Hace poco informamos que el remdesivir, un medicamento antiviral desarrollado originalmente para tratar el Ébola, se ha confirmado como un tratamiento eficaz que ayuda a los pacientes con COVID-19 a recuperarse más rápido.

A finales de marzo, el gobierno del Reino Unido hizo una excepción a causa de la emergencia, y anunció que permitirá la administración legal del medicamento a pacientes con ciertas características: diagnóstico de COVID-19, con niveles de saturación de oxígeno por debajo del 94 por ciento y que requieran oxígeno complementario.

Gilead Sciences, fabricante del Remdesivir, informó recientemente que el medicamento se venderá solo en los Estados Unidos hasta septiembre, lo cual garantiza el suministro de casi la totalidad de su producción actual a los pacientes estadounidenses.

Y sí, Estados Unidos es uno de los países más golpeados por la pandemia, pero no el único. Y es que, en efecto, el país norteamericano ha comprado prácticamente todos las unidades existentes de remdesivir, sin dejar para los otros países del mundo.

Suministro garantizado a EE.UU. por tres meses

Un artículo publicado en The Guardian informan que las primeras 140,000 dosis de remdesivir, suministradas durante los ensayos de drogas que se han realizado alrededor del mundo, ya se han agotado.

En vista de ello, Estados Unidos se ha adelantado al resto y ha comprado más de 500,000 dosis del medicamento, lo que representa toda la producción de Gilead para julio y el 90 por ciento de agosto y septiembre.

“El presidente Trump ha llegado a un acuerdo increíble para garantizar que los estadounidenses tengan acceso al primer tratamiento terapéutico autorizado para Covid-19”, dijo Alex Azar el secretario de salud y servicios humanos de Estados Unidos.

“En la medida de lo posible, queremos asegurarnos de que cualquier paciente estadounidense que necesite remdesivir pueda obtenerlo. La administración Trump está haciendo todo lo que está a nuestro alcance para aprender más sobre las terapias que salvan vidas para COVID-19 y asegurar el acceso a estas opciones para el pueblo estadounidense”.

Medicamento costoso y ahora difícil de conseguir

En este momento muchos pensarán que es una buena oportunidad para que otras empresas empiecen a fabricarlo. Pero el medicamento está patentado por Gilead, lo que significa que ninguna otra compañía en países ricos puede hacerlo.

A pesar de ello, Gilead está permitiendo que los fabricantes de genéricos suministren el fármaco, a un costo aproximado de 600 dólares por tratamiento. Este es sustancialmente menor considerando el precio informado por la compañía recientemente: US$ 3,200 por tratamiento de seis dosis.

Primero en la fila

Esta noticia ha dejado en impactado a más de uno, mientras que otros no se han sorprendido tanto. En primer lugar porque Estados Unidos suele mantener una actitud de privilegio por sus contribuciones financieras a los desarrollos.

Por otro lado, está el hecho de que la tasa de contagios dentro del país se niega a retroceder: al contrario, esta se ha estado incrementando, lo cual ha sido confirmado por el mismo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas del país.

“Estamos yendo en la dirección equivocada”, dijo Fauci. “No me sorprendería si aumentamos a 100,000 al día si esto no cambia”.

Sin embargo, los expertos y activistas se han alarmado por esta compra masiva del medicamento, temiendo lo que estos hechos hacen ver como un escenario muy probable: que en caso de aprobarse una vacuna, esta esté disponible únicamente para EE.UU. al principio.

Pero no es momento de bajar los ánimos. También se ha confirmado que la dexametasona es eficaz para tratar la COVID-19, y hasta el momento no hay indicios de que EE.UU. o algún otro país esté interesado en acaparar las unidades disponibles.

Referencia:

US buys up world stock of key Covid-19 drug. https://www.theguardian.com/us-news/2020/jun/30/us-buys-up-world-stock-of-key-covid-19-drug