La dispersión del coronavirus por el mundo ha llegado a proporciones que nadie habría imaginado cuando este se hizo de conocimiento público en enero. Ahora que ya casi entramos en el séptimo mes con el SARS-CoV-2 entre nosotros, la humanidad sigue buscando formas de hacerle frente a la enfermedad.

En la primera línea de defensa aún se encuentran los profesionales de la salud dedicados a hacer todo lo posible para salvar la mayor cantidad de vidas y atender a todos los individuos que se pueda. Sin embargo, la escases de equipos de protección personal (EPP) hace de su trabajo mucho más riesgoso de lo que ya normalmente sería.

Para poder contrarrestar este problema, se ha pensado en la reutilización de algunos materiales que suelen ser de un solo uso. Entre estos, uno que es de uso tan común como necesario es la mascarilla N95 –recomendada por la OMS como la más segura para evitar el contagio con el coronavirus–.

Por esto, no se ha perdido tiempo y se han buscado variados métodos para poder desinfectar eficazmente las mascarillas y dejarlas listas para su reutilización. Sin embargo, algunos de ellos han sido particularmente complicados, mientras que otros simplemente ineficientes.

Una nueva propuesta de desinfección para las mascarillas N95

Ahora, la colaboración entre el Centro Médico Beth Israel Deaconess, la Universidad de Harvard y Hospital General de Massachusetts ha traído al mundo una nueva propuesta. Esta se ha publicado esta misma semana en la revista de acceso abierto mBio, que es propiedad de la American Society for Microbiology.

Sus planteamientos indican que podría aprovecharse el vapor generado por microondas como un eficiente descontaminante para las mascarillas N95. Esto de modo que se puedan mejorar las condiciones y la seguridad de todos los profesionales de la salud que justo ahora se encuentran en el mundo luchando contra la enfermedad.

Un método eficaz

El vapor generado por microondas se trata de un elemento que ya se había planteado con anterioridad, pero que no había sido puesto a prueba como tal en la situación del COVID-19. Al estudiar sus capacidades, el equipo de investigadores notó que la esterilización del EPP era completa después de tan solo 3 minutos de exposición.

Por si fuera poco, también se determinó que el vapor de agua generado por microondas no afectaba la integridad de la estructura o del ajuste de la mascarilla N95. Debido a lo que, luego del proceso de desinfección, esta conservaba todas sus cualidades protectoras intactas.

Uso universal

Además de esto, al sugerir un método que no implica materiales complicados, sino elementos de uso cotidiano, los investigadores han creado una posibilidad que puede ser igualmente útil tanto para los hospitales como para los centros de salud improvisados y demás.

Esto hace que el enfoque sea fácilmente reproducible, y como consecuencia, se convierte en una solución universal. Ahora, solo hace falta poner a prueba este método para comenzar a mejorar las condiciones de trabajo de nuestros principales defensores durante esta pandemia.

Referencia:

Microwave-Generated Steam Decontamination of N95 Respirators Utilizing Universally Accessible Materials: DOI: 10.1128/mBio.00997-20