Los efectos de la pandemia del coronavirus pueden verse con claridad en todas partes del mundo. La crisis originada por el COVID-19 ha atacado a cada nación con distintas intensidades y generado problemas diferentes en cada población.

Sin embargo, las diferencias en el efecto de esta enfermedad sobre los ciudadanos no paran allí, ya que incluso dentro de cada país la forma en la que el coronavirus afecta a las personas puede variar notoriamente.

Con esto en mente, los investigadores de la división de medicina interna general y atención primaria del Hospital de Mujeres Brigham, del centro médico de la Universidad de Nebraska y de la escuela de medicina de Harvard investigaron retrospectivamente la situación de las poblaciones vulnerables socialmente en Estados Unidos.

Un notorio y más fuerte efecto en las minorías

Los resultados de esta recopilación de datos se compartieron a través de una carta en la revista virtual Journal of General Internal Medicine. Con estos, se evaluaron los factores que más riesgo parecían generar en las comunidades y las proporciones de este dentro de ellas.

Para la investigación, se analizaron los datos de 2.754 condados de un total de 3.143. Además, se identificaron las comunidades en riesgo basados en el Índice de Vulnerabilidad Social recomendado y validado por los CDC (Centers for Disease Control and Prevention).

Comparando cara a cara las comunidades vulnerables y la que no lo eran, se vio que las primeras tenían un riesgo 1,63 veces de presentar casos positivos de COVID-19. Asimismo, la incidencia de las muertes en estas era 1,73 veces mayor que en las demás poblaciones.

Dentro del documento, esto se llevó incluso más allá y se buscaron factores específicos dentro de estas comunidades que pudieran influir en estos resultados.

¿Qué factores colaboraron para maximizar los efectos?

Fue dentro de esta sección descriptiva que se pudo notar que elementos como el pertenecer a una minoría y no manejar el idioma (tanto en entornos rurales como urbanos) fueron de los elementos más perjudiciales en las comunidades vulnerables.

Tan solo por estos dos factores, ligados con la etnia, las zonas presentaron un riesgo 4,94 veces mayor de contagio. Sumado a esto, las tasas de fallecimiento podían llegar a ser 4,74 más altas que las de otras comunidades no vulnerables. Por su parte, en las áreas urbanas, el estado socioeconómico bajo se relacionaba con un riesgo 1,42 veces mayor de contagio y 1,71 veces más alto de muerte por el COVID-19.

Una necesidad latente

Para estos momentos, Estados Unidos casi llega a los 2.5 millones de casos y reporta más de 124 mil fallecimientos. De estos montos, según solo lo registrado en el estudio al menos 612.404 casos y 25.978 fallecimientos corresponden a número de comunidades vulnerables que se estudiaron.

Es claro que los investigadores no alcanzaron a cubrir a todas las comunidades que en estos momentos pasan por peligrosos momentos de necesidad y vulnerabilidad. Por lo que, el porcentaje de población vulnerable que está siendo afectado por el COVID-19 puede ser mucho mayor que lo que reporta el estudio.

Esta no ha sido la primera pandemia que ha atacado a la humanidad. Además, como tal, tampoco se trata de la primera en la que las comunidades menos favorecidas se ven afectadas más gravemente.

Sin embargo, debido al impacto que el coronavirus ha tenido en el mundo, este problema se ha hecho más visible. Para los científicos, esta es la oportunidad perfecta para entrar en consciencia de la situación y sugieren que, con base en sus resultados, se desarrollen más modelos de recolección estandarizada de características sociodemográficas y estrategias de intervención específicas que ayuden a dar más protección a estas comunidades largamente vulneradas.

Referencia:

County-Level Association of Social Vulnerability with COVID-19 Cases and Deaths in the USA: https://doi.org/10.1007/s11606-020-05882-3