Durante la primera mitad del 2020, los científicos y médicos del mundo han trabajado arduamente para encontrar un tratamiento eficaz contra COVID-19, la enfermedad causada por el SARS-CoV-2.

Al principio, las esperanzas estaban puestas en antiretrovirales empleados para otros virus como los de la influenza, el ébola e incluso el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). También se emplearon tratamientos antimaláricos, como la hidroxicloroquina, y antibióticos como la azitromicina. Sin embargo, los resultados con estos últimos han sido más bien alarmantes, y los ensayos se han suspendido.

Ahora parece que la respuesta estaba mucho más cerca de lo que pensábamos. Los científicos de la Universidad de Oxford informaron recientemente que un medicamento barato y ampliamente disponible llamado dexametasona puede ayudar a salvar la vida de los pacientes gravemente enfermos con COVID-19.

Menor riesgo de muerte en pacientes con ventilación y oxígeno

Según un informe de la BBC Mundo, cerca de 19 de cada 20 pacientes con coronavirus se recuperan sin necesidad de ingresar al hospital, y la mayoría de los que requieren hospitalización también se recuperan.

El problema es que entre ellos habrá algunos que requieran oxígeno o ventilación mecánica, y bajo esta condición su estado de salud puede deteriorarse a un nivel fatal. Los científicos han estado trabajando para idear un tratamiento efectivo para reducir la mortalidad en estos casos graves.

En un comunicado reciente, los investigadores británicos brindaron algunos detalles del proyecto RECOVERY (Randomised Evaluation of COVID-19 Therapy), una serie de ensayos dirigidos a determinar el potencial de diferentes medicamentos para tratar COVID-19.

Para esta oportunidad, escogieron 2,104 pacientes con COVID-19 de manera aleatoria a los que administraron una dosis de 6 miligramos de dexametasona bien por vía oral o intravenosa, y cuya evolución se comparó con más de 4,000 pacientes que no recibieron dicho medicamento.

Observaron que entre los pacientes conectados a ventiladores mecánicos, el uso de la dexametasona redujo el riesgo de muerte del 40 por ciento al 20 por ciento. De manera similar, entre los pacientes que necesitaban oxígeno, se redujo el riesgo de muerte del 25 al 20 por ciento.

Reduce la respuesta inmunitaria exagerada

El medicamento parece actuar deteniendo la respuesta inmunitaria exagerada conocida como la tormenta de citoquinas, que es la causa de muerte de muchos casos durante esta pandemia.

Y los científicos lamentan no haberlo probado antes. De haberse utilizado para tratar a pacientes en el Reino Unido desde inicios de la pandemia, se podrían haber salvado hasta 5,000 vidas, según sus cálculos.

Un tratamiento adecuado solo para casos graves de COVID-19

Partiendo de estos resultados, el profesor Peter Horby, líder de la investigación, afirmó que “este el el único medicamento hasta ahora que se ha demostrado que reduce la mortalidad, y la reduce significativamente”, lo cual considera “un gran avance”.

Mientras que el investigador Martin Landray, proporcionó algunos detalles sobre el tratamiento propuesto. “El tratamiento es de hasta 10 días de dexametasona y cuesta alrededor de £ 5 por paciente. Por lo tanto, esencialmente cuesta £ 35 salvar una vida. Este es un medicamento que está disponible en todo el mundo”, dijo. Hacer esto puede salvar una vida por cada ocho pacientes conectados a ventiladores.

Por supuesto, cuando sea aprobado, el deber ser es que los médicos lo administren en el hospital de inmediato en los casos graves como los ya expuestos. Por supuesto, no se trata de ninguna droga nueva, y es probable que muchos de los que leen esta nota lo hayan utilizado alguna vez. Pero es necesario resaltar que la dexametasona no mostró efectos significativos en personas con síntomas leves de COVID-19, por lo que la gente no debería tomarlo a diestra y siniestra.

Referencia:

Dexamethasone is first life-saving coronavirus drug. https://www.bbc.com/news/health-53061281

Escribir un comentario