Las investigaciones para poder comprender al coronavirus, SARS-CoV-2, no se han detenido desde que se reportó su presencia al mundo en enero de este año. Desde entonces, la cantidad de descubrimientos que se han hecho sobre la enfermedad nos han permitido hacernos una imagen mucho más clara de lo que esta es, de dónde viene y de lo que puede hacer.

Sin embargo, esto no implica que ya sepamos todo lo que necesitamos sobre ella. En realidad, aún falta mucho por descubrir y existen detalles ocultos que podrían ser vitales para nuestro entendimiento de los patrones de conducta de la enfermedad y cómo hacerles frente.

Como otro ejemplo de esto, una reciente preimpresión se publicó en la base de datos virtual arXiv. Dentro de esta, se plantean los estimados probabilísticos que demuestran la posibilidad que tienen las personas, según su edad, de desarrollar algún síntoma (leve o grave) o de ser asintomáticos luego de haberse contagiado con el COVID-19.

Sobre los síntomas evaluados

Para poder llevar a cabo la investigación, los científicos primero se dieron a la tarea de determinar los puntos sintomáticos que buscarían en cada individuo del estudio. Como hemos visto, el coronavirus es capaz de causar un amplio abanico de reacciones en los que infecta.

Sin embargo, se pudo determinar que, además de los problemas respiratorios, la fiebre (sobre los 37.5 grados) era otro síntoma casi universal en los infectados sintomáticos del virus. Por ende, los investigadores decidieron poner su atención en esta dupla para determinar si los 5.484 individuos estudiados calificaban o no como asintomáticos.

Por su parte, para identificar a los casos graves, además de la aparición de los síntomas antes mencionados, también debía hacer presencia entonces la necesidad de cuidados intensivos o de un respirador. Asimismo, en este grupo también ingresaron aquellos individuos que fallecieron a causa de la enfermedad.

El riesgo de desarrollar síntomas graves se incrementó con la edad

Porcentaje de infecciones sintomáticas / Crédito: Probabilidad de síntomas y enfermedad crítica después de infectarse con SARS-CoV-2, arXiv (2020).

Este estudio nuevamente ratificó cómo las poblaciones de edades más avanzadas se encontraban en riesgos mayores de desarrollar versiones graves del coronavirus. Por ejemplo, 6.6% de los sujetos infectados con más 60 años era un caso crítico.

Según la división realizada por los investigadores, también se pudo determinar que los hombres tenían mayores posibilidades en general de desarrollar casos graves del COVID-19. Sin importar el rango etario, estos siempre mostraron una concentración mayor de casos críticos que las mujeres.

Más de 70% de los infectados menores de 60 años fueron asintomáticos

Por su parte, el estudio también determinó que hasta el 73,3% de la población menos de 60 años infectada, no mostraba síntomas de la enfermedad. Incluso, yendo a los rangos más bajos, específicamente para los menores de 20 años, el 81,4% de la muestra no mostró síntoma alguno, a pesar de tener una infección confirmada. Por su parte, en los mayores de 80 años, este porcentaje se disminuye a menos de la mitad, quedando en 33,1%.

Una colaboración internacional

Para poder llegar a los resultados de este estudio preliminar, fue necesaria la participación de más de 5 entidades gubernamentales, privadas y académicas, además del apoyo de dos países (Italia y Estados Unidos).

En el país europeo las instituciones que formaron parte de la investigación fueron: la Fundación Bruno Kessler, el Directorio General de Salud (Milán), el Departamento de Ciencias Biomédicas para la Salud de la Universidad de Milán, el Centro Dondena para la Investigación de Dinámicas Sociales y Políticas Públicas de la Universidad Bocconi; además de las Agencias de Protección de la Salud de Pavia, Milán, Monza, Bergamo Brescia, Mantova, Varese y Sombrio.

Por su parte, de la nación estadounidense, las contribuciones de personal y profesionales provinieron del Departamento de Epidemiología y Bioestadísticas de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana.

Hasta ahora, los esfuerzos de todas estas entidades solo se encuentran publicados en arXiv como una preimpresión. Esto implica que no han sido revisados ni aprobados por sus partes. Por lo que, en consecuencia, sus datos aún no pueden utilizarse para la toma de deciciones médicas o la creación de políticas de salud pública.

No obstante, de corroborarse sus descubrimientos, podríamos estarnos topando con una arista vital para entender al COVID-19. Así, comprenderíamos mejor cómo ha logrado afectar a más de 8 millones de personas en el mundo. Asimismo, reforzaría la importancia del distanciamiento social como principal medida de protección contra el coronavirus. Incluso, en un futuro, fomentaría la creación de más medidas orientadas hacia este.

Referencia:

Probability of symptoms and critical disease after SARS-CoV-2 infection: https://arxiv.org/abs/2006.08471