La humanidad ha estado lidiando con las consecuencias de sus hábitos de consumo y poca conciencia ambiental desde hace varios años, y aún así las acciones para abordarlas han sido infructuosas.

Las olas de calor siguen siendo una marca distintiva de este siglo, y aunque pocos lo crean, estas pueden estar propiciando un aumento de las muertes humanas en todo el mundo, como han asomado varios estudios.

Ahora un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston (BUSPH) y de la Facultad de Población y Salud Pública de la Universidad de Columbia Británica (UBC SPPH) arroja nueva evidencia de ello.

En su artículo publicado en la revista Environmental Epidemiology, informan que solo en Estados Unidos, unas 5,6000 muertes anuales entre 1997 y 2006 pueden atribuirse al calor, y que estos resultados exceden las más de 600 muertes estimadas por esta causa por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Más de 5,600 muertes atribuidas a calor moderado y extremo

La mayoría de los estudios dirigidos a estimar las muertes por calor se guían por la información presente en los registros de defunción, pero este profundizó un poco más en el tema. Los investigadores buscaron una relación entre los días considerados como moderadamene o extremadamente calurosos en determinado condado y el número de muertes ocurridas por cualquier causa.

Para lograrlo, recolectaron datos sobre muertes ocurridas en los condados más poblados del Centro Nacional de Estadísticas, usando un total de 297 condados, que equivalen a tres quintos de la población estadounidense.

También extrajeron información del Modelo de Relaciones de Elevación de Parámetros en Pendientes Independientes (PRISM), que estima las temperaturas en Estados Unidos contiguas hasta el área de cuatro kilómetros cuadrados.

Discrepancias con datos oficiales

El resultado fue en realidad preocupante ya que reveló una discrepancia importante con los datos que se manejan actualmente: no cientos, sino miles de muertes humanas están vinculadas al calor en los Estados Unidos. El equipo estimó que el moderado mató a 3,309 personas por año, y el calor extremo mató a 2,299 personas cada año en los condados estudiados.

El autor principal del estudio, el Dr. Gregory Wellenius, director del programa de Salud y Clima de BUSPH, dijo que “estas estimaciones no dependen de que nadie reconozca que una muerte dada se debió al exceso de calor, por lo que probablemente estén más cerca del número real que las estimaciones anteriores”.

Por lo general, podríamos pensar que solo el calor extremo puede tener efectos fatales, pero este estudio sugiere que incluso las temperaturas moderadas pueden atribuirse a muertes humanas. Aunque esto también dependerá de varios factores, como el condado en que viva y la tolerancia que tenga cada individuo hacia el calor.

Lo que sí está claro es que el calor se ha convertido en una amenaza para la salud pública, y sigue siendo necesario tomar medidas para mitigar su impacto negativo en las comunidades. Sin embargo, es probable que estas metas sean difíciles de cumplir con COVID-19.

Referencia:

Estimating the number of excess deaths attributable to heat in 297 United States counties. https://journals.lww.com/environepidem/Fulltext/2020/06000/Estimating_the_number_of_excess_deaths.1.aspx

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