Los investigadores se han estado preguntando desde hace varios meses si el cambio de estación podría influir en la propagación o mitigación del coronavirus, evaluando la posibilidad de que esta funcione como una enfermedad estacional, como pasa con la gripe.

Ya algunos estudios han revelado que bajo ciertos niveles de humedad en interiores, el coronavirus puede encontrar dificultades para sobrevivir y transmitirse, lo cual ha aclarado un poco el panorama sobre lo que vendrá.

Ahora un nuevo estudio arroja nueva evidencia sobre cómo los factores ambientales pueden influir en la transmisión de esta enfermedad. En un documento publicado en The Journal of Infectious Diseases, los investigadores informan que la luz solar influye de manera significativa en la descomposición del coronavirus.

Luz solar descompone el coronavirus en diferentes escenarios

El coronavirus puede viajar en el aire en forma de pequeñas partículas suspendidas llamadas aerosoles luego de que una persona infectada tosa o estornuda, por ejemplo. Pero el tiempo y la distancia que alcancen los aerosoles cargados con el virus dependerá mucho de las condiciones ambientales, como la humedad y la luz solar.

Muchos esperan que la llegada del verano y su característico tiempo soleado en varios de los países más afectados mitigue un poco su propagación. Pero para obtener información más certera, un equipo de científicos decidió hacer una serie de experimentos interesantes que involucraron una saliva infectada con SARS-CoV-2, diferentes niveles de humedad y luz solar simulada.

Observaron que en ausencia de luz solar simulada en todos los niveles de humedad relativa, tomó 125 minutos que 90 por ciento de la carga viral en la saliva simulada se descompusiera. Mientras que para los niveles de luz solar simulada bajo el escenario de finales de invierno, la descomposición del 90 por ciento ocurrió en nueve minutos; y para los niveles de luz solar de principios de otoño y verano, la descomposición del 90 por ciento ocurrió en seis minutos.

Además, la humedad relativa por sí sola no afectó la tasa de descomposición del coronavirus, aunque hubo ciertas interacciones menores entre esta y los otros factores evaluados.

“Estos resultados sugieren que el potencial de transmisión de SARS-CoV-2 en aerosol puede depender de las condiciones ambientales, particularmente de la luz solar”, escriben los autores en su documento.

Los aerosoles representan una ruta potencial de transmisión de COVID-19, y su dispersión se ha estudiado incluso en entornos cerrados, como los consultorios odontológicos, donde se recomienda utilizar filtros, abrir las ventanas y limpiar con frecuencia para desinfectar las superficies.

Referencia:

Airborne SARS-CoV-2 is Rapidly Inactivated by Simulated Sunlight. https://academic.oup.com/jid/advance-article/doi/10.1093/infdis/jiaa334/5856149#.Xu0GcdUoTNU.twitter