La evidencia preclínica sugiere que el ayuno a corto plazo y las dietas que imitan el ayuno puede proteger las células sanas de la quimioterapia, al tiempo que hace que las células cancerosas sean más vulnerables al tratamiento.

Los resultados de los estudios de laboratorio en ratones han mostrado que el ayuno a corto plazo protege a los animales de los efectos tóxicos de la quimioterapia a la vez que aumenta la efectividad del tratamiento. Sin embargo, hasta ahora no se han realizado ensayos clínicos en pacientes reales.

Evaluando el potencial

Al igual que la mayoría de los otros cánceres, el cáncer de mama depende de los nutrientes y los factores de crecimiento para continuar creciendo y para resistir y escapar a los estándares actuales de cuidado.

Las dietas que simulan el ayuno son dietas bajas en calorías con niveles reducidos de proteínas y aminoácidos diseñadas para desencadenar reacciones metabólicas similares a las que se producen cuando se ayuna.

Los investigadores explicaron que la inanición priva de nutrientes a las células cancerosas reduciendo sus factores de crecimiento, lo que las hace más susceptibles a la terapia.

Un equipo de investigadores de Países Bajos, Italia y Estados Unidos llevó a cabo un ensayo clínico controlado aleatorio de fase 2 para evaluar el potencial de las dietas que imitan el ayuno en pacientes con cáncer, la cual es recomendada para pacientes que se someten a quimioterapia neoadyuvante, que se prescribe como primer paso para detener el crecimiento tumoral.

Privando nutrientes

A tal fin, los investigadores observaron a 131 pacientes con cáncer de mama entre febrero de 2014 y enero de 2018, la mitad de los cuales recibió ayuno a corto plazo o una dieta de imitación de inanición, que consistía en sopas, líquidos y té a base de vegetales, tres días antes –y el día– de la quimioterapia, mientras que la otra mitad mantuvo su patrón de alimentación regular.

El ayuno a corto plazo y las dietas que imitan el ayuno hacen que las células cancerosas sean más vulnerables al tratamiento y protegen las células sanas de la quimioterapia.

Varios análisis revelaron que en los pacientes que recibieron el ayuno a corto plazo o la dieta de imitación de ayuno era más probable que el tumor que se redujera; y aunque los niveles de toxicidad de la quimioterapia fueron los mismos para los tres grupos, los pacientes que recibieron el régimen de alimentación especial presentaron niveles más bajos de daño en el ADN de los glóbulos blancos (linfocitos T) inducido por la quimioterapia, lo que sugiere un efecto protector.

Ante estos resultados, los investigadores explicaron que la inanición priva de nutrientes a las células cancerosas reduciendo sus factores de crecimiento, lo que las hace más susceptibles a la terapia, y por lo tanto, a su eliminación.

Los autores concluyeron que los ciclos de ayuna a corto plazo o las dietas que simulan la inanición son seguros y muy eficaces como ayuda adicional para los pacientes con cáncer de mama en sus primeras etapas.

En el futuro, los científicos planean comprobar si una dieta que imita la inanición sería efectiva para otras formas de cáncer en combinación con el tratamiento tradicional.

Referencia: Fasting mimicking diet as an adjunct to neoadjuvant chemotherapy for breast cancer in the multicentre randomized phase 2 DIRECT trial. Nature Communications, 2020. https://doi.org/10.1038/s41467-020-16138-3