Playa en Bournemouth, Inglaterra, el jueves 25 de junio de 2020. Crédito: Andrew Matthews.

Muchas personas en el mundo debieron limitar sus movimientos fuera de casa durante una buena parte de la primera mitad del 2020. La razón ya la conocemos: desde finales de 2019 ha estado circulando un nuevo coronavirus que causa una enfermedad llamada COVID-19, extendiéndose al punto de convertirse en pandemia.

La elevada infectividad del patógeno ha obligado a las autoridades a decretar distanciamiento social, lo cual implica que las personas solo deberían salir de casa para lo más indispensable, como hacer las compras y pasear a las mascotas. Sin embargo, hemos visto cómo este encierro ha exacerbado la sensación de soledad, la ansiedad y la depresión en muchas personas, así como la incertidumbre por no saber qué ocurrirá a nivel laboral.

El hecho es que siete meses después del primer anuncio del brote, el coronavirus sigue circulando, infectando y causando muertes, y las autoridades están conscientes de que este es el peor momento para flexibilizar las restricciones. Sin embargo, también existe una realidad innegable, y es que este seguirá presente durante mucho tiempo en ausencia de una vacuna, y aún así la vida debe continuar.

Por supuesto, la idea de continuar no debe tomarse a la ligera. Recordemos que esto es cierto incluso desde el inicio del brote, pero el distanciamiento social estaba destinado también a reducir la tasa de contagios para evitar colapsar los hospitales. Si muchas personas se enferman al mismo tiempo, es probable que mueran muchas más de los que merecería realmente la enfermedad, y esto sería debido a insuficiencia de atención y equipos médicos.

Pero esto es algo que muy pocos están tomando en cuenta. Un ejemplo de ello lo vemos en Inglaterra, donde recientemente, en el día más caluroso registrado en el 2020, cantidades de personas corrieron a las playas para refrescarse y deleitarse con la deliciosa agua de mar.

Playas inglesas repletas de personas

Este jueves, la policía alrededor de la ciudad costera de Bournemouth, en el sur de Inglaterra, instó a la gente a mantenerse alejada mientras hacían caso omiso de la importancia del distanciamiento social en la actualidad.

El consejo de Bournemouth, Christchurch y Poole dijo que los servicios estaban “completamente sobrecargados”, pero aún así llegaban personas buscando un espacio cómodo en la arena para relajarse.

En vista de ello, se ha declarado “incidente importante” para el área, una condición que le confiere poderes adicionales a las autoridades y los servicios de emergencia estatales para abordar el problema.

Tras este decreto, se incorporaron patrullas policiales adicionales y se implementaron medidas de seguridad para proteger a los encargados de la limpieza de las playas, ya que enfrentaron “abusos e intimidación generalizados” cuando vaciaron los contenedores de basura desbordados.

Las carreteras, que en las primeras horas de este jueves estaban bloqueadas y abarrotadas, ahora exhiben letreros en los que advierten a los visitantes que el área ya está llena.

Comportamiento irresponsable en masa

Vikki Slade, líder del consejo inglés, dijo que estaba “absolutamente horrorizada” por el comportamiento de las personas en las playas de Bournemouth y Sandbanks en los últimos días.

“El comportamiento y las acciones irresponsables de tantas personas son simplemente impactantes y nuestros servicios se extienden hasta el límite tratando de mantener a todos a salvo”, dijo. “No hemos tenido más opción ahora que declarar un incidente importante e iniciar una respuesta de emergencia”.

Muchos pensarán que se les puede culpar ya que el encierro puede hacer enloquecer a las personas, y el anuncio reciente de que los pubs ingleses podrán abrir nuevamente el 4 de julio pudo haber emocionado a más de uno. Tampoco podemos pasar por alto que este jueves registró la temperatura más elevada en lo que va de año. Los meteorólogos confirmaron 33.3 C (alrededor de 92 F) en el aeropuerto de Heathrow en Londres.

¿Podría haber sido motivado este comportamiento aventurero por el calor desesperante, o se trata de una demostración más de indiferencia ante las situaciones de emergencia? Sea cual sea la razón, lo cierto es que este acontecimiento enciende nuevamente las alarmas, y no sería descabellado pensar en un repunte de los casos de COVID-19 (aunque todos esperamos que no ocurra).

Referencia:

On hottest day of year, thousands cram onto English beaches. https://medicalxpress.com/news/2020-06-hottest-day-year-thousands-cram.html