Los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Sur de California revelaron que los efectos socioeconómicos de la actual crisis del coronavirus han generado un mayor impacto en las mujeres.

Para comprender las diferencias de género en el impacto de la crisis de COVID-19, el equipo de investigación analizó datos de la encuesta de seguimiento Understanding Coronavirus in America (Entendiendo el coronavirus en Estados Unidos) del Centro de Investigación Económica de la USC.

Una carga más pesada

Luego de seis oleadas de administración de la encuesta, los investigadores encontraron que, si bien recesiones anteriores han afectado a sectores tradicionalmente dominados por los hombres, como la manufactura, la construcción o el comercio, la pandemia COVID-19 y sus requisitos de distanciamiento social han tenido su mayor efecto en sectores más dominados por las mujeres, como la industria de servicios.

En segundo lugar, como las actividades escolares han sido suspendidas, las necesidades de cuidado de los niños se han disparado. Dado que las mujeres ya llevaban una carga más pesada que los hombres en el cuidado de los niños antes de la crisis, se espera que las mujeres continúen llevando una carga más pesada debido al aumento de las responsabilidades que han resultado de la crisis.

Las mujeres con hijos reportaron niveles de angustia psicológica sustancialmente más altos que los de las mujeres sin niños y, previsiblemente, que los hombres.

Además, el distanciamiento social y las órdenes de permanencia en el hogar han hecho difícil, si no imposible, que los proveedores de cuidados informales, como los abuelos u otros miembros de la familia, ayuden con las responsabilidades del cuidado de los niños. Por estas razones, la crisis de COVID-19 podría tener un impacto importante en las mujeres, especialmente en las madres trabajadoras.

Las mujeres sin educación universitaria sufrieron las mayores caídas en el empleo durante la crisis de COVID-19. En general, el empleo femenino cayó 13 puntos porcentuales entre marzo y principios de abril (del 59 al 46%), mientras que el empleo masculino cayó 10 puntos porcentuales (del 64 al 54%).

Las más afectadas

Las mujeres sin educación universitaria fueron las más afectadas por la pérdida de empleo. Sufrieron una caída de 15 puntos porcentuales en el empleo (del 51% en marzo al 36% a principios de abril), mientras que los hombres sin educación universitaria sufrieron una caída de 11 puntos porcentuales (del 58 al 47%).

Entre los trabajadores sin educación universitaria empleados en marzo, las mujeres reportaron más pérdidas de empleo que los hombres. El 19 por ciento de las mujeres informó de un despido permanente o temporal a principios de abril, en comparación con el 14 por ciento de los hombres. En relación con las mujeres sin título universitario, los hombres y mujeres con educación universitaria sufrieron una caída mucho menor en el empleo.

La pandemia COVID-19 y sus requisitos de distanciamiento social ha tenido su mayor efecto en sectores más dominados por las mujeres, como la industria de servicios.

Entre los encuestados casados o que vivían con su pareja, las mujeres llevaban una carga más pesada que los hombres en el cuidado de los niños después de que las escuelas cerraron debido a COVID-19. En comparación con el 14 por ciento de los hombres, el 44 por ciento de las mujeres informaron ser las únicas en el hogar que proporcionaban cuidados a sus hijos a principios de abril.

Como resultado, las madres con educación universitaria y con niños en edad escolar en el hogar, redujeron sus horas de trabajo en comparación con las mujeres con educación universitaria sin hijos pequeños y con los hombres.

Más aún, las mujeres con hijos reportaron niveles de angustia psicológica sustancialmente más altos que los de las mujeres sin niños. Entre los hombres con y sin hijos, se observaron niveles de angustia mucho más bajos.

Referencia: Gender Differences in the Impact of COVID-19. University of Southern California, 2020. https://bit.ly/3din32y