En la actualidad, el reino de Jordania, ubicado en el Medio Oriente, reporta la tasa de tabaquismo más alta del mundo. De hecho, tan solo en promedio, según un estudio gubernamental del 2019 que se realizó en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, los fumadores jordanos consumen al menos 23 cigarrillos diarios.

Asimismo, se ha comprobado que 8 de cada 10 ciudadanos son fumadores regulares. En su defecto, en caso de que no usen cigarrillos comunes, entonces al menos son consumidores regulares de otros productos con nicotina. Es en esta última categoría en la que entra el uso sostenido de elementos como los vapers y los cigarrillos electrónicos.

En consecuencia, actualmente el pueblo jordano se posiciona como el más fumador de tabaco en el mundo. Ahora, la pregunta del millón es, ¿por qué ha pasado esto?

Los intereses en juego

Para poder descubrir la respuesta a esta pregunta, el corresponsal internacional Michael Safi, inició una investigación profunda, según reporta The Guardian. Dentro de su investigación, rápidamente se topó con un elemento crucial en el aumento del porcentaje fumadores en el territorio jordano, las compañías multinacionales de tabaco.

Según los datos recabados, estas empresas son las responsables de por lo menos el 18% de los ingresos anuales del gobierno de Jordania. Motivo por el cual, no es de extrañarse que el uso de sus productos sea libremente permitido y hasta fomentado en el país.

Una muestra del fuerte arraigo de esta industria en esta nación se puede encontrar al comparar el producto interno bruto (PIB) de esta con el de otros países. Al hacerlo, será fácil notar que el gasto de este en el área del tabaco es, por lo menos, tres veces más alto que en el resto del mundo.

Con estos datos, el corresponsal trajo a la luz lo que muchos defensores de la salud pública ya han descrito como una “interferencia generalizada”. Con esto, se refieren a que las grandes multinacionales han estado obstruyendo el desarrollo de políticas antitabaco efectivas en el país. Motivo por el cual, en la actualidad, este se trata del más afectado en el mundo por el vicio de fumar.

El costo para la salud

Las consecuencias de salubridad de esta práctica no se han hecho esperar. De hecho, ya son perfectamente notorias al fijarnos en las tasas de mortalidad del país y compararlas con las del resto del mundo.

Dentro del promedio mundial, al menos 1 de cada 10 muertes corresponde a problemas derivados por fumar. Solo en Jordania, esto se reduce a 1 de cada 8. Lo que implica que mientras que en el mundo un 10% de las muertes son por fumar, en Jordania este porcentaje sube hasta aproximadamente el 12,5%.

Lo que han respondido las multinacionales

Ante este reportaje, las multinacionales del tabaco no han demorado en mostrar sus posturas. En todos los casos, estas han ofrecido respuestas muy similares al ser volverse el objeto de las miradas.

Por ejemplo, compañías como British American Tobacco y Japan Tobacco International, han declarado, cada uno por su parte, que consideran que el gobierno tiene derecho de recibir datos y consejos de cualquier ente que les pueda ser de utilidad y que tenga conocimiento del área que se trabaja. En este caso, ambas empresas han alegado que simplemente sostienen relaciones cordiales con el gobierno de Jordania y que bajo ningún respecto irrespetan las políticas del país. Incluso, Japan Tobacco International comenta que el sector del tabaco se encuentra altamente regulado en el país y que su empresa siempre se ha ocupado de seguir los lineamientos de todas las regulaciones pertinentes.

Por su parte, otras compañías como Philip Morris International han declarado:

“En cualquier sociedad democrática, el objetivo central de la política regulatoria solo se puede lograr con la plena participación de los interesados”.

Con esto, muestran su acuerdo con lo dicho por las otras dos multinacionales. Sin embargo, la empresa no se ha quedado allí, también se han ocupado de aclarar que han cumplido con todas las leyes aplicables en Jordania, así como con los más altos estándares internacionales.

Por lo que, al ver estas declaraciones, tendremos que asumir que el anómalamente alto consumo de cigarros y uso de vapers más e-cigarrillos ha de deberse a una mera preferencia de la sociedad jordana… ¿cierto?