Al poco tiempo de que el coronavirus SARS-CoV-2, agente causal de la enfermedad COVID-19, comenzó a abrirse paso por todo el mundo, se reportaron de casos de animales contagiados con el coronavirus: gatos en Hong Kong, tigres en el zoológico de Nueva York y visones en los Países Bajos.

Si bien solo se han reportado 2 casos de transmisión a humanos, ambos visones, un riesgo insignificante en comparación a una persona infectada, los científicos tratan de descubrir cuales especies animales pueden contagiarse y transmitir la enfermedad.

Potencial riesgo

A medida que las tasas de contagio disminuyen y se flexibilizan las restricciones, ha surgido la preocupación de que los animales infectados podrían tener el potencial de provocar nuevos brotes, por lo que los investigadores se esfuerzan en comprender ese potencial riesgo.

Se sabe que aproximadamente una docena de animales son susceptibles al virus. Varias especies, incluyendo perros y gatos, leones y tigres en cautiverio, así como visones de granja, casi con certeza contrajeron el virus de las personas. Eso probablemente significa que los cánidos, felinos y mustélidos podrían ser susceptibles, pero hasta ahora, no se ha verificado.

De las 22 especies estudiadas, los investigadores encontraron que las proteínas ACE2 de perros, gatos y conejos fueron las más permisivas para permitir la infección por el coronavirus SARS-CoV-2.

La subsistencia de los virus depende de su capacidad de invadir células y usarlas para su propia replicación. La entrada del coronavirus en las células huéspedes se inicia por interacciones directas entre la proteína Spike codificada por el virus, una proteína de fusión que se encuentra incrustada en la envoltura del virión, y los receptores proteínicos o azúcares en la superficie de las células huéspedes.

La gran similitud molecular de los coronavirus, específicamente el SARS-CoV, permitió la rápida identificación de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) como el receptor proteínico del SARS-CoV-2, agente causal de la enfermedad COVID-19.

Identificando especies

Teniendo esto presente, un equipo de investigadores del Instituto Pirbright en Reino Unido examinó si la ACE2 de 22 especies diferentes de ganado, animales de compañía y/o vida silvestre podría apoyar el ingreso del SARS-CoV-2 en sus células.

Utilizando dos ensayos distintos, los investigadores evidenciaron que el SARS-CoV-2 tiene un amplio tropismo de receptores para las proteínas ACE2 de los mamíferos, incluyendo las de hámster, cerdo y conejo, a pesar de la divergencia en los aminoácidos en el sitio de unión del receptor en estas proteínas.

Los investigadores encontraron que de los 22 diferentes huéspedes analizados, las proteínas ACE2 de perros, gatos y conejos fueron las más permisivas al SARS-CoV-2, mientras que los receptores de murciélagos y otras aves fueron menos eficiente.

La entrada del coronavirus en las células se inicia por interacciones directas entre la proteína Spike codificada por el virus y los receptores proteínicos en la superficie de las células huéspedes.

Esta investigación identificó las especies de vertebrados más permisivos para el ingreso del coronavirus en sus células, lo que permite dar prioridad a los estudios de desafío in vivo para evaluar la susceptibilidad a la enfermedad. La combinación de esto con una mayor vigilancia y mejores diagnósticos moleculares podría ayudar a prevenir futuras zoonosis inversas (infección humano-animal).

Cabe señalar que el ingreso del virus a las células representa sólo el primer paso en la propagación viral. En el caso particular de este estudio, los investigadores evidenciaron que el SARS-CoV-2 puede entrar en las células de manera eficiente, pero no se replica a niveles significativos para apoyar la transmisión ulterior, provocar signos clínicos o inducir secuelas inmunopatológicas.

El reconocimiento de los animales en peligro de infección y/o la identificación de los huéspedes originales o intermedios responsables de la pandemia de SARS-CoV-2 son objetivos importantes para las investigaciones en curso sobre el COVID-19.

En última instancia, explican los autores del estudio, es necesario desarrollar modelos animales apropiados para la infección que, de ser posible, recapitulen las características de la enfermedad observada en las personas, lo que podría ser de gran ayuda a los esfuerzos de encontrar un tratamiento o vacuna eficiente para afrontar al coronavirus.

Referencia: The SARS-CoV-2 Spike protein has a broad tropism for mammalian ACE2 proteins. BioRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.06.17.156471

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