Un ingeniero geólogo padece una lesión neurológica que, de la noche a la mañana, le empezó a impedir percibir los números del dos al nueve, a pesar de que sí podía reconocer los números cero y uno, e incluso letras y símbolos. ¿Curioso, cierto?

Pues sí, ha resultado así incluso para los médicos que lo han estado tratando desde hace un buen tiempo. Se trata de un caso bastante inusual que ha valido un artículo de investigación en la revista PNAS, y a continuación brindaremos algunos detalles.

Síndrome corticobasal

Los autores del estudio denominaron al paciente masculino RFS para proteger su anonimato. En su documento, explican que fue diagnosticado con una rara enfermedad cerebral degenerativa llamada síndrome corticobasal. Esta ocurre como consecuencia de un daño significativo en dos regiones específicas del cerebro: la corteza y los ganglios basales.

Los síntomas típicos de esta afección son problemas de memoria, espasmos musculares y dificultad para caminar. Pero el caso de RFS fue bastante peculiar ya que también perdió su capacidad de percibir, describir o incluso copiar la mayoría de los números arábigos antiguos .

Por ejemplo, en un video publicado por los investigadores, el paciente RFS intenta copiar un ocho de color naranja. Sin embargo, termina dibujando lo que describe como espagueti, con un fondo naranja.

En otro experimento, los investigadores le presentron imágenes o palabras en o cerca de grandes números de bloque, y el paciente podría ver fácilmente las imágenes en letras equivalentes, mas no podía ver las imágenes que estaban dentro de los números.

Determinar que se trataba concretamente de una anomalía perceptiva asociada al síndrome fue un verdadero reto para los investigadores. Esta bien podría estar ocurriendo por alguna disfunción subyacente, ya “sea psiquiátrica, psicógena o funcional, en lugar de una deficiencia básica procesos perceptuales / cognitivos”, como indican los autores en su artículo.

Pero descartaron dichas posibilidades por varias razones. Cuando iniciaron el estudio, RFS iba a consulta con un psiquiatra a fin de adaptarse a su condición, y en aquel momento el profesional no creía que ninguno de sus síntomas perceptivos, cognitivos o físicos fuera resultado de un trastorno funcional.

“Además, el desempeño de RFS en la discriminación de dos opciones no estuvo por debajo del azar, como a menudo se encuentra en casos de déficits simulados”, escriben los autores.

Su cerebro sí reconocía los números

Los investigadores estudiaron el caso durante casi ocho años, pero solo entendieron lo que le estaba ocurriendo cuando estudiaron el cerebro de RFS usando electroencefalografía (EEG).

Cuando repitieron el experimento, y RFS miró un número con una cara o una palabra adentro, no pudo decir que había algo allí, pero los investigadores creen que su cerebro sí debido a la actividad neuronal.

“No sabía por completo que había una palabra allí, pero su cerebro no solo detectaba la presencia de una palabra, sino que identificaba qué palabra en particular era, como ‘tuba'”, dijo la científica cognitiva de la Universidad de Harvard, Teresa Schubert.

“Su cerebro detectó las caras en los dígitos sin que él tuviera conocimiento de ellas”, dijo David Rothlein de VA Boston Healthcare. “Estos resultados muestran que el cerebro de RFS está realizando un procesamiento complejo en ausencia de conciencia”.

La actividad neuronal que el equipo observó en la EEG estaba asociada a la conciencia visual. Sin embargo, esta investigación sugiere que para ello es necesario un procesamiento adicional que estaba faltando en RFS.

Referencia:

Lack of awareness despite complex visual processing: Evidence from event-related potentials in a case of selective metamorphopsia. http://www.pnas.org/content/early/2020/06/17/2000424117