Los resultados preliminares del estudio Co-SPACE, una encuesta que indaga cómo las familias están afrontando la pandemia COVID-19, revelaron que los niños muestran un aumento en las dificultades de salud mental por los bloqueos impuestos en respuesta a la propagación del coronavirus.

En el estudio, los padres y cuidadores de niños de 4 a 10 años informaron que luego de tener un mes encerrados vieron un aumento en las dificultades emocionales de sus hijos, como sentirse infeliz, preocupado, aferrado y experimentar síntomas físicos asociados con la preocupación.

Dificultades emocionales

Los padres también informaron que el comportamiento de sus hijos había empeorado con el tiempo, con un aumento en comportamientos como berrinches, discusiones y rebeldía. En la encuesta, los padres también informaron que sus hijos mostraron mayores niveles de inquietud y dificultades para concentrarse.

El estudio resalta que existe una amplia variación en cómo los niños y los jóvenes se han visto afectados por las medidas de contención de la pandemia.

Inesperadamente, no se observó el mismo patrón en el grupo de mayor edad (11 a 16 años). Los adolescentes mismos no informaron ningún cambio en sus dificultades emocionales en el periodo de encierro y sus padres manifestaron que sentían que las dificultades emocionales de sus hijos realmente habían mejorado.

De modo similar, las familias con niños con necesidades educativas especiales y aquellos con dificultades de salud mental preexistentes informaron una reducción en las dificultades emocionales de sus hijos y ningún cambio en las dificultades de comportamiento, inquietud o atención.

Amplia variación

Estas observaciones, explican los investigadores, sugieren que a muchos niños pequeños les ha resultado más difícil hacer frente al período de confinamiento, lo que puede deberse a la soledad, a los temores sobre el coronavirus o a la pérdida de las rutinas y apoyo asociada con la escuela.

Ni los adolescentes ni sus padres informaron ningún cambio en su comportamiento durante el confinamiento ocasionado por la pandemia del coronavirus.

Más allá de la ansiedad y la incertidumbre provocadas por la implementación de las medidas restrictivas, es probable que con el paso del tiempo algunos niños hayan encontrado las restricciones más difíciles, mientras que otros, incluidos aquellos que se sienten seguros en casa y los que tienen dificultades escolares, pueden haberse adaptado bien a su nueva realidad.

Estos resultados resaltan que existe una amplia variación en cómo los niños y los jóvenes se han visto afectados por las medidas de contención de la pandemia, y si bien algunos es fácil vivir esta nueva realidad, hay otros que experimentan dificultades.

Si bien el estudio identificó algunas fuentes probables de estas variaciones, es preciso continuar con las indagaciones para obtener una mejor comprensión de qué familias requieren asesoramiento y apoyo con miras a garantizar que esta situación no tenga consecuencias duraderas.

Referencia: Children show increase in mental health difficulties over COVID-19 lockdown. University of Oxford News, 2020. https://bit.ly/2Y4kNHU