La llegada de COVID-19 dio un vuelco a la vida de las personas en todo el mundo, dando lugar a una pandemia sin precedentes que casi siete meses después promete contagiar a muchas otras personas.

Los científicos se encuentran buscando algún medicamento totalmente efectivo contra la nueva enfermedad, y aunque casi siete meses después se han obtenido resultados positivos con algunos compuestos, la investigación continúa.

Pero quién diría que uno de los medicamentos prometedores sería uno con 2,000 años de antigüedad. Un equipo de investigadores griegos informaron en un documento publicado en JAMA Network Open sobre un pequeño ensayo que sugiere que la colchicina podría ayudar a detener el avance de COVID-19 grave.

Un medicamento para la enfermedad de la gota

La colchicina es un antiinflamatorio que se recetada hace cientos de años para tratar la enfermedad de la gota, una forma de artritis. Esta se extrajo por primera vez de la flor de azafrán de otoño, y se tomaba en forma de píldora.

Pero en abril de este año, los investigadores en los Estados Unidos y Canadá informaron que probarían el potencial de la colchicina para evitar que los pacientes con COVID-19 de alto riesgo empeoren su condición al punto de requerir hospitalización.

La Dra. Priscilla Hsue, profesora de medicina de la Universidad de California, San Francisco, explicó algunas razones por las que escogieron este medicamento en particular. Una de ellas es la facilidad con la que se puede tomar, lo que liberaría a los pacientes de la necesidad de requerir un profesional de la salud que se los administre, como ocurre con otros fármacos que se se administran por infusión o inyección.

Pero también destaca que se trata de un medicamento seguro. La colchicina “tiene una larga historia de uso seguro para la gota”, y los médicos también la usan para tratar la pericarditis, donde el saco alrededor del corazón se inflama, lo que aumenta la confianza en su administración a los pacientes. Y por último, y no menos importante en medio de una emergencia mundial: su bajo costo.

Capaz de reducir la gravedad de COVID-19

Los investigadores incluyeron en su estudio a 105 pacientes griegos hospitalizados en abril con COVID-19. Una mitad del grupo recibió antibióticos y antivirales estándar (que no incluían remdesivir) así como dosis diarias de colchicina por hasta tres semanas, mientras que la otra mitad no.

Entonces observaron que la condición de siete de 50 pacientes que no recibieron colchicina “se deterioró clínicamente” hasta alcanzar una etapa severa en la que requirieron asistencia como ventilación mecánica para sobrevivir.

Mientras que entre los 55 que sí recibieron colchicina, solo uno llegó a empeorar su condición. Y en vista de ello, los autores escriben que sus resultados “sugieren un beneficio clínico significativo de la colchicina en pacientes hospitalizados con COVID-19”.

Antiinflamatorio y anticoagulante

Ahora bien, como seguro habrán notado, la cantidad de pacientes fue bastante pequeña, lo cual ha sido identificado como una limitación importante por el Dr. Amir Rabbani, cardiólogo de la Universidad de California, Los Ángeles. A su parecer, aún es pronto para ofrecer una declaración definitiva sobre si la colchicina se debe usar de forma rutinaria contra COVID-19.

Sin embargo, destacan que el estudio mostró sus efectos sobre ciertos marcadores sanguíneos de la función cardíaca, lo cual sugiere que en realidad efectos antiinflamatorios y anticoagulantes que pueden reducir el cardiovascular causado por el coronavirus.

Referencia:

Effect of colchicine vs Standard care on cardiac and inflammatory biomarkers and clinical outcomes in hospitalized patients with coronavirus disease 2019. https://es.jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2767593