Dada la preocupación actual sobre la resistencia microbiana, una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo, se le presta una atención considerable al uso médico y veterinario de antibióticos; no obstante, existe una escasez de datos sobre su uso en la producción mundial de cultivos.

Para abordar esta brecha, investigadores del Centro Internacional de Agricultura y Biociencia (CABI, por sus siglas en inglés), examinaron la escala y la diversidad de los antibióticos que se recomiendan para manejar los problemas de salud de los cultivos.

Más de lo pensado

De acuerdo a los resultados de la investigación, los asesores agrícolas recomiendan la aplicación de antibióticos en los cultivos con mucha más frecuencia y en una variedad de cultivos mucho mayor de lo que se pensaba.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron un análisis de más de 436.000 registros de clínicas de plantas en 32 países entre los años 2012 y 2018. Estos datos revelaron que los antibióticos, algunos de los cuales se consideran críticamente importantes para la medicina humana, se recomiendan para su uso en más de 100 cultivos, y en algunos casos, en grandes cantidades y como tratamientos profilácticos.

Anualmente se rocían alrededor de 63 toneladas de estreptomicina y 7 toneladas de tetraciclina solo en los cultivos de arroz del sudeste asiático.

Los investigadores encontraron que se recomienda el uso de 11 antibióticos (con frecuencia combinados) en cultivos en los países de las Américas, el Mediterráneo Oriental, el Sudeste Asiático y la Cuenca del Pacífico, con variaciones regionales considerables tanto en cantidad como en clase de antibióticos.

Por ejemplo, los datos mostraron que anualmente se rocían alrededor de 63 toneladas de estreptomicina y 7 toneladas de tetraciclina, ambos antibióticos de importancia crítica en la medicina humana, en el cultivo de arroz solo en el sudeste asiático. En algunos años y en algunas regiones, casi el 10 por ciento de los cultivos de arroz presentaron un antibiótico.

Una vía para la producción de bacterias resistentes

El uso de antibióticos para controlar las enfermedades de las plantas no es algo nuevo. Estos medicamentos se han utilizado durante décadas en cultivos y representan un medio eficaz para controlar algunas enfermedades bacterianas.

Si bien los antibióticos se usan predominantemente como tratamiento para enfermedades bacterianas, se emite una proporción alarmante de recomendaciones para el uso de antibióticos contra otros problemas de cultivo para los cuales no tendrán efecto.

El estudio reveló que el uso de antibióticos en los cultivos está más extendido de lo que se pensaba.

Aunque las cantidades de antibióticos utilizadas en los cultivos a nivel mundial son relativamente pequeñas en comparación con su uso médico y veterinario, este nicho proporciona algunas vías únicas por las cuales podría desarrollarse resistencia en los patógenos humanos.

Se ha demostrado que cuando los antibióticos se mezclan con otros agroquímicos, las bacterias pueden desarrollar resistencia al antibiótico hasta 100.000 veces más rápido. Esto, junto con el consumo de alimentos crudos, puede proporcionar una vía para la producción de bacterias resistentes.

En última instancia, los resultados de este estudio justifican investigación adicional sobre la escala del uso de antibióticos en la protección de cultivos y el potencial de interacciones con otros productos de protección de cultivos que podrían promover la resistencia cruzada o la co-selección para la resistencia a los antibióticos.

Referencia: Uso de antibióticos en cultivos en países de bajos y medianos ingresos basados ​​en recomendaciones hechas por asesores agrícolas. CABI Agriculture and Bioscience, 2020. https://doi.org/10.1186/s43170-020-00001-y