La nube gigante de polvo del Sahara ha cruzado el Océano Atlántico y se ha paseado por diversos países de Latinoamérica y el Caribe. Con su llegada, las temperaturas han aumentado, el aire se ha enrarecido y los cielos se han vuelto blancos, todo debido a las enormes concentraciones de arena que justo ahora viajan por el aire.

Ahora, la nube gigante ha tocado las costas estadounidenses y parece estar lista para afectar gran parte del sureste de este país. Con su llegada, la calidad del aire podría descender notablemente y convertirse en un riesgo de salud serio para aquellos con enfermedades respiratorias crónicas.

No es la primera vez que esto ocurre

A pesar de lo inédita que puede parecer la situación la verdad es que esta se trata de un ciclo anual. Esto lo ha explicado el director del Programa de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Georgia, Marshall Shepherd, en un escrito que ha realizado para Forbes. Durante este, revela que dada año el polvo sahariano se acumula en lo que se denomina como “penachos” que se mueven con los vientos hacia el oeste.

Además, comenta que es gracias a este proceso que las icónicas playas del Caribe se han construido con el tiempo. Como si fuera poco, este fenómeno anual también contribuye con la fertilización de los suelos y nutrición de las plantas de la selva lluviosa del Amazonas.

En pocas palabras, este éxodo masivo de arena del desierto del norte de África se trata de otro de los procesos comunes de la naturaleza. Sin embargo, es indudable que este año las cantidades han sido mucho más masivas que en los anteriores.

Uno de los eventos más notorios en los últimos 50 años

A pesar de que ya sabemos que se trata de un evento cíclico, el de este año se ha destacado por sus descomunales proporciones. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, según sus siglas en inglés) ha dicho que el penacho tiene una extensión vertical de entre 1.500 y 6.000 metros) casi tan grande como la montaña más alta de Norteamérica, Denali, en Alaska.

Por su parte, Reuters reporta que de largo el penacho debe cubrir al menos unos 5.600 kilómetros. Asimismo, según lo registrado por el satélite MODIS, este es por mucho el desplazamiento de arena más notorio desde el 2003.

Promedio diario máximo de cobertura de polvo de la región principal del Atlántico, (2003-2020).

Reafirmando todo lo anterior, el propio Servicio Meteorológico Nacional (NWS, según sus siglas en inglés) ha declarado que, según sus registros, este ha de ser el fenómeno más grande en su tipo en al menos los últimos 50 años.

¿Hasta dónde llegará esta nube?

Según lo reportado por el NWS, se espera que la nube se mantenga este fin de semana sobre Puerto Rico, Texas y Carolina del Norte. Incluso, desde las proyecciones de The Weather Channel, se cree que la nube incluso podría avanzar hasta el medio oeste y hasta el norte de la Bahía de Chesapeake, antes de iniciar su retroceso. Para el lunes 29 de junio, el proceso de retirada de la nube al Atlántico ya debería haber iniciado.

Las lluvias se retrasarán (y los huracanes también)

Sabemos que el aire se contaminará y que causará problemas a quienes tengan afecciones respiratorias, como una consecuencia clara de la llegada de esta nube de arena. No obstante, estos no serán los únicos cambios ambientales que se verán.

De hecho, el NWS ha reportado que la formación de tormentas podría verse interrumpida debido a las altas cantidades de polvo. Por su parte, la NOAA también ha acotado que la cantidad de arena podría generar un aire seco y denso que detuviera o retrasara al menos la formación de huracanes en este periodo de la temporada de tormentas.

Asimismo, acotan que la arena podría colaborar en la proliferación de algas tóxicas. Por otra parte, The Weather Channel augura algunas puestas de sol brillantes debido a la neblina marrón que cubrirá el ambiente.