En biología y disciplinas afines, la palabra asexual suele describir a los organismos que no utilizan el sexo para reproducirse. De hecho, la asexualidad ha sido la forma predominante de reproducción durante la mayor parte del tiempo que ha existido vida en la Tierra y sigue existiendo en muchos organismos biológicamente sencillos.

Aunque algunas formas de vida complejas, pero filogenéticamente más antiguas, como los tiburones, tienen la capacidad de reproducirse asexualmente, en la mayoría de los animales, como los mamíferos (incluidos los humanos), no hay capacidad para reproducirse asexualmente; la reproducción sólo se produce sexualmente, mediante una combinación de genes de variaciones masculinas y femeninas.

Una orientación sexual más

Dentro de las especies que se reproducen sexualmente hay evidencia de que un porcentaje de individuos no tienen interés o atracción por sus posibles parejas sexuales y, por lo tanto, pueden considerarse asexuales.

En los últimos años, se ha prestado más atención científica a la asexualidad, un término que suele definirse como la falta de atracción sexual, lo que concuerda con la definición propuesta por la comunidad asexual, según la cual “una persona asexual es una persona que no experimenta atracción sexual”.

Muchos asexuales pueden encontrarse en relaciones en las que se esperaba que fueran sexuales o sentirse presionados a fingir la atracción sexual solo para encajar.

No obstante, también se han propuesto otras formas de definir la asexualidad basadas en la falta de comportamiento sexual o en la autoidentificación como asexual; por ejemplo, se ha descrito la asexualidad como “una ausencia de comportamiento sexual”.

Esta definición de asexualidad es, sin embargo, problemática dado que algunos individuos asexuales han sido, o son, sexualmente activos. Además, puede haber muchas otras razones no relacionadas con la asexualidad por las que un individuo no sea sexualmente activo, como no tener pareja o experimentar problemas de salud.

Completamente normal

Debido a que existe una gran variedad entre las personas que se identifican como tal, la asexualidad puede abarcar definiciones amplias. La mayoría de los individuos asexuales han sido asexuales toda su vida, y muy rara vez se vuelven sexuales o viceversa.

No hay ninguna prueba para determinar si alguien es sexual o asexual. La asexualidad, como cualquier otra identidad sexual, es un término que ayuda a las personas a identificarse a sí mismas, y si bien algunas personas asexuales no sienten la necesidad de manifestar su orientación sexual, otras lo hacen con el fin de incrementar la conciencia sobre el tema.

Los individuos asexuales experimentan bajos o nulos niveles de atracción y deseo sexual. A diferencia del celibato, que suele elegirse, la asexualidad es una parte intrínseca de la identidad sexual de una persona y es completamente normal.

Sin embargo, eso no significa que los individuos asexuales no tengan ningún interés en las relaciones románticas o íntimas. Mientras que algunos asexuales les satisface estar solos, otros son más felices con un grupo cercano de amigos, o incluso llegan a establecer relaciones a largo plazo con personas sexuales, que pudieran ser o no del mismo sexo.

Vivir en sociedad

Aunque algunas personas asexuales no experimentan ninguna atracción sexual, pueden experimentar otras formas de atracción, como la atracción romántica, estética o emocional. Cada persona asexual puede tener experiencias diferentes que pueden incluir: enamorarse, excitarse, tener orgasmos, masturbarse, casarse y tener hijos.

Si bien los individuos asexuales experimentan bajos o nulos niveles de atracción y deseo sexual, eso no significa que no tengan ningún interés en mantener relaciones románticas, emocionales o íntimas.

Los individuos asexuales se enfrentan a retos muy diferentes a los de la mayoría de las personas sexuales. En primer lugar, cada persona asexual experimenta relaciones, atracción o excitación de maneras muy diferentes a lo que socialmente se estereotipa como “normal”.

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Además, las personas asexuales viven en una sociedad que asume la sexualidad como principio fundamental. En una sociedad en la que los medios de comunicación presentan a todos como sexuales o tentados por el sexo, los individuos asexuales pueden sentirse marginados y no representados.

Por lo tanto, es comprensible de los asexuales puedan experimentar frustración debido a que la sociedad no puede concebir su realidad. Más aún, muchos asexuales pueden encontrarse en relaciones en las que se espera que sean sexuales o sentirse presionados a fingir la atracción sexual solo para encajar con los estereotipos sociales.

Referencias:

Asexuality: What It Is and Why It Matters. The Journal of Sex Research, 2015. http://dx.doi.org/10.1080/00224499.2015.1015713

Asexuality: Prevalence and associated factors in a national probability simple. The Journal of Sex Research, 2012. http://dx.doi.org/10.1080/00224490409552235

Asexuality: A Multidimensional Approach. The Journal of Sex Research, 2014. http://dx.doi.org/10.1080/00224499.2014.898015

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