se muestra prometedor.

Para poder llegar a sus resultados, los investigadores han medido variables como la frecuencia cardíaca, la temperatura de la piel y la saturación de oxígeno en la sangre registradas por los relojes inteligentes. Todo esto a través de una aplicación de su propia manufactura que se encarga de llevar el registro diario de estos menesteres. Asimismo, han comparado estos datos con la información registrada sobre síntomas que ha sido reportada por los propios participantes del estudio regularmente de forma diaria.

El poder de la información

Gracias a todo este esfuerzo, nacido de la colaboración entre Stanford Medicine, Scripps Research y Fitbit, se ha determinado que los smartwatches son capaces de identificar signos de infección y variaciones en el organismo incluso días antes de que estas se manifiesten como síntomas notorios.

Esto puede ser de mucha ayuda a la hora de contener el contagio de una enfermedad tan contagiosa como el COVID-19. Ya que, al sospechar desde antes de su existencia, el individuo puede tomar medidas de precaución tempranas y evitar contagiar accidentalmente a más personas.

Por su parte, los investigadores también tienen la esperanza de que estos gadgets, a la larga, al ser refinados, también puedan ayudar a determinar qué tan grave es el cuadro infeccioso en la persona. De esta forma, la ayuda temprana podría llegar con más premura a los casos posiblemente más severos.

Resultados prometedores

En unos resultados preliminares, se detectó que estos equipos eran capaces de notar cambios en el organismo producto de una infección hasta 9 días antes de que esta se manifestara. Sin embargo, en promedio, este los nota al menos 4 días antes del primer síntoma notorio.

En todo caso, ya sea una diferencia de un día o diez, el tener este tipo de datos ayudará a los usuarios a aislarse preventivamente de forma temprana. Así si se podrá evitar poco a poco que el virus circule e ir cortando su cadena de contagio.

Aún hay detalles por pulir

Claramente, esta no se trata de una técnica perfectamente desarrollada. Apenas estamos viendo los incipientes pasos de una investigación que podría dar pie a un mayor aprovechamiento de esta tecnología.

Por eso, no es raro el que se nos aclare que los smartwatches no serán capaces de detectar al 100% de las personas infectadas. Asimismo, aquellas con condiciones subyacentes (como diabetes, asma o hipertensión) podrían presentar lecturas anómalas en los equipos no relacionadas con el COVID-19, de forma que el sistema de detección y alarma de estos no pueda funcionar adecuadamente.

Empieza la segunda fase

Los primeros resultados de la investigación deberían llegar dentro de pocas semanas. Mientras tanto, los investigadores se preparan para iniciar la segunda fase de la investigación, que implicará el alertar a los usuarios cuando sus lecturas den resultados irregulares.

Luego, los individuos deberán poner en contexto dichas lecturas. Por ejemplo, si hicieron ejercicio, será normal una lectura de pulsaciones aceleradas, al que no pasaría si han pasado todo el día en cama. De esta forma, en caso de que la alarma sea pertinente, las personas deberán comenzar a tomar sus medidas de precaución, hacerse una prueba de COVID-19 y tratar de mantenerse lo más aisladas que sea posible.

El proceso de reclutamiento sigue abierto

En estos momentos, el estudio aún se encuentra reclutando voluntarios para la investigación que tendrá una duración de 2 años. Solo se pide que la persona tenga más de 18 años, que la hayan diagnósticado con COVID-19 o esté en alto riesgo de contraerlo y que posea un smartwatch (Apple Watch, Fitbit, Garmin, u otro).

No se remunerará monetariamente a los participantes ni se pedirá a estos ningún tipo de inversión además de su tiempo, paciencia y colaboración. El proceso de reclutamiento se lleva a cabo a través de esta página.

Referencia:

Wearable sensors can tell when you are getting sick: https://med.stanford.edu/news/all-news/2017/01/wearable-sensors-can-tell-when-you-are-getting-sick.html