El coronavirus, SARS-CoV-2, ya ha contagiado a más de 8 millones de personas en el mundo. Su paso no parece frenarse e, incluso, existe la posibilidad de que una segunda ola se levante en cualquier momento.

En medio de un panorama como este, tener las herramientas para poder detectar y comprender este nuevo virus es vital. Por esto, datos como los recientemente publicados en la revista Immunity pueden llegar a ser interés para toda la población.

Dentro de la publicación, se reflejan las conclusiones más recientes a las que han llegado los profesionales cuando hablamos de la situación actual del coronavirus y las pruebas serológicas que se han desarrollado para detectar la presencia de los anticuerpos contra este (AntiSARS-CoV-2) en el organismo.

Sabemos que las pruebas de anticuerpos no son las mejores a la hora de detectar infecciones activas –ya que los anticuerpos no se generan sino hasta por lo menos una semana después de que esta se encuentra en el organismo. Sin embargo, sí pueden ser particularmente útiles para determinar quiénes han tenido el COVID-19, incluso cuando la enfermedad ya ha cedido o si se trataba de un caso asintomático.

El Taller de Estudios de Serología COVID-19

La reunión de la cual surgió el informe antes mencionado se dio a conocer como Taller de Estudios de Serología COVID-19. Durante esta más de 300 profesionales expertos, médicos y científicos tanto del gobierno federal, como de la industria privada y de la academia estadounidense debatieron sobre las pruebas de anticuerpos.

El taller se llevó a cabo en línea, debido al coronavirus, y tuvo lugar en mayo. Durante todo este curso, no solo se discutió la posición actual de los tests serológicos, sino el camino que estos deberían recorrer para continuar evolucionando en estas épocas.

Entre algunas de las instituciones que compartieron los espacios durante esta reunión virtual están:

  • Departamento de Salud y Servicios Humanos.
  • Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, según las siglas en inglés).
  • Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, las siglas en inglés).
  • Instituto Nacional del Cáncer (NCI, las siglas en inglés).
  • Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, las siglas en inglés).
  • Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, las siglas en inglés).
  • Autoridad de Investigación y Desarrollo Avanzado Biomédico.
  • Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Sobre las pruebas serológicas

Una vez todas estas entidades se encontraron reunidas a través de la web, dos temas principales se tocaron. Como primer elemento, se discutió el papel de las pruebas de anticuerpos tanto en la comprensión de la crisis de salud actual y su alcance como en la generación de respuestas que permitan proteger la salud pública.

Luego, también entraron en discusión las diversas oportunidades de investigación y aprendizaje que una situación como esta presentaba. Entonces, sopesaron diversas posibles estrategias que permitieran a la ciencia comenzar a adquirir nuevas informaciones que cerraran las brechas de conocimiento que se abrieron en el campo de la medicina con la inesperada aparición del COVID-19.

La pregunta que todos se hacen

Por su parte, también lograron llegar a un acuerdo sobre la situación actual de las pruebas y si estas son aptas o no como herramientas de uso masivo para el control de la crisis. Estas apenas han tenido medio año para aparecer, desarrollarse y pulirse. Entonces, los científicos concuerdan en que aún no ofrecen el mejor desempeño ni los mejores resultados.

Sobre todo si pensamos que aún no hay seguridad sobre los lapsos de inmunización que ofrecen los anticuerpos, o si estos siquiera se podrían presentar. Por lo que, en estos momentos, una prueba serológica no podría ser utilizada para determinar qué tan protegido se encuentra un individuo contra el SARS-CoV-2.

Específicamente, han hecho énfasis en que, como aún los datos son escasos, la toma de decisiones con respecto a la salud de las personas en medio de la crisis, aún no debe sustentarse en la información otorgada por las pruebas serológicas. Ya que estos tests de anticuerpos requieren de más tiempo de trabajo para ser totalmente confiables. Asimismo, consideran que es necesario tener más información sobre la enfermedad para entender verdaderamente cómo se comporta y las secuelas que puede dejar.

Los estudios están en proceso

Justo ahora, se están llevando a cabo estudios tanto en humanos como en animales para poder comprender la acción de los AntiSARS-CoV-2 en el organismo. De modo que, en un futuro cercano se pueda saber qué papel juegan verdaderamente en el proceso de inmunización y si estos pueden ofrecer o no algún tipo de garantía.

Asimismo, este tipo de información también podría ser valiosa para otras áreas, como el uso del plasma de supervivientes para tratar a pacientes con COVID-19 y colaborar con su recuperación. Identificar las cualidades de los anticuerpos, entonces, también podría transformarse en una nueva forma de tratar a aquellos que sufren una versión grave de la enfermedad.

Referencia:

The COVID-19 Serology Studies Workshop: Recommendations and Challenges: https://doi.org/10.1016/j.immuni.2020.06.012