Para poder comprender más al coronavirus que en estos momentos tiene al mundo de cabeza, en marzo de este 2020 se creó lo que se conoce como el ensayo clínico RECOVERY. Con este, se buscaba poder analizar la mayor cantidad de medicamentos posibles contra el COVID-19, de forma que uno efectivo y seguro pudiera ubicarse rápidamente.

En un principio, el ensayo se ha encargado de poner a prueba medicamentos como la Dexametasona, la Hidroxicloroquina, la Azitromicina, el Tocilizumab, el plasma convaleciente y la combinación de antivirales contra el VIH, Lopinavir-ritonavir. Las noticias que más recientemente se han liberado corresponden a esta última.

En la actualidad, más de 11 pacientes se han inscrito en el ensayo, de estos a 1.596 se les asignó al azar el medicamento y se los comparó con los más de 3 que recibieron únicamente la atención y los cuidados médicos básicos, sin medicamentos extra. Han sido los resultados de esta comparación los que recientemente han llamado la atención del mundo, aunque no necesariamente por ser prometedores.

Indiferencia total

Para poder tener una idea clara de cómo el Lopinavir-ritonavir afecta (o no) a los pacientes de COVID-19, estos se dividieron en subcategorías que permitieran controlar otras variables y así asegurarse de que los resultados fueran reflejo únicamente de la acción de los medicamentos.

Por esto, se cuenta con la categoría de aquellos que recibieron ventilación mecánica invasiva (4%), los que solo requirieron oxígeno (70%) y los que no necesitaron ningún tipo de intervención (26%). Luego, como criterio de evaluación primario, se midieron las tasas de mortalidad de ambos grupos, el experimental y el control, a los 28 días de tratamiento.

En el caso del primero, que recibió el lopinavir-ritonavir la mortalidad fue de un 22,1%. Por su parte, en el segundo, quienes solo tuvieron los cuidados intensivos habituales, esta tasa fue del 21,3%. Con esta leve diferencia de porcentajes, queda claro que el medicamento no aporta ningún tipo de beneficio en el combate contra la enfermedad.

La combinación lopinavir-ritonavir no ofrece beneficios contra el COVID-19

Estos datos se revelaron el 25 de junio, por el Comité de Monitoreo de Datos independiente. Este es el que se encarga de revisar, paralelamente a los investigadores, los resultados que van emergiendo del estudio. En esta, que sería la tercera entrega de datos hasta la fecha, el los miembros de este concordaron en que era momento de hacer una declaración oficial sobre la combinación entre el lopinavir-ritonavir.

Por este motivo, este lunes 29 de junio han liberado un comunicado especial. En este, declaran la inutilidad de esta combinación a la hora de hacer frente al COVID-19. El profesor de Medicina y Epidemiología en el Departamento de Salud de la Población de Nuffield, de la Universidad de Oxford e investigador en jefe adjunto en RECOVERY, ha comentado ante esto:

“En muchos países, las guías actuales recomiendan lopinavir-ritonavir como tratamiento para COVID-19. Los resultados de este ensayo, junto con los de otros ensayos aleatorios grandes, deben promover las revisiones de esas pautas y cambios en la forma en que se trata a los pacientes”.

Ahora, esperan que se modifiquen pronto las recomendaciones que incluyen a este medicamento para el tratamiento del coronavirus. Ya que, como vemos, este no aporta ningún beneficio. Por lo que, seguir utilizándolo podría quitar a los pacientes la posibilidad de acceder a otro que sí podría serle de utilidad.

¿Qué hacer con esta nueva información?

“Estos son resultados claros y una vez más enfatizan el valor de los grandes ensayos clínicos aleatorios en la diferenciación de medicamentos que esperamos que funcionen de los tratamientos”, comenta Landray.

En estos momentos, RECOVERY ya ha liberado otros datos. Algunos tratan de la falta de beneficios de la hidroxicloroquina. Otros de estos tratan las leves mejoras observadas en el proceso de superación de la enfermedad al usar Dexametasona. Pero, aun así, todavía se encuentra reclutando nuevos voluntarios para continuar el estudio.

Estos entrarían para participar en las siguientes etapas de investigación que incluirían la prueba de la azitromicina, el tocilizumab y el plasma convaleciente. En la página web del ensayo RECOVERY es posible encontrar más datos sobre estas futuras fases y también los reportes detallados de los efectos (o la falta de ellos) del lopinavir-ritonavir en el COVID-19.

Por ahora, estos no hacen mención a los efectos directos sobre los pacientes con coronavirus que requieren del uso constante de respiradores. Esto ya que la muestra utilizada no ha sido del tamaño suficiente como para hacer generalizaciones. Debido a lo cual, este permanece como un punto que requiere un posterior estudio.

Referencia:

No clinical benefit from use of lopinavir-ritonavir in hospitalised COVID-19 patients studied in RECOVERY: https://www.recoverytrial.net/news/no-clinical-benefit-from-use-of-lopinavir-ritonavir-in-hospitalised-covid-19-patients-studied-in-recovery