Si bien el reciente informe de que la dexametasona, un corticosteroide de uso común, reduce las tasas de mortalidad de COVID-19 en fue recibido con entusiasmo en todo el mundo, plantea la cuestión de si habrá disponible suficientes cantidades de este medicamento

Hasta ahora, no se han recibido reportes de problemas para obtener dexametasona para los pacientes. Como  han señalado muchas noticias, se trata de un medicamento que no tiene patente, es barato y relativamente abundante. Pero eso no significa que no pueda haber escasez.

Falta de disponibilidad

Desde que se dieron a conocer los resultados del ensayo, ha habido un cierto grado de “exuberancia irracional” sobre la dexametasona, por lo que ya se están observando comportamientos de acaparamiento y falta de disponibilidad del producto debido a eso.

La situación podría volverse especialmente grave para la versión inyectable del medicamento, que según algunos médicos es la formulación preferida y es más complicada de producir, en comparación con la presentación oral.

Recientemente se informó que un tratamiento de 10 días de dexametasona redujo el riesgo de muerte de las personas que reciben respiración asistida en un 35 por ciento.

En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que la demanda mundial de dexametasona ha aumentado desde que se informó que el esteroide mejora radicalmente las posibilidades de supervivencia de los pacientes de COVID-19 gravemente enfermos, por lo que solicitó un aumento rápido de la producción del fármaco.

Potencial de salvar vidas

En una reunión virtual realizada con la prensa, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, indicó que aunque los datos son preliminares, el reciente descubrimiento de que la dexametasona tiene el potencial de salvar vidas de pacientes críticamente enfermos de COVID-19 ofrece una razón para celebrar.

En ese sentido, el alto funcionario señaló que el próximo gran desafío sería aumentar la producción y distribuir rápida y equitativamente la dexametasona en todo el mundo, centrándose en los lugares donde más se necesita.

El doctor Ghebreyesus añadió que hasta que se incremente la producción de dexametasona, las reservas de este esteroide deben “priorizarse para los países en los que hay un gran número de pacientes en estado crítico”.

La OMS advirtió que la demanda mundial de dexametasona ha aumentado desde que se informó que puede reducir el riesgo de muerte en pacientes con COVID-19 gravemente enfermos, y solicitó un aumento rápido de su producción.

Adicionalmente, el director general de la OMS añadió que el medicamento sólo debe utilizarse para pacientes en estado crítico bajo estrecha supervisión médica, ya que no hay pruebas de que funcione en pacientes con enfermedades leves o como medida preventiva.

La semana pasada, investigadores de la Universidad de Oxford anunciaron que un tratamiento de 10 días de dexametasona redujo el riesgo de muerte de las personas que reciben respiración asistida en un 35 por ciento.

El ensayo, en el que participaron 2.100 pacientes, también descubrió que el fármaco reduce en una quinta parte la tasa de mortalidad de las personas que necesitan oxígeno. Estos resultados se consideraron un “gran avance” y se espera que el fármaco pueda reducir sustancialmente el número de muertes por coronavirus en todo el mundo.

Referencia: WHO welcomes preliminary results about dexamethasone use in treating critically ill COVID-19 patients. World Health Organization Newsroom, 2020. https://bit.ly/2YXyub0