La evidencia científica sugiere que los antiguos mayas abandonaron la ciudad de Tikal a mediados del siglo IX d. C., y aunque los especialistas han estudiado este sitio intensamente durante las últimas décadas, las razones por las que la ciudad encontró su final desafortunado siguen sin conocerse.

Sin embargo, los resultados de un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cincinnati aportan nueva y significativa información sobre el abandono de este centro político, ceremonial y comercial que alguna vez fue poderoso.

Niveles tóxicos de mercurio

El estudio, que combinó ensayos novedosos de ADN y geoquímica del suelo, encontró niveles tóxicos de contaminación en dos depósitos centrales en Tikal, ubicada en lo que ahora es el norte de Guatemala. El hallazgo sugiere que las sequías en el siglo IX probablemente contribuyeron a la despoblación y al eventual abandono de la ciudad.

Los investigadores tomaron muestras de sedimentos en 10 depósitos acuíferos dentro de la ciudad y realizaron un análisis del ADN encontrado en la arcilla estratificada.

Un análisis geoquímico encontró que dos de los depósitos más cercanos al palacio y al templo de la ciudad contenían niveles tóxicos de mercurio que los investigadores rastrearon hasta un pigmento que los mayas usaron para adornar edificios, objetos de barro y otros bienes.

Los investigadores creen que durante las tormentas, el mercurio contenido en el pigmento se filtró en los depósitos donde se depositó en capas de sedimento a lo largo de los años.

Un nuevo componente

En complemento, los investigadores tomaron muestras de sedimentos en 10 depósitos dentro de la ciudad y realizaron un análisis del ADN antiguo encontrado en la arcilla estratificada de cuatro de ellos.

El sedimento de los depósitos más cercanos al templo y al palacio central de Tikal mostró evidencia de algas tóxicas llamadas cianobacterias. El consumo de esta agua, particularmente durante las sequías, habría enfermado a las personas incluso si el agua estuviera hervida.

Por siglos, la ciudad de Tikal fue un importante y poderoso centro político, ceremonial y comercial de la civilización maya.

Al respecto, el investigador David L. Lentz, profesor de ciencias biológicas en Universidad de Cincinnati y autor principal del estudio, comentó:

“Encontramos dos tipos de algas verdeazuladas que producen químicos tóxicos. Lo malo de esto es que estos compuestos son resistentes a la ebullición e hicieron que el consumo de esta agua fuera tóxico”.

Aunque esta información resulta reveladora, los investigadores no encontraron evidencia de los mismos contaminantes en los sedimentos de depósitos más distantes, los cuales probablemente proporcionaron agua potable a los residentes de la ciudad durante el siglo IX.

En la actualidad, Tikal es un parque nacional y un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Los investigadores creen que una combinación de factores económicos, políticos y sociales llevó a los mayas a abandonar la ciudad y sus granjas adyacentes, pero los hallazgos de este estudio agregan un nuevo componente a la ecuación.

Referencia: Molecular genetic and geochemical assays reveal severe contamination of drinking water reservoirs at the ancient Maya city of Tikal. Scientific Reports, 2020. https://doi.org/10.1038/s41598-020-67044-z