Este martes 23 de junio, México experimentó un fuerte terremoto de magnitud 7.5 grados en la escala de Richter, cuyo epicentro se registró en Oaxaca, un estado ubicado al sur. Este ha logrado sentirse en al menos otros seis estados, incluyendo la Ciudad de México, según el Servicio Sismológico Nacional (SSN).

Hasta ahora solo se ha registrado una muerte debido a un derrumbe, pero según el presidente Andrés Manuel López Obrador, no ha habido daños materiales graves y las instalaciones estratégicas se encuentran en buen estado.

Sin embargo, el evento evocó recuerdos del fuerte temblor de 8.2 grados que sacudió la capital mexicana el 7 de septiembre de 2017, responsable de la muerte de alrededor de 400 personas, 6,000 heridas y unos 200 edificios colapsados. Dos semanas después, otro sismo, pero esta vez de 7.1 grados, ocasionó un mayor número de muertes.

Con el nuevo evento, seguro muchos se estarán preguntando por qué el país centroamericano ha vivido tantas experiencias de este tipo seguidas. Además, ¿están relacionados el uno con el otro?

Interacción de las placas tectónicas

La superficie de nuestro planeta está compuesta por placas tectónicas, fragmentos que funcionan como piezas de un rompecabezas enorme, las cuales interactúan desplazándose sobre un manto semilíquido y viscoso. Esta interacción es la causa de los movimientos sísmicos que han experimentado diferentes partes del mundo.

Los expertos del SSN de la Universidad Nacional Autónoma de México dicen que el contexto tectónico del país propició los dos fuertes terremotos ocurridos en la Ciudad de México en 2017.

Y es que, como indicó Xyoli Pérez Campos, directora del SSN, en un comunicado de prensa en 2017 después del segundo evento telúrico, México se ubica en una región en la que hay una fuerte interacción entre cinco placas tectónicas: la de Cocos, de Norteamérica, del Pacífico, de Rivera y del Caribe.

El terremoto de 7.1 grados del 19 de septiembre de 2017 ocurrió cuando la Placa de Cocos se hundió debajo de la Placa de Norteamérica, en el límite de los estados de Puebla y Morelos.

¿Pueden los terremotos tener alguna conexión?

Dada la cercanía de estos movimientos en aquel entonces, surgen dudas sobre si podría haber una conexión entre ellos, y por tanto, si es sensato esperar un terremoto igual de fuerte en los próximos días.

Pero Pérez Campos indicó que, a pesar de que el mecanismo entre ellos es similar, los sismos fueron independientes. Uno ocurrió en el Golfo de Tehuantepec, y el segundo produjo por debajo de los estados de Puebla y Morelos. Así que podría simplemente considerarse una coincidencia, los que nos lleva a recordar que los terremotos, hasta el momento, son impredecibles.

Aunque los daños reportados hasta ahora son mínimos, la noticia se suma a la ola de eventos desafortunados que ha estado azotando a México en los últimos meses como consecuencia de la pandemia. Hasta ahora, se han confirmado más de 125 mil casos y más de 22 mil muertes.

Referencia:

¿Por qué hay tantos terremotos en la Ciudad de México? https://www.ngenespanol.com/naturaleza/por-que-hay-tantos-sismos-en-mexico/