Este martes, Mercedez-Benz y Nvidia han revelado el más reciente fruto de sus trabajos colaborativos. En este caso, nos referimos a un nuevo sistema de manejo automático y autónomo que vendrá integrado en la próxima generación de la compañía automotriz.

Por su parte, la desarrolladora de videojuegos ha hecho avances tanto en su tecnología de navegación, como en la inteligencia artificial (IA) de esta y también el software general con el que se manejarán estos nuevos vehículos semi autónomos.

Ambas empresas tienen planeado ofrecer una versión completamente autónoma de forma regular en el mercado a partir del 2024. Por lo que, estos anuncios se muestran como los siguientes pasos en dirección a esa meta que las compañías dan desde que iniciaron su colaboración en el 2018.

La era de la conducción automatizada actualizable

Uno de los principales puntos que han destacado a esta nueva propuesta de Nvidia y Mercedes-Benz tiene que ver con las capacidades del sistema operativo de los vehículos. Ahora, estos han sido diseñados para contar con la capacidad de actualizar su software –un poco como los modelos conocidos de Tesla–.

Con esto en mente, Nvidia se basará en su modelo anterior Drive, y permitirá que la nueva entrega también cuente con la capacidad de actualizar y personalizar el sistema operativo de forma inalámbrica. En otras palabras, los conductores podrán descargar aplicaciones, servicios de seguridad, conveniencia, entretenimiento y otros elementos por suscripción directamente a su automóvil.

Sobre la personalización

Por si fuera poco, el equipo también cuenta con mecanismos de personalización. Gracias a estos, por ejemplo, el usuario podrá registrar sus rutas habituales para que el automóvil las recorra sin problemas. Asimismo, para esto, el vehículo dispondrá de tres mecanismos de aprendizaje distintos:

  • Activo: este primero se trata del más común de todos y hace referencia a la automatización de procesos registrados por la propia IA del vehículo.
  • Federado: por su parte, este otro permite que los conjuntos de datos recopilados por un automóvil puedan servir para “alimentar” el conocimiento de otros incluso en otros países –pero eso sí–, sin violentar la privacidad de cada usuario ni revelar información personal.
  • Por transferencia: finalmente, este tercero hace referencia al uso de los daros recopilados –siempre respetando la privacidad– para la creación y desarrollo de futuros modelos para aplicaciones y algunas capacidades específicas para los vehículos.
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Drive AGX Orin

El secreto detrás de estas capacidades será Drive AGX Orin de Nvidia. Este se diseñó diseñado espíficamente para estas nuevas tareas. Entonces, cuenta con la capacidad de soportar el funcionamiento de variadas aplicaciones junto con las actividades paralelas de los modelos de IA de la empresa.

Dando potencia a esta plataforma desde el interior, nos encontramos con un chip de 17 mil millones de transistores. Gracias a este y a otros elementos como la arquitectura de chips gráficos de la empresa y los núcleos Hércules, nos encontramos con un sistema diseñado para dar siempre un alto rendimiento al ser sometido a demandas y tareas exigentes.

Además de esto, en el sistema conviven la IA antes mencionada y los núcleos de acelerador de aprendizaje automático. Estos últimos son los que le permitirán a Orin ser tan veloz como promete, pues ofrecen 200 billones de operaciones por segundo (TOPS, según sus siglas en inglés). Finalmente, también cuenta con la capacidad de manejar 200 Gbps (gigabytes per second) de datos mientras consume solo se 60 a 70 vatios de potencia (a 200 TOPS).

Para estos momentos, la oferta de Mercedes-Benz y Nvidia ya cumple con los estándares de seguridad ISO 26262 ASIL-D.

Las novedades de la IA para la flota de Mercedes-Benz

Para mejorar incluso más las capacidades de manejo de estos vehículos se han incorporado nuevas funcionalidades en la IA que vendrá en estos. Entre estas, las más destacadas que se pueden mencionar son:

  • Interpretación de las señales del semáforo.
  • Reconocimiento de letreros y señalizaciones.
  • Localización de objetos, vehículos y peatones.
  • Percepción de la ruta.
  • Detección del eje de miradas.
  • Reconocimiento de gestos.
  • Control de las luces altas según condiciones del camino y el ambiente.

Todo esto con la intención de añadir cada vez más funcionalidades que les permitan a los vehículos ser verdaderamente autónomos. Gracias a sistemas de autoconducción como estos y a su desarrollo, finalmente se podría entrar en la siguiente generación del mundo automotriz –que recientemente se ha casado con el de la tecnología–.

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