Las personas que consumen cocaína inicialmente usan la droga como un escape de problemas personales y profesionales, es decir, como un medio de autorregulación del estado de ánimo. Sin embargo, en aproximadamente el 50 por ciento de los casos, la dependencia de la cocaína se acompaña de trastornos de salud mental, siendo la esquizofrenia y el trastorno de personalidad antisocial (ASPD, por sus siglas en inglés) los dos más frecuentes.

En este contexto, un equipo de investigadores de instituciones españolas a francesas planteó que entre las consecuencias de estas comorbilidades se pueden observar efectos no transitorios en el comportamiento de riesgo y las preferencias sociales.

Respuestas de los participantes

Para comprobarlo, el equipo de investigación realizó un estudio en el que evaluó las decisiones de riesgo y la percepción de la injusticia económica en una cohorte de personas consumidoras de cocaína con esquizofrenia y trastorno de personalidad antisocial.

La esquizofrenia es un trastorno mental caracterizado por una mala interpretación en los procesos de pensamiento, especialmente delirios (creencias que no se basan en la realidad) y alucinaciones (incapacidad para diferenciar entre lo que es real y lo que se produce en el cerebro).

El equipo observó que los participantes con esquizofrenia tomaron decisiones económicas menos riesgosas y mostraron menor tolerancia a la injusticia económica.

El ASPD es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por un patrón dominante de conductas antisociales que incluyen el descuido imprudente de la seguridad propia o ajena y la irresponsabilidad constante con las obligaciones económicas, entre otras.

Decisiones menos riesgosas

Para los fines del estudio, los investigadores configuraron una serie de pruebas basadas en las respuestas de los participantes a dos juegos: el juego del dictador, en el que uno de los jugadores decide sobre las acciones de ambos jugadores, mientras que el otro jugador experimenta pasivamente la consecuencia de esta decisión, y un juego de apuestas de lotería.

Durante las sesiones, los investigadores observaron que los participantes con ASPD asociado al consumo de cocaína no mostraron diferencias significativas en comparación con el grupo de control.

La esquizofrenia es un trastorno mental caracterizado por una mala interpretación en los procesos de pensamiento, especialmente delirios y alucinaciones.

En contraste, el equipo observó que los participantes con esquizofrenia tomaron decisiones económicas menos riesgosas al elegir las apuestas de lotería y mostraron menos tolerancia a la injusticia económica en el juego dictador.

Los investigadores explicaron que estos resultados ofrecen una oportunidad para comparar pacientes con ASPD así como con pacientes con esquizofrenia por abuso de cocaína con controles sanos. En términos de tratamiento clínico, los dos grupos son fundamentalmente diferentes, ya que el primero no puede considerarse automáticamente que padece una enfermedad tratable, mientras que el otro sí.

Además, la relevancia de saber más sobre el riesgo y la aversión a la desigualdad de los pacientes con esquizofrenia por abuso de cocaína puede afectar directamente la evaluación de los profesionales de la salud mental cuando se enfrentan a solicitudes judiciales de incapacidad legal de esos pacientes para administrar libremente su dinero y poseer propiedades en general.

Referencia: Risk-taking and fairness among cocaine-dependent patients in dual diagnoses: Schizophrenia and Anti-Social Personality Disorder. Scientific Reports, 2020. https://doi.org/10.1038/s41598-020-66954-2