La pandemia del coronavirus, con seis meses de actividad entre nosotros, ahora hace que el mundo tiemble bajo la amenaza de una segunda oleada de contagios. Desde hace semanas, se plantea la posibilidad de que un nuevo brote de coronavirus reinfecte las sociedades que ya habían logrado “superarlo”.

En un deja vú particularmente preocupante, los últimos días ha habido noticias de nuevos brotes en China. Esta vez, al fuente de los contagios ha sido su capital, Beijing. Este martes la nación declaró el registro de 27 nuevos casos, con los que, en pocos días, ya se cuentan 106 reportes.

Asimismo, otros 4 casos también se reportaron en la provincia de Hebei (que rodea Beijing) y 1 en la provincia de Sichuan, según la Comisión Nacional de Salud. Por lo que, las autoridades también tomarán medidas en estas zonas para evitar una dispersión mayor del virus. No obstante, el foco central será la capital.

Ante esto, Xu Hejian, portavoz de la ciudad de Beijing declaró durante una conferencia de prensa que: “La situación epidémica en la capital es extremadamente severa”. Hace meses, China había relajado sus medidas por considerar al COVID-19 erradicado. Ahora, esta situación hace que las alarmas se enciendan de nuevo y podría hacer que el país tenga que reactivarlas nuevamente.

¿Comienza una segunda ola?

Con estos reportes llegando de China, una seria preocupación por un resurgimiento del brote en el territorio chino se hace presente. Según los reportes, todos los casos de la capital se han podido rastrear hasta el mercado de venta mayorista, Xinfadi.

Por lo que, se están tomando medidas de contención, rastreo de contactos y evaluación de los alrededores para detectar los caminos por los que virus puede estarse dispersando. Las autoridades han comentado que al menos 200 mil personas podrían haber visitado el mercado desde el 30 de mayo y que este es el encargado de surtir a la ciudad el 70% de sus frutas y verduras. Debido a lo que, el peligro de dispersión en la actualidad es grande y la amenaza de una segunda ola se mantiene latente.

¿Qué pasará ahora?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había expresado su preocupación por el brote recién iniciado en China. Ahora que este demuestra una clara tendencia a mantenerse, las inquietudes aumentan.

Según China, hasta ahora, la mayoría de los casos que se habían detectado venían de ciudadanos que reingresaban al territorio. Por lo que, estos recientes brotes consisten en una novedad que se había mantenido a raya por lo menos por un mes.

El recuerdo del anterior brote sigue fresco y, por esto, China ha decidido tomar medidas rápidas. Para empezar, todo restaurant, mercado de alimentos y comedor gubernamental serán evaluados para buscar posibles brotes y para asegurarse de que todos cumplan con las medidas de seguridad estipuladas.

Sumado a esto, la cantidad de pruebas diarias en Beijing ha subido a 90 mil por día, para impulsar la eficiencia de este sistema. Además, se rastreará a todos los individuos que dejaran Beijing en el último mes, se les hará la prueba y se los pondrá en cuarentena preventiva, según reporta la agencia estatal de noticias Xinhua.

Nuevas medidas se han puesto en vigencia

Por si lo anterior no fuera suficiente, Xinhua también reporta que los servicios de taxis y transportes fuera de la ciudad han quedado suspendidos. Asimismo, otros elementos con los espacios deportivos, de ocio y de entretenimiento se volverán a cerrar de forma preventiva.

Finalmente, hasta la fecha ya han desinfectado sistemáticamente 276 mercados de alimentos, 33 mil negocios de comida y bebida y cerrado otros 11 establecimientos por no cumplir con las medidas. Mientras que, además, al menos 8 mil trabajadores de estos establecimientos han recibido el test del coronavirus y han sido enviados a una cuarentena preventiva en sus hogares.

El polémico origen de la nueva epidemia

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de China ha reiterado los clamores de que la cepa del virus ubicada en el mercado de Xinfadi son muy similares a una “cepa epidémica importante” de Europa. Por lo que implican que este nuevo brote pudo provenir del extranjero o importado de otras áreas del país, según lo digo por el epidemiólogo Wu Zunyou a la emisora estatal CCTV. No obstante, no se han ofrecido pruebas ni detalles de estas teorías.