El mundo siempre ha considerado a Suecia como una sociedad modelo. El país nórdico de 10 millones habitantes es conocido por su sólido estado de bienestar, donde los ciudadanos disfrutan de un alto nivel de vida, igualdad de derechos y seguridad social.

Pero esa imagen ha sido cuestionada en los últimos meses. Suecia se ha convertido en un caso atípico global al ignorar los llamados para imponer medidas restrictivas para evitar la propagación del coronavirus.

Una estrategia blanda

Mientras que las plazas de Italia estaban vacías y los franceses necesitaban un permiso para salir a correr, los suecos seguían disfrutando de la vida social en locales de Estocolmo, lo que llevó a muchos expertos en salud pública a argumentar que el gobierno de Suecia estaba dando prioridad a su economía en lugar de proteger la vida de sus ciudadanos.

Las autoridades suecas han refutado repetidamente esa afirmación, puntualizando que el objetivo de Suecia no es diferente al de otros países: no sobrecargar el sistema de atención médica, al tiempo que protege a los más vulnerables de la sociedad. La diferencia es que la agencia de salud pública del gobierno se limitó a dar “recomendaciones” en lugar de exigir ciertos comportamientos, lo que, dada la magnitud de la pandemia, se considera una estrategia muy blanda.

El epidemiólogo Anders Tegnell, afirmó que el reciente “aumento” en los casos registrados en Suecia se debe al aumento de pruebas realizadas.

A tres meses de declarada la pandemia, la tasa de mortalidad por coronavirus de Suecia es mucho más alta que la de los países vecinos. En comparación con las 65.137 muertes de Suecia, Noruega registra 8.846, Finlandia 7.198 y Dinamarca tiene 12.675.

Aún más perjudicial, es el hecho de que una gran parte de las muertes se han registrado entre los ancianos, las personas a las que la estrategia debía proteger. Para muchos, esto es una prueba de que la estrategia de Suecia ha fallado.

Las preocupantes cifras llevaron a Noruega y Dinamarca, que abrieron el turismo entre sus países a mediados de junio, a excluir a Suecia de la burbuja de los viajes, y en un reciente comunicado, la Organización Mundial de Salud (OMS) incluyó a la nación escandinava en una “lista de peligro” de países que experimentan un resurgimiento de casos de virus.

Contra el bloqueo

En respuesta a estas medidas, el principal epidemiólogo de Suecia, el doctor Anders Tegnell, respondió acusando a la OMS de malinterpretar los datos de COVID-19 y afirmó que el reciente “aumento” en los casos registrados en Suecia se debió a la intensificación de las pruebas.

El epidemiólogo señaló que el aumento reciente en la realización de pruebas de detección en Suecia significa que ahora se cuentan casos leves del virus que anteriormente no se habían registrado, por lo que considera que se trata de “un total malentendido”.

A tres meses de la pandemia, la tasa de mortalidad por coronavirus de Suecia es mucho más alta que la de sus países vecinos.

Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia “contra el bloqueo” de Suecia, aconsejó al gobierno evitar la tendencia de encierro que se extendió por Europa en marzo y que optara por una estrategia de “inmunidad colectiva”.

La inmunidad de rebaño, como también se le conoce, se produce cuando una población completa está protegida antes de que todos sus miembros sean inmunes. Esto ocurre cuando las personas infectadas están rodeadas de personas que han logrado la inmunidad, ya sea mediante la vacunación o al contagiarse y recuperarse de una enfermedad.

La respuesta de Suecia a la pandemia ha sido muy diferente a la de otras naciones europeas. No ha habido cierre patronal, y las escuelas y cafeterías permanecen abiertas al tiempo que las muertes aumentan. Sin embargo, se han prohibido grandes reuniones y la mayoría de la población practica el distanciamiento social.

Aún es demasiado pronto para saber qué modelo epidemiológico será el más positivo en lo que respecta al manejo de políticas de salud pública para afrontar la pandemia actual, si la imposición de medidas restrictivas o el modelo implementado por Suecia.

Referencia: Swedish Covid Expert Says the World Still Doesn’t Understand. Bloomberg, 2020. https://bloom.bg/2Act6bw