El mundo de la tecnología nunca para de avanzar y, sin lugar a dudas, cada día es capaz de sorprendernos con nuevas invenciones. En esta oportunidad, la protagonista bajo los reflectores es una herramienta que parece salida de una verdadera película de espionaje.

Esta ha sido desarrollada entre la Universidad Ben-Gurión del Neguev y el Instituto de Ciencia Weizmann. Con ella, se cambiaría por completo el mundo del espionaje a distancia y un nuevo elemento –antes solo existente en la ficción– se convierte en un nuevo factor para tener en consideración.

Con este nuevo avance, hasta la luz de una bombilla podría ser suficiente para el observador desde la distancia pueda conocer el secreto que creíamos confiado a una habitación segura.

Escuchando… ¿con la vista?

Efectivamente, este nuevo invento, al que los investigadores han acordado llamar Lamphone (LÁmpara + Teléfono, en inglés) no hace uso del sonido, sino de “vista” para poder escuchar las conversaciones secretas.

Básicamente, aprovecha las vibraciones de la voz que producen fluctuaciones en el brillo de la bombilla (y un leve movimiento de esta). Luego, las asocia con los patrones vibracionales del habla de nuevo. Esto de forma que puede reinterpretar un mensaje al “escucharlo” de la fuente de luz que se encuentra en la habitación.

Este sistema, básicamente, consta de un telescopio, un sensor óptico-electrónico y un sistema de recuperación de sonido. Con estos tres elementos, al ser apuntado en la dirección de un bombillo descubierto –no protegido por lámparas ni pantallas– Lamphone debería ser capaz de registrar la conversación que se refleja en la bombilla. Finalmente, según lo dicho por los investigadores en su estudio, este mecanismo funciona hasta cuando el equipo se encuentra a 25 metros de distancia de la ventana del objetivo.

Solo hace falta un bombillo encendido

Como vemos, el proceso a de funcionamiento del equipo no es muy complejo –aunque sí puede sobra como se ciencia ficción. Para activar el dispositivo, solo es necesario apuntarlo hacia el bombillo desprotegido para que el sensor electro-óptico lo enfoque.

Ahora, para que este último pueda registrar en detalle las fluctuaciones del bombillo, es acá donde entra a participar el telescopio, aumentando la distancia de alcance del dispositivo. El proceso de registro se da a través de un fotodiodo que transforma la luz en pulsos eléctricos.

Finalmente, la información de las ondas reflejadas en la superficie del foco y convertidas en electricidad se utiliza para reconstruir los patrones de sonido a los que estas corresponden y así, se puede armar nuevamente un mensaje auditivo.

Un paso más allá

El Lamphone no se trata de la primera herramienta que propone utilizar el uso de las vibraciones de la voz para grabar sonidos. Sin embargo, esta sí se trata de la primera en ofrecer una alternativa que no solo es indetectable (ya que es pasiva y externa) sino que también es más eficiente, ya que el traspaso de los contenidos de fluctuación a sonido en tiempo real.

Por lo general, otros dispositivos requerían la instalación de micrófonos o programas maliciosos en los equipos. Como consecuencia, son más hay más posibilidades de que los descubran. Asimismo, por si fuera poco, tampoco ofrecen funcionamiento en vivo, sino que los datos se procesan y se recuperan después. En esta competencia codo a codo, los métodos más “tradicionales” solo se destacan ya que son un poco más precisos.

Aun así, por sus otras ventajas los científicos esperan presentar su creación en la conferencia Black Hat en agosto de este año y que se convierta en el descubrimiento más novedoso de la exposición.

Referencia: Lamphone: Real-Time Passive Sound Recoveryfrom Light Bulb Vibrations: https://eprint.iacr.org/2020/708.pdf